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El candidato presidencial de Perú Pedro Pablo Kuczynski habla durante un debate en Lima, Perú, 3 de abril, 2016. REUTERS/Mariana Bazo

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Por Marco Aquino

LIMA (Reuters) - Pedro Pablo Kuczynski, el candidato presidencial peruano preferido por los mercados financieros, tendrá que redoblar sus esfuerzos esta semana para seducir a los votantes más pobres, un sector de la sociedad clave para las elecciones del domingo.

El ex funcionario del Banco Mundial está segundo en la intención de voto, detrás de la candidata de centroderecha y favorita, Keiko Fujimori.

Y ahora enfrenta una amenaza: la joven izquierdista Verónika Mendoza. Prometiendo cambiar la Constitución para debilitar a la elite empresarial en favor de los más pobres -el electorado más elusivo para Kuczynski- la candidata ha trepado vertiginosamente en las encuestas y le pisa los talones.

Aunque Kuczynski, de 77 años, es respetado por ser uno de los pocos políticos peruanos que no cargan escándalos de corrupción, la cercanía con el empresariado del apodado "gringo" por su tez blanca podría jugarle en contra para conquistar los 7 millones de pobres, casi la cuarta parte de la población.

"Estoy pensado votar por él, pero qué nos garantiza que vaya a gobernar para los pobres", se preguntó Adriana Quispe, de origen andino en un barrio pobre de Lima, donde llegó Kuczynski la semana pasada para prometer mejoras a la educación pública.

Pero el ex ministro de Economía y de Energía y Minas asegura que está preparado para volver a inyectarle vigor a una economía golpeada por los menores precios de los metales. Para eso promete bajar impuestos, permitir un mayor déficit fiscal, emitir deuda para financiar el gasto público y relanzar las licitaciones para sacar nuevos proyectos de infraestructura.

"Si yo llego a ser presidente no descansaré un minuto hasta que cada peruano tenga salud, educación y seguridad aunque sea lo último que haga en mi vida", dijo Kuczynski al cierre de su participación en un debate televisado el domingo.

Si se cuida de Mendoza, Kuczynski podría pasar a un balotaje con Fujimori el 5 de junio, ya que todas las encuestas pronostican que nadie obtendría el domingo los votos suficientes para consagrarse en primera ronda.

"Nos concentraremos mucho más en las propuestas y resaltar los aspectos positivos de PPK (iniciales del candidato)", dijo a Reuters uno de sus asesores clave, Alfredo Thorne, cuando se le preguntó sobre el avance de candidatos como Mendoza.

VIEJO, PERO CON EXPERIENCIA

Kuczynski, de padre alemán y madre suiza-francesa, tiene el estigma de haber apoyado muy enfáticamente a Fujimori en las elecciones del 2011.

A pesar de que él asegura que quería evitar que llegara al poder el saliente presidente Ollanta Humala, que había mostrado simpatías por el entonces líder venezolano Hugo Chávez, ese apoyo ahora puede pasarle factura. Sus rivales de izquierda dicen que tiene la misma óptica que Fujimori.

"Teníamos el chavismo en las puertas de Lima, entonces yo creo que hice lo correcto en ese momento", dijo Kuczynski, cuyos críticos lo acusan de gestionar intereses de grandes empresas.

Kuczynski encara además otras dos piedras en su camino: sus exabruptos y críticas por ser el más viejo de la contienda.

En una reciente gira por el sur de Lima, Kuczynski acusó a Mendoza de ser una candidata "media roja que nunca ha hecho nada en su perra vida", generando el rechazo de muchos ciudadanos.

Kuczynski se disculpó luego vía Twitter, pero hizo recordar otros episodios, como cuando llamó ignorante a un periodista que le preguntó si renegociaría el contrato de exportación de gas.

"Esto puede costarle puntos claves en la intención de voto", dijo el presidente de la encuestadora Ipsos, Alfredo Torres.

Casado con la estadounidense Nancy Lange, Kuczynski es cuestionado también por su edad, que según analistas no le ha permitido realizar campañas prolongadas.

Los mítines de Kuczynski tienden a ser pequeños e intermitentes, y sus discursos son a menudo interrumpidos por una tos que ha despertado preocupaciones de que sea demasiado viejo para acabar un mandato presidencial de cinco años.

"Soy viejo, pero tengo muchísima experiencia. Y eso es lo que necesitamos", dijo Kuczynski en una reciente entrevista.

(Reporte de Marco Aquino. Editado por Pablo Garibian)

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