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Por Alexandra Valencia

QUITO (Reuters) - Ecuador sufrió el sábado su peor terremoto en casi cuatro décadas, que dejó al menos 41 muertos y daños considerables en Guayaquil, la ciudad más poblada del país, y en otras zonas costeras.

Las autoridades dijeron que esperaban que la cifra de muertos aumentara en las próximas horas, mientras decenas de réplicas seguían sacudiendo el litoral del país.

El sismo, que ocurrió por la noche frente a las costas de la nación andina a una profundidad de 19 kilómetros, según el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), desató el pánico.

"La gente estaba descontrolada evacuando del sector, se partieron vidrios, pedazo de techos y todos nerviosos, salimos descalzos a la calle", dijo María Jaramillo, una empleada de una empresa privada de 36 años, que estaba en un hotel de Guayaquil por trabajo.

Los habitantes de Quito, a unos 170 kilómetros del origen del movimiento, se congregaron en las calles temerosos de las réplicas del terremoto.

Imágenes de la cadena privada Teleamazonas mostraron un puente colapsado en Guayaquil y casas derrumbadas. Los daños era considerables cerca del epicentro y en otras ciudades, según el Instituto Geofísico de Ecuador.

"Lamentablemente hasta la fecha es que tenemos 41 ciudadanos que han perdido la vida", dijo el vicepresidente Jorge Glas en cadena nacional y advirtió que el número seguirá subiendo.

ESTADO DE EMERGENCIA

El Gobierno dijo que estaba movilizando a 13.500 efectivos de las fuerzas de seguridad para garantizar el orden público y declaró el estado de emergencia en seis provincias de la costa.

El presidente ecuatoriano, Rafael Correa, decidió regresar anticipadamente de un viaje por Italia, urgiendo por Twitter a sus compatriotas a mantener los ánimos.

"Nuestro infinito amor a las familias de los fallecidos", escribió.

En algunas partes de Quito se reportaron cortes de electricidad y de los servicios telefónicos, pero el alcalde de la ciudad, Mauricio Rodas, dijo que la situación era en general de normalidad y que no había reportes de víctimas.

"Estaba en casa viendo una película y comenzó todo a temblar, salí corriendo a la calle y no sé qué va a pasar", dijo Lorena Cazares, de 36 años, empleada de una empresa de comunicación en Quito.

El terremoto se sintió con más violencia en ciudades como Manta, a orillas del Pacífico.

"Empezó como un bramido y como que se alzaba el piso, fue fatal", dijo Ramón Solorzano, un comerciante de 46 años de esa ciudad aún con su voz temblorosa. "Las calles están cuarteadas. No hay luz y el teléfono está colapsado".

Al norte de Manta, en el cantón de Pedernales, la situación era crítica. El alcalde de la localidad dijo a Teleamazonas que había "decenas y decenas de fallecidos", que todos los edificios estaban caídos y que no podían hacer más que esperar ayuda.

"Hay poblados totalmente devastados. No se puede llegar más allá porque estamos oscuros (sin luz) tengo informe de la carretera obstruida. Es catastrófico lo que ha pasado acá en Pedernales y tengo entendido que en otros cantones", dijo el alcalde Gabriel Alcívar a una radio local.

Aunque la producción petrolera de Ecuador no había sido afectada por el terremoto, las autoridades suspendieron las actividades en la refinería Esmeraldas y en poliductos por precaución.

(Reporte adicional de Lincoln Feast en Sídney, Cristina Muñoz en Quito y Úrsula Scollo en Perú. Editado por Javier López de Lérida y Pablo Garibian)

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