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Trabajadores desempacando vegetales importados desde México en la planta SunFed en Nogales, EEUU, ene 30, 2017. Decenas de restaurantes, bares y otros negocios en ciudades de todo Estados Unidos cerraron sus puertas el jueves para demostrar su respaldo a "Un Día Sin Inmigrantes", una paralización como protesta contra las políticas del presidente Donald Trump. REUTERS/Lucy Nicholson

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Por Joseph Ax y Robert Chiarito

NUEVA YORK/CHICAGO (Reuters) - Restaurantes y otros negocios en Estados Unidos cerraron sus puertas el jueves y miles de manifestantes salieron a las calles de ciudades en todo el país en una paralización como protesta contra las políticas del presidente Donald Trump.

Activistas instaron a los inmigrantes a no ir a trabajar, a evitar salir de compras, no comer fuera de casa y a no asistir a clases en "Un Día Sin Inmigrantes", un esfuerzo por resaltar el papel vital que cumplen en la sociedad estadounidense.

La protesta nació a partir de las promesas de Trump de reprimir la inmigración ilegal y su decreto, que fue suspendido por cortes federales, que prohibía temporalmente que personas de siete países de mayoría musulmana viajaran a Estados Unidos.

Grupos de derechos de los inmigrantes manifestaron su preocupación después de redadas federales la semana pasada en que fueron arrestadas más de 680 personas que se encuentran en el país en forma ilegal.

En Washington, D.C., más de 50 restaurantes cerraron, incluyendo los del famoso chef José Andrés. En el Pentágono, media decena de tiendas de comida se vieron obligadas a cerrar cuando su personal se sumó a la protesta, incluyendo una cafetería de Starbucks, un restaurante de Taco Bell y un Burger King, según un portavoz del Departamento de Defensa.

En Nueva York, los dueños de los populares restaurantes Blue Ribbon dijeron que cerrarían varios locales, pese al impacto económico. "Realmente es para mostrar apoyo a nuestro personal y como equipo y familia", comentó Eric Bromberg, uno de los propietarios.

Se realizaron marchas y mitines también en ciudades como Raleigh, en Carolina del Norte, y Austin, Texas. Miles de personas se unieron a las manifestaciones en Chicago y Detroit.

La protesta es la más reciente en una serie de acciones colectivas por parte de grupos de mujeres, de inmigrantes y otros activistas desde que Trump asumió su mandato.

"Nosotros aportamos a la economía y la sociedad", dijo Kia Allah, una maestra de 32 años que es musulmana y se describió como mitad puertorriqueña y mitad de raza negra en un mitin en el centro de Raleigh. "A veces la gente no escucha hasta que le tocan sus bolsillos", añadió.

(Reporte de Gina Cherelus y Yahaira Jacquez en Nueva York, Jon Herskovitz en Austin, Texas, Serena Maria Daniels en Detroit, Timothy McLaughlin en Chicago, Lisa Baertlein en Los Ángeles, Sharon Nunn en Raleigh e Idrees Ali, Liza Feria, Lacey Ann Johnson e Ian Simpson en Washington; Escrito por Joseph Ax. Editado en español por Patricio Abusleme/Patricia Avila)

Reuters