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Colombia's Marxist FARC rebel leader Rodrigo Londono, known as Timochenko, attends a news conference in Bogota, Colombia November 25, 2016. REUTERS/Jaime Saldarriaga - RTSTB7C

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Por Luis Jaime Acosta y Helen Murphy

BOGOTÁ (Reuters) - El partido político que surja de la guerrilla de las FARC apoyará en 2018 a un candidato presidencial que garantice la continuidad del proceso de paz, dijo el viernes el máximo jefe de grupo, en una aparente estrategia para bloquear a la oposición política liderada por el ex presidente Álvaro Uribe.

Rodrigo Londoño, alias "Timochenko", sostuvo en un encuentro con corresponsales de prensa internacional que lo que se está viviendo actualmente en Colombia es un pulso entre fuerzas a favor de la paz y otras que quieren la continuidad del conflicto armado que ha dejado 220.000 muertos y millones de desplazados en más de medio siglo.

El tema de la paz se proyecta como el más importante para la confrontación electoral por la presidencia.

"Este es un proyecto a largo plazo. Consolidar la paz después de más de 50 años de confrontación no se va a lograr en unos meses ni en unos años. Consideramos nosotros que el próximo gobierno, el próximo presidente, debe garantizar la continuidad de este proceso", dijo el veterano líder rebelde de 57 años.

"Debe ser un gobierno de transición el cual se deben sumar todas las fuerzas, todos los sectores de opinión, todos los sectores de la patria que quieren que la paz se consolide", dijo al explicar que debe ser una persona que no genere resistencia, pero sin revelar nombres o si las FARC lanzarán un candidato propio.

Londoño, máximo líder de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), firmó el jueves con el presidente Juan Manuel Santos un acuerdo de paz que fue modificado, pero excluye cambios exigidos por la oposición política, luego de que el pacto original fue rechazado en un plebiscito.

FUERTE OPOSICIÓN AL ACUERDO

Las modificaciones no atendieron los dos principales reclamos de la oposición liderada por el ex presidente Uribe: que los jefes de la guerrilla paguen con cárcel por sus delitos y que no puedan postularse a cargos de elección popular.

El Centro Democrático liderado por Uribe rechazó el nuevo pacto de paz, anunció que convocará a protestas en las calles e incluso admitió la posibilidad de convocar a un plebiscito para cambiar o eliminar los temas que no comparte.

El acuerdo ha dividido a la nación de casi 49 millones de habitantes, una sociedad conservadora donde todavía está arraigado el rechazo a la guerrilla por su pasado criminal y donde muchos aún no están dispuestos a perdonar.

Londoño dijo que existe la posibilidad de que aumenten los asesinatos de líderes sociales, populares, defensores de derechos humanos e incluso que se extiendan a integrantes de las FARC.

"Muchos de pronto quedaremos en el camino. Lo importante es generar un impulso tal que se pueda parar e impongamos la salida política, porque en este momento en Colombia lo que se está es dando un pulso entre las fuerzas que quieren la guerra (...) y las fuerzas que queremos la paz", concluyó.

(Reporte de Luis Jaime Acosta, editado por Gabriela Donoso)

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