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El presidente provisional de Brasil, Michel Temer (izquierda), habla con su jefe de gabinete Eliseu Padilha durante una ceremonia en el Palacio de Planalto en Brasilia. 24 mayo 2016. El Congreso brasileño aprobó en la madrugada del miércoles un nuevo objetivo de déficit fiscal para 2016, en la primera victoria legislativa del nuevo Gobierno encabezado por el presidente provisional Michel Temer. REUTERS/Adriano Machado

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Por Alonso Soto

BRASILIA, 25 mayo (Reuters) - El Congreso brasileño aprobó en la madrugada del miércoles un nuevo objetivo de déficit fiscal para 2016, en la primera victoria legislativa del nuevo Gobierno encabezado por el presidente provisional Michel Temer.

La aprobación del objetivo se logra luego de la renuncia el lunes del ministro de Planificación, en medio de acusaciones de conspirar para obstruir la investigación "Lavado de Auto".[ID:nL2N18K1OA]

En una desordenada sesión, se aprobó un objetivo para el déficit primario de 70.500 millones de reales (47.400 millones de dólares), equivalente a un 2,75 por ciento del Producto Interno Bruto.

El déficit presupuestario primario, que no considera el pago de intereses de deuda, es un indicador de la solvencia de un país y es muy seguido por la agencias calificadoras de crédito.

La aprobación del objetivo de déficit en una sesión que se prolongó pasada la medianoche evita una paralización del Gobierno en junio.

El nuevo objetivo de déficit es casi el doble de lo que el Gobierno de la suspendida presidenta Dilma Rousseff había proyectado. El alto monto podría facilitar un mayor gasto antes de las elecciones municipales de octubre, que según algunos analistas aumentaría el apoyo que tiene Temer en el Congreso.

"El Gobierno está teniendo un enfoque muy pragmático antes de las elecciones de octubre (...) habrá muchas negociaciones políticas para la aprobación de otras medidas", señaló Sacha Tihanyi, estratega senior de mercados emergentes de TD Securities.

La salida del ministro Romero Jucá, el principal negociador del Gobierno de Temer, fue el primer golpe fuerte contra la nueva administración e inversores temen que afecte la aprobación de medidas económicas clave en el Congreso, además de mantener la inestabilidad política en Brasil.

"(La renuncia de Jucá) muestra que este Gobierno está expuesto a la pesquisa por corrupción, que podría afectar su gobernabilidad y capacidad de aprobar medidas", opinó Joao Pedro Ribeiro, analista de Nomura, en Nueva York.

Temer, que antes de asumir la presidencia fue vicepresidente en el Gobierno de Rousseff, anunció el martes una serie de medidas, incluyendo una enmienda constitucional que impone un tope al gasto público. Analistas creen que se necesita hacer más para cubrir una brecha presupuestaria que podría superar el 10 por ciento del PIB por segundo año seguido.[ID:nL2N18L15G]

(1 dlr = 3,6 reales)

(Reporte de Alonso Soto; Editado en español por Janisse Huambachano)

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