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Reunión en Ginebra sobre programa nuclear iraní




Las seis grandes potencias encargadas de las discusiones sobre el plan nuclear iraní y Teherán se reúnen este jueves en Ginebra. Las conversaciones se producen entre una creciente tensión tras la revelación de la construcción de una segunda central de enriquecimiento de uranio en Irán.

Entrevista con el antiguo miembro de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), el suizo Bruno Pellaud.

Director general adjunto de la AIEA de 1993 a 1999, Bruno Pellaud sigue de cerca el asunto de la proliferación nuclear. Desde hace poco, este físico de formación tiene un blog en el influente 'Huffington Post', una página web americana de tendencia liberal.

swissinfo.ch: Controvertido tras las elecciones de este verano, el poder iraní está en una posición de debilidad. ¿Es esto una ventaja o un escollo para las conversaciones de Ginebra?

Bruno Pellaud: Es muy difícil decir si está en posición de fuerza o de debilidad. Porque sobre la cuestión nuclear existe un gran consenso que reúne a todas las facciones iraníes. En cualquier caso, los iraníes mantendrán una posición dura. Han rechazado abordar la materia de interrumpir el enriquecimiento de uranio en Irán, algo que han repetido desde hace años.

swissinfo.ch: Los últimos días Irán ha aumentado la tensión con la segunda central de enriquecimiento o los ensayos atómicos realizados por Irán. ¿Significa esto una táctica de negociación ?

B.P.: Ya sea con los disparos de misiles o con los discursos provocadores del presidente Ahmadinejad, los iraníes quieren subir la apuesta para mostrar que son amos en su país y que pueden amenazar militarmente a sus vecinos.

Pero el descubrimiento de un segundo lugar de enriquecimiento no es el fruto de una declaración espontánea de los iraníes. Parece que los rusos advirtieron a Teherán de que los servicios secretos occidentales estaban preparados para hacer pública la existencia de este lugar. Irán entonces ha tomado la delantera dando la noticia para demostrar que se encuentran en una situación legal.

swissinfo.ch: ¿Estos hechos han consolidado el frente de los seis países negociadores frente a Irán ?

B.P.: Impedir a Irán de que se dote de armas nucleares es un objetivo muy serio. Aunque la forma en la que las negociaciones se han entablado es muy desafortunada. Tenemos a cinco países dotados con armas nucleares, más Alemania que no la tiene. Además, dos de los participantes -China y Rusia- no tienen ninguna intención de aplicar sanciones serias contra Irán.

En mi opinión, Rusia participa en estas negociaciones para impedir un acuerdo entre Irán y los países occidentales. Ambiciona los intereses en torno al gas iraní, un acuerdo que permitiría a Europa tener una menor dependencia del gas ruso.

Además, la Unión Europea está profundamente dividida respecto a Irán, con un país como Italia que tiene fuertes intercambios comerciales con Irán y que no quiere hablar de sanciones, así como Francia que defiende un refuerzo de las sanciones.

Un frente así de desunido no debe impresionar demasiado a los iraníes.

swissinfo.ch: Finalmente, ¿qué ha cambiado con la mano que tendió Obama a Irán ?

B.P.: Estos últimos días, el presidente americano ha adoptado un tono muy firme, en armonía con el presidente francés y el primer ministro británico. Y Eso puede significar que en Ginebra, Irán vaya a ser puesta entre la espada y la pared. Algo que no es ninguna mano tendida.

Sin embargo, Barack Obama había prometido unas negociaciones sin condiciones previas. Lo que significa para los iraníes que no les pidan que paren de manera inmediata el enriquecimiento de uranio.

De hecho, lo que de verdad está en juego en esta reunión de Ginebra es saber si tendrá continuidad con otro encuentro o no. Sería ya un éxito si se programara una nueva reunión.

swissinfo.ch: ¿Qué es lo que de verdad está en juego en este pulso contra Irán? ¿Se trata de luchar contra la proliferación nuclear o de frenar el papel de potencia regional de Irán?

