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Imagen de archivo del ministro de Turismo de Brasil, Henrique Eduardo Alves, en Brasilia, dic 14, 2015. Alves presentó su dimisión al cargo, informó el jueves el palacio de Planalto, la sede del poder ejecutivo en Brasilia. REUTERS/Ueslei Marcelino

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Por Lisandra Paraguassu

BRASILIA (Reuters) - El ministro de Turismo de Brasil, Henrique Eduardo Alves, renunció el jueves al cargo a menos de dos meses de que el país sea sede de los Juegos Olímpicos, una nueva baja para el Gobierno interino de Michel Temer en medio de acusaciones por un escándalo de corrupción que asuela al gigante sudamericano.

Alves fue uno de la veintena de políticos mencionados en el acuerdo de delación premiada de un acusado en la investigación por el caso de corrupción de Petrobras conocido como "Lavado de Autos", que también involucró a Temer y varios de sus colaboradores más cercanos.

Sergio Machado, un ex senador del partido de Temer que estuvo encargado de la unidad Transpetro de Petrobras por más de una década, fue el último político que acusa a amigos y aliados bajo un acuerdo con los fiscales.

Machado dijo que Alves, quien fue congresista por cuatro décadas, solicitó 1,55 millones de reales (450.000 dólares) en fondos para campañas. Agregó que las contribuciones fueron legales pero eran resultado del esquema de corrupción de Petrobras.

Alves negó la acusación y dijo que las contribuciones a sus campañas habían sido hechas a través de los canales oficiales y declaradas a las autoridades electorales.

El Supremo Tribunal Federal divulgó un testimonio de Machado, en el que declara que la constructora Queiroz Galvao realizó contribuciones de forma legal para la campaña de Temer, pero que los fondos provenían de un esquema de contratos irregulares con la petrolera estatal.

Temer minimizó las acusaciones, a las que calificó de mentiras frívolas, pero la nueva renuncia pone de manifiesto el caos que ha sembrado el caso Petrobras en momentos en que Brasil pasa por su peor recesión en décadas.

El testimonio es el primero que relaciona a Temer con la investigación. Decenas de ejecutivos y políticos han sido encarcelados debido a las pesquisas sobre el escándalo, que se suma a la peor recesión que ha sufrido el país en décadas.

El despacho de Temer negó que él haya solicitado contribuciones ilegales a Machado, agregando que siempre siguió las leyes de financiamiento de campaña.

Temer fue vicepresidente hasta mayo, cuando la presidenta Dilma Rousseff fue suspendida del cargo para enfrentar un juicio político en el Senado bajo acusaciones de que violó leyes presupuestarias.

(Por Lisandra Paraguassu; editado en español por Javier López de Lérida y Javier Leira)

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