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John Kerry se convirtió el lunes en el primer secretario de Estado estadounidense que presenta sus respetos en el memorial de Hiroshima a las víctimas del ataque nuclear que su país llevó a cabo en 1945, lo que aumenta la especulación de que el presidente Barack Obama podría hacer una visita en mayo. En la imagen, el ministro de Exteriores japonés Fumio Kishida (dcha) saluda a Kerry antes de una reunión bilateral paralela al encuentro de cancilleres del G7 en Hiroshima, el 11 de abril de 2016. REUTERS/Jonathan Ernst

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Por Arshad Mohammed y Kiyoshi Takenaka

HIROSHIMA, Japón (Reuters) - El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, dijo el lunes tras su visita al memorial de las víctimas del ataque nuclear de 1945 sobre Hiroshima que la muestra era "desgarradora" y un recordatorio de la necesidad de aspirar a un mundo libre de armas nucleares.

Kerry dijo que el presidente Barack Obama también quería ir a la ciudad ubicada en el sur del país, pero que no sabía si la compleja agenda del mandatario estadounidense le permitiría visitar Hiroshima cuando viaje en mayo a Japón para la cumbre del Grupo de los Siete (G7) países más industrializados.

Kerry recorrió el Museo y el Parque de la Paz de Hiroshima, cuya inquietante muestra incluye fotografías de las víctimas del ataque, ropas desgarradas y manchadas y estatuas que los representan.

"Es una muestra impactante. Es una muestra desgarradora", dijo el funcionario estadounidense durante una rueda de prensa. "Es un recordatorio de la profundidad de la obligación que todos los que estamos en la vida pública tenemos (...) crear y buscar un mundo libre de armas nucleares".

Tras el recorrido que realizaron Kerry y los otros ministros del G7, el grupo emitió un comunicado reafirmando su compromiso de construir un mundo sin armas nucleares, pero agregó que esa iniciativa se había vuelto más difícil por las reiteradas "provocaciones" de Corea del Norte y por el empeoramiento de la seguridad en Siria y Ucrania.

Los ministros de Gran Bretaña, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón y Estados Unidos depositaron ofrendas florales en un cenotafio a las víctimas del ataque nuclear del 6 de agosto de 1945, que redujo la ciudad a cenizas y causó la muerte de unas 140.000 personas para finales de ese año.

Si bien él no es el funcionario estadounidense de mayor rango que recorre el museo y parque conmemorativo -una distinción que corresponde a la presidenta de la Cámara de Representantes en 2008, Nancy Pelosi- Kerry es el funcionario del poder ejecutivo de más alto nivel que visita el lugar.

"Todo el mundo debe ver y sentir el poder de este monumento. Es un recordatorio severo, fuerte y convincente no sólo de nuestra obligación de poner fin a la amenaza de las armas nucleares, sino también de dedicar todo nuestro esfuerzo para evitar la guerra en sí", escribió el jefe de la diplomacia de Washington en un libro de visitas del museo.

(Redacción adicional por Linda Sieg, reporte adicional de Tim Kelly y Elaine Lies en Tokyo Editado en español por Carlos Aliaga/Janisse Huambachano)

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