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Compradores en un centro comercial en Los Ángeles, California. 8 de noviembre de 2013. Los precios al consumidor estadounidense subieron en septiembre por un aumento en el costo de la gasolina y los alquileres, lo que sugiere que las presiones inflacionarias se están acumulando y allanando el camino para que la Reserva Federal mantenga el curso y suba las tasas de interés en diciembre. REUTERS/David McNew/File Photo

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Por Lucia Mutikani

WASHINGTON (Reuters) - Los precios al consumidor en Estados Unidos registraron en septiembre su mayor alza en cinco meses por un incremento en los costos de la gasolina y del alquiler de viviendas, lo que apunta a una aceleración constante de la inflación que podría mantener a la Reserva Federal en camino a subir las tasas de interés en diciembre.

El Departamento del Trabajo dijo el martes que su índice de precios al consumidor subió un 0,3 por ciento el mes pasado tras avanzar un 0,2 por ciento en agosto. En 12 meses a septiembre, el IPC se aceleró un 1,5 por ciento, el mayor incremento interanual desde octubre de 2014. El IPC subió un 1,1 por ciento interanual en agosto.

"El alza de los precios debilita cualquier argumento contra un aumento de las tasas en diciembre", comentó Anthony Karydakis, estratega económico jefe de Miller Tabak en Nueva York. "La economía está cerca del pleno empleo y los precios están empezando a responder a esa realidad", agregó.

El alza del IPC del mes pasado estuvo en línea con las expectativas de los economistas. Sin embargo, la inflación subyacente mostró señales de moderación ante una desaceleración en el ritmo de alzas y costos de la salud tras recientes incrementos robustos.

La denominada inflación subyacente, que excluye los precios de los alimentos y la energía, avanzó un 0,1 por ciento el mes pasado y un 2,2 por ciento a tasa interanual, tras subir en agosto un 0,3 por ciento y un 2,3 por ciento.

El banco central estadounidense tiene una meta de inflación de un 2 por ciento y sigue una medición que oscila en torno al 1,7 por ciento. El vicepresidente de la Fed, Stanley Fischer, dijo el lunes que el banco central estadounidense está "muy cerca" de sus metas de empleo e inflación.

"En la medida en que la inflación se aproxima a un 2 por ciento, se vuelve más difícil defender el argumento de que la economía tiene más espacio para avanzar y creemos que la Fed está encaminada a un alza de tasas en diciembre", comentó John Ryding, economista jefe de RDQ Economics en Nueva York.

La Reserva Federal elevó su tasa de interés a corto plazo en diciembre de 2015 y la ha mantenido estable desde entonces debido a la inflación persistentemente baja.

El dólar operaba con pocos cambios frente a una cesta de monedas, mientras que los precios de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a largo plazo subieron levemente. Las acciones estadounidenses subían por resultados trimestrales mejores a lo previsto de UnitedHealth, Netflix y Goldman Sachs.

El mes pasado, los precios de la gasolina escalaron un 5,8 por ciento tras caer un 0,9 por ciento en agosto. La gasolina respondió por más de la mitad del incremento del IPC el mes pasado.

Los estadounidenses también pagaron más por la energía eléctrica y los precios anotaron su mayor avance desde diciembre de 2014. Dentro de la canasta del IPC subyacente, los costos de la vivienda subieron en septiembre.

El alquiler equivalente de dueños por residencias primarias se elevó un 0,4 por ciento, el mayor incremento desde octubre de 2006, tras avanzar un 0,3 por ciento en agosto.

Los costos médicos subieron un 0,2 por ciento el mes pasado tras escalar un 1,0 por ciento en agosto.

En otro reporte, la Asociación Nacional de Constructores de Casas (NAHB, por su sigla en inglés) dijo que su índice de confianza de los constructores bajó a 63 en octubre desde 65 en septiembre, aunque cumplió con las expectativas de los analistas.

(Editado por Javier López de Lérida/Patricio Abusleme)

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