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El jefe de Gabinete del Gobierno interino de Brasil, Eliseu Padilha (al fondo a la izquierida); el presidente en funciones, Michel Temer (centro); el ministro de Finanzas, Henrique Meirelles (al fondo a la derecha), participan junto con los otros ministros en su primera reunión en el palacio de Planalto en Brasilia, Brasil, 13 de mayo de 2016. El Gobierno interino de Brasil tiene el apoyo en el Congreso para avanzar en ambiciosas reformas para que la economía vuelva a crecer y asegurar un mandato permanente una vez que se haya juzgado a la presidenta Dilma Rousseff. REUTERS/Ueslei Marcelino

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Por Anthony Boadle

SAO PAULO, 13 mayo (Reuters) - El Gobierno interino de Brasil tiene el apoyo en el Congreso para avanzar en ambiciosas reformas para que la economía vuelva a crecer y asegurar un mandato permanente una vez que se haya juzgado a la presidenta Dilma Rousseff.

El jefe de gabinete en funciones, Eliseu Padilla, dijo que el Gobierno sabe que su mandato es provisional por ahora, y que las fotografías de la presidenta Dilma Rousseff no se retirarán de las oficinas públicas.

El presidente interino Michel Temer asumió el cargo el jueves, luego de que Rousseff fue suspendida por el Senado por los hasta 180 días que durará un juicio político en el que se le acusa de violar las normas presupuestarias.

El margen de la votación para suspenderla en el Senado, 55 votos a favor y 22 en contra, mostró que por ahora el nuevo Gobierno dispone de los dos tercios necesarios para condenar a Rousseff y destituirla permanentemente. Temer completaría entonces el mandato hasta 2018.

A pesar de no tener un mandato electoral, Temer rápidamente reveló una agenda de reformas económicas liberales, incluyendo recortes de gastos y cambios al sistema de pensiones, moviendo a Brasil hacia la derecha tras 13 años de gobierno del Partido de los Trabajadores.

El Partido de los Trabajadores ha prometido organizar protestas contra Temer, a quien califica como un traidor, además de bloquear la agenda en el Congreso, pero Padilha dijo que el nuevo Gobierno tiene el apoyo que necesita.

"Estamos convencidos de que vamos a hacer un trabajo tan bueno que el Gobierno que hoy es provisional se convertirá en definitivo antes de que terminen los 180 días", dijo Padilha en una rueda de prensa tras la primera reunión de gabinete.

El ministro de Planificación, Romero Juca, declaró por su parte que las reformas a las pensiones y a los impuestos son claves para controlar la deuda pública, en medio de la peor crisis económica que haya vivido Brasil.

Sin embargo, indicó que el Gobierno evitaría las medidas drásticas como las que generaron descontento popular en las endeudadas economías de Grecia e Italia.

Más temprano el viernes, el ministro de Hacienda, Henrique Meirelles, dijo que el Gobierno revelaría medidas duras pronto para atajar un déficit fiscal que ha superado el 10 por ciento de la producción económica del año pasado.

Expertos han manifestado su temor a que un recorte del gasto público y un alza de impuestos pueda castigar aún más a la mayor economía de América Latina, que se encamina a un segundo año de contracción de más de un 3 por ciento.

(Reporte de Brad Haynes y Cesar Bianconi; Editado en español por Silene Ramírez y Javier López de Lérida)

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