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El jefe de derechos humanos de la ONU, Zeid Ra'ad al-Hussein, durante una reunión en la sede de las Naciones Unidas, en Nueva York, Estados Unidos. 10 de diciembre de 2015. La creciente violencia en Siria, que ha deteriorado el diálogo de paz y una frágil tregua en el país, podría registrar nuevos niveles de horror, dijo el jefe de derechos humanos de la ONU el viernes, quien enfatizó que todas las partes han exhibido una "monstruosa falta de respeto" por las vidas de civiles. REUTERS/Mike Segar

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Por Lisa Barrington

BEIRUT (Reuters) - Siria convocó el viernes a treguas locales cerca de Damasco y en una provincia del norte pero no pidió un cese al fuego en Alepo, tras un alza de la violencia que, según Naciones Unidas, es una "monstruosa falta de respeto" por las vidas de civiles.

Un nuevo "régimen de calma" comenzará en la madrugada del sábado y durará un día en el distrito de Ghouta, cerca de la capital, y tres en la provincia de Latakia, dijo el Ejército en un comunicado.

Pero la exclusión de Alepo, escenario de los peores hechos de violencia en el país en los últimos días, haría muy difícil que refloten el cese al fuego y las colapsadas conversaciones de paz. Esta semana al menos 50 personas, entre ellas seis médicos, murieron tras un ataque aéreo contra un hospital.

La creciente violencia en Siria podría registrar nuevos niveles de horror, dijo el jefe de derechos humanos de la ONU.

"El cese de hostilidades y las conversaciones de Ginebra eran lo único juego en la mesa y, si lo abandonan ahora, temo pensar cuánto horror más veremos en Siria", dijo Zeid Ra'ad al-Hussein en un comunicado, en el que instó a todas las partes a no volver a caer en una guerra total.

Ataques aéreos contra zonas controladas por los rebeldes en Alepo y disparos sobre áreas del gobierno volvieron a remecer el viernes a la ciudad, tras una breve calma luego de siete días de violencia, dijeron el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos, un trabajador de defensa civil y medios estatales.

Al menos un niño murió y cinco personas resultaron heridas en ataques aéreos el viernes en áreas capturadas por rebeldes, informó el Observatorio.

Ataques aéreos en zonas rebeldes provocaron la muerte de 123 civiles, incluidos 18 niños, en los últimos siete días en la ciudad del norte sirio, dijo el viernes el Observatorio. Ocho civiles más, entre ellos tres niños, murieron por disparos del Gobierno en áreas que no estaban bajo su control en la ciudad.

Setenta y un civiles, entre ellos 13 niños, murieron por fuego rebelde sobre áreas de la ciudad en manos del gobierno durante el mismo período, indicó el Observatorio.

(Reporte de Lisa Barrington. Editado en español por Lucila Sigal/Gabriela Donoso/Javier Leira)

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