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El presidente de Filipinas, Rodrigo Duterte, durante una conferencia de prensa en el Aeropuerto Internacional de Davao, en Davao. 5 de septiembre de 2016. Filipinas intentaba el martes apaciguar una disputa con Estados Unidos a través de unas disculpas de su nuevo presidente, Rodrigo Duterte, quien expresó su pesar por haber llamado "hijo de puta" a Barack Obama, unos comentarios que llevaron a Washington a suspender una reunión bilateral. REUTERS/Lean Daval Jr

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Por Roberta Rampton

VIENTIÁN (Reuters) - Filipinas intentaba el martes apaciguar una disputa con Estados Unidos a través de unas disculpas de su nuevo presidente, Rodrigo Duterte, quien expresó su pesar por haber llamado "hijo de puta" a Barack Obama, unos comentarios que llevaron a Washington a suspender una reunión bilateral.

La disputa diplomática entre los países aliados eclipsó la apertura de una cumbre de naciones del este y sudeste de Asia en Laos. También deterioró los últimos impulsos de Obama por acercarse a la región, una estrategia ampliamente vista como una respuesta para combatir el poderío económico y militar de China.

Sin embargo, diplomáticos dicen que las tensiones con su viejo aliado Filipinas podrían aumentar las dificultades que enfrenta Washington para forjar un frente unido con sus socios del Sudeste Asiático en la pugna geoestratégica con Pekín sobre el Mar de la China Meridional.

Duterte se ha enfurecido repetidamente ante las críticas por la "guerra contra las drogas" que está llevando a cabo en Filipinas, que ha matado a cerca de 2.400 personas desde que llegó al poder hace dos meses. El mandatario filipino dijo a periodistas que sería "grosero" que Obama se refiriera al tema en una reunión bilateral que tenían agendada.

Durante esa conversación, Duterte habló con los periodistas usando la frase filipina "putang ina" que puede significar "hijo de puta" o "hijo de perra".

Después de que Washington suspendió en respuesta la reunión bilateral del martes entre Obama y Duterte, Filipinas emitió dos comunicados manifestando su pesar.

"El presidente Duterte explicó que los reportes de prensa que informaron que el presidente Obama podría 'sermonearlo' por las ejecuciones extrajudiciales originaron sus fuertes comentarios", dijo el Gobierno de Filipinas en un comunicado.

"Él lamenta que sus declaraciones a la prensa hayan causado tanta controversia", agregó el Gobierno. "Él expresó su profunda relación y afinidad con el presidente Obama y por la asociación duradera entre nuestras naciones".

Tras las disculpas, un funcionario de la Casa Blanca dijo que Obama podría hablar informalmente con Duterte en la cumbre de Laos, aunque es improbable que celebren una reunión bilateral.

"Él (Obama) tiende a interactuar con todos los líderes en estos eventos", dijo a periodistas el asesor adjunto de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Ben Rhodes. "Yo no esperaría una reunión bilateral formal, pero creo que tendremos la oportunidad de interactuar con él, con todos los líderes", añadió.

(Editado en español por Javier López de Lérida y Rodrigo Charme)

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