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Punto de vista


La gran conferencia sobre el clima y la pequeña Suiza


Por Kurt Lanz, economiesuisse


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Punto de vista

Por Kurt Lanz

Suiza debe abogar por un modelo universal que establezca los objetivos del mundo empresarial para reducir las emisiones. Además, debe intensificar la investigación y buscar soluciones innovadoras y globales en el sector de las tecnologías capaces de mejorar la eficiencia energética, sostiene Kurt Lanz, de la patronal economiesuisse.

Del 30 de noviembre al 11 de diciembre de 2015, París acoge la Conferencia Internacional sobre el Clima. Tras varias rondas de negociaciones sin resultados, ahora se prevé adoptar un nuevo acuerdo climático con objetivos vinculantes. A partir del año 2020, todos los países tendrán que contribuir a la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero. Y para ello, antes de la conferencia, cada país está llamado a presentar su objetivo de reducción para el periodo post-2020. ¿Suiza está haciendo lo correcto? 

Armonizar los objetivos a escala mundial

Según ha anunciado el Gobierno, de aquí al año 2030 Suiza quiere reducir sus emisiones a la mitad (respecto a los niveles registrados en 1990). Al menos el 30% de las reducciones, o sea la tajada más grande, deben conseguirse a través de la adopción de medidas en Suiza. El 20% restante, en cambio, puede obtenerse en el extranjero.

Para evitar desventajas competitivas y teniendo en cuenta la difícil situación económica derivada de la fortaleza del franco, tendremos que armonizar nuestros objetivos con los de la comunidad internacional. Optando por una compensación extremadamente onerosa de las emisiones en Suiza, debilitamos inútilmente nuestra plaza económica. El clima es un problema global que no se detiene en las fronteras nacionales.

Una tonelada de CO2 no deja de ser una tonelada de CO2 ahorrada, independientemente de donde se produzca esta reducción. Pero el coste no es el mismo dependiendo del lugar del mundo. En Suiza, una tonelada de CO2 es mucho más cara que en el extranjero. Por cada franco invertido, en el extranjero se pueden reducir muchas más emisiones que en Suiza.

Las cifras no mienten: el precio de los certificados suizos de emisión es de cerca de 100 francos por tonelada de CO2. En el sistema europeo de intercambio, el precio ronda los 8 euros por tonelada, mientras que los certificados de Kioto cuestan aproximadamente 0,5 euros.

Reducir las emisiones globales con el modelo de eficiencia suizo

Suiza dispone de un excelente modelo para reducir las emisiones de CO2: el acuerdo sobre los objetivos entre las empresas y la Agencia de la Energía para la Economía (AEnEC). A este modelo se han adherido más de 3 000 empresas que son las responsables de cerca de la mitad de las emisiones que produce la economía suiza. El sistema funciona con incentivos: si la empresa cumple los objetivos de eficiencia fijados, puede quedar exonerada del impuesto sobre el CO2.

Este sistema es mucho más eficaz que un mero impuesto incentivador, reglamentos detallados o un control directo por parte del Estado. Gracias a estos acuerdos sobre los objetivos, las empresas suizas han emitido un 25% menos de CO2 respecto a 1990, pese a que la economía ha crecido. Un resultado que supera con creces los objetivos de Kioto.

Simultáneamente, las empresas han ahorrado en total varios miles de millones de francos en gastos operativos e impuestos. Esto demuestra que el modelo de la AEnEC propone los incentivos adecuados, ya que benefician tanto al medio ambiente como a las empresas. Con este modelo, la economía suiza no solo ha cumplido su objetivo, sino que lo ha cumplido brillantemente.

Suiza debe dar a conocer este sistema al mundo y abogar por su divulgación. De este modo podremos obtener más a escala global, que si nos fijamos objetivos ambiciosos y adoptamos medidas nacionales que son costosas para aplicarlos. Entre otras cosas, porque el radio de acción de Suiza sola es limitado: Suiza es responsable solo del 0,14% de las emisiones mundiales. Mediante un convenio de objetivos con las empresas, aplicable a escala global, en cambio, Suiza podría contribuir a reducir de forma decisiva las emisiones, en lugar de limitarse a una microgestión nociva y sin repercusión global.

Intensificar la investigación en Suiza

Punto de vista

swissinfo.ch reúne en esta columna una selección de textos escritos por personas ajenas a la redacción. En ella publicamos los puntos de vista de expertos, líderes de opinión y observadores sobre temas de interés en Suiza con el fin de alimentar el debate.

Suiza debe apostar por la investigación en el campo de las tecnologías energéticas sostenibles y centrarse en soluciones internacionales que tengan un efecto global. Suiza es un polo de investigación y desarrollo que reúne las mejores condiciones. En lugar de flagelarnos con medidas internas, debemos intensificar la investigación, buscar soluciones innovadoras y globales, y desarrollarlas.

Pensemos qué sucedería si todo el dinero que se destina hoy en Suiza a las costosas compensaciones nacionales se invirtiera en la investigación y el desarrollo de tecnologías energéticas eficientes. Podríamos hacer una aportación importante a la reducción de las emisiones mundiales y, al mismo tiempo, reforzar y valorizar a Suiza como centro económico.

Evitar la carrera en solitario

Urge actuar en el ámbito de la protección del clima. Solo cabe esperar que la conferencia sobre el clima presente soluciones que cuenten con un amplio consenso, sean realistas y económicamente sostenibles. Necesitamos una solución común, en lugar de innumerables soluciones nacionales. Habrá que verificar los resultados y prevenir los fraudes. Muy importante y útil será, además, una actitud de gran flexibilidad para que el sistema en su conjunto se vuelva más eficaz y el dinero se invierta allí donde más emisiones se reducen.

Suiza a su vez debe evitar por todos los medios una carrera en solitario que le resultaría muy costosa. Confiemos en que la pequeña Suiza un día se vuelva grande en este tema y no se hunda “honradamente” en las minucias de la microgestión. Reúne las condiciones para conseguirlo.


Traducción del alemán: Belén Couceiro

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