Por Belén Carreño

Madrid, 24 mayo (Reuters) - Vox, el partido de extrema derecha que acaba de entrar al Congreso español, está elevando el tono de su discurso contra el colectivo LGTBI en un intento por romper años de consenso político marcado por la aprobación del matrimonio igualitario en 2005.

El partido, que sacó algo más de un 10% de los votos en las recientes elecciones generales, será la primera formación de extrema derecha en tener un grupo en el Parlamento español desde la muerte del dictador Francisco Franco en 1975.

Pero la coincidencia de los comicios regionales, locales y europeos el domingo 26 de mayo ha hecho que el partido siga en campaña, cambiando el foco de su discurso desde Cataluña y la defensa de la unidad de la nación española hacia la comunidad LGBTI.

Vox ha cuestionado durante su campaña eventos como el Orgullo Gay de Madrid y ha caricaturizado la enseñanza impartida en colegios para fomentar la diversidad y el respeto.

España aprobó la ley de matrimonio igualitario en 2005 bajo el mandato del socialista José Luis Rodríguez Zapatero, convirtiéndose en el tercer país del mundo en tomar esta medida.

Desde entonces, las comunidades autónomas -que en España tienen fuertes libertades en materia de educación o salud- han aprobado leyes que protegen aún más los derechos de este colectivo y que fomentan el respeto por la diversidad.

El Partido Popular, el principal grupo conservador, fue reticente a aceptar el matrimonio homosexual en un principio, pero una década después las regiones en las que gobierna han aprobado normas ambiciosas y varios de sus dirigentes son políticos gays que han contraído públicamente matrimonio. Ciudadanos, el otro partido de centroderecha, defiende activamente a la comunidad LGTBI.

"Han roto el consenso", destacó Rubén López, director del Observatorio Madrileño contra la LGTBIfobia. "Hay intolerancia hacia el colectivo y gente que discrimina. Y a esos intolerantes les ha faltado una voz que les representara en los últimos años. Vox está captando ese voto".

El líder de Vox, Santiago Abascal, ha asegurado que apoya las uniones de personas del mismo sexo pero que no las reconoce como matrimonio. También ha dicho estar en contra del activismo LGBTI, aunque agrega que su partido tiene "muchos gays y lesbianas" en sus filas.

La candidata del partido a la presidencia de la comunidad de Madrid, Rocío Monasterio, afirmó en un programa de radio esta misma semana: "A nuestros niños con ocho años ahora se les dan unos cursillos en los que se les dicen que pruebe a ser niña y a la niña a ser niño, y a probar a nuevas prácticas sexuales, y hablan de zoofilia, de parafilia...".

Estos programas educacionales, que buscan una mayor tolerancia, han centrado las críticas de Vox en las últimas semanas. Los colectivos que imparte este tipo de talleres, como el que dirige López, explican que sólo tratan de mostrar a los niños la realidad que viven algunas personas para que las respeten.

Vox ha anunciado que si entra al municipio de Madrid trasladará la celebración del Orgullo Gay -una de las más grandes de Europa- a un parque a las afueras para que no molesten a las familias ni generen atascos. También que hará pagar el servicio de limpieza a los organizadores.

Pero aún está por ver si la estrategia tendrá resultados, ya que algunos votantes de Vox expresan dudas sobre este tipo de iniciativas.

"En esto