B.P.: Probablemente los dos, incluso si la cuestión de la proliferación nuclear tiene el mayor protagonismo. Se trata de impedir que un nuevo país adquiera armas nucleares.

Irán ha comprado las tecnologías de cara a un programa nuclear militar. Próximamente va a alcanzar la capacidad virtual para fabricar el arma nuclear. Se trata pues de detenerlo.

Falta por saber cómo. Los duros quieren aguarle la fiesta a Irán para que no consiga este objetivo. Los otros estiman que para impedir que Irán se convierta en una potencia nuclear, hay que negociar y aceptar algunos compromisos y controlar lo esencial de sus instalaciones nucleares para impedir su militarización.

Esta segunda opción permitiría a Irán salvar la cara y desarrollar de manera limitada sus capacidades nucleares no militares.

A corto plazo al menos, es esta cuestión nuclear lo que prima. Por cierto, que Barack Obama ya ha dicho que aceptaría que Irán se convierta en un actor regional importante si renuncia a dotarse de armamento nuclear.

swissinfo.ch: La opción de una intervención militar en las instalaciones nucleares iraníes está siempre sobre la mesa?

B.P.: Es la espada de Damocles que domina todo este dossier. Algunos medios de comunicación de los Estados Unidos próximos a los republicanos, y también en Israel, están convencidos de que una opción simple y radical sería el bombardeo de las instalaciones iraníes.

Lo que es absurdo, ya que los iraníes han diseminado manifiestamente sus instalaciones en todo el país. De hecho, es imposible destruir el potencial nuclear iraní. Robert Gates -secretario de Defensa de los Estados Unidos- declaró recientemente que una campaña de bombardeo no haría más que retrasar el programa iraní durante algunos años.

Por otro lado, una ofensiva militar precipitaría a Irán hacia un programa nuclear militar. Si no se produce una apertura con una base más racional para las negociaciones, se optará por el camino de las sanciones más severas. Aunque sobre este punto, los países negociadores no están para nada de acuerdo.

Frédéric Burnand, Ginebra, swissinfo.ch
(Adaptación: Iván Turmo)

"Cooperación"

El Gobierno iraní quiere que la reunión de este jueves en Ginebra con el Grupo 5+1 (Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia, China y Alemania) sirva para promover el "entendimiento" y la "cooperación" entre ambas partes, según afirmó este martes el asesor de prensa del presidente iraní, Mahmud Ahmadineyad.

"Estas conversaciones entre Irán y las potencias mundiales pueden abrir una nueva ventana de entendimiento y cooperación basados en la justicia y la paz para ambas partes", dijo en un comunicado Alí Akbar Javanfekr, quien destacó que el encuentro de Ginebra representa también "una oportunidad de oro y única" para el Gobierno estadounidense.

Javanfekr consideró que estas conversaciones son "una prueba muy precisa para probar la honestidad de Occidente y su compromiso de cambiar" su política hacia Irán. Después de la reunión "la pelota estará en el tejado de Occidente y, especialmente, en el de América", puntualizó.

SUIZA-IRÁN

1919: apertura de un consulado suizo en Teherán (convertido en embajada en 1936).

Debido a su neutralidad, Berna representa en Irán los intereses de Italia (1946), Australia, Canadá, Gran Bretaña, Irlanda y Neozelanda (1952), Sudáfrica (1952,1979-1995) y Líbano (1984).

Berna asume la representación de los intereses iraníes ante las potencias del Eje (1941-1946), Israel (1958-87), Irak (1971-1973) y Sudáfrica (1979-1994).

Desde 1980, asegura los intereses consulares y diplomáticos de Estados Unidos en Irán y, desde 1979, los de Irán en Egipto.

Irán es uno de los principales socios comerciales de Suiza en Oriente Medio: en 2007 las exportaciones sumaron 763,4 millones de francos y las importaciones 38,6 millones.



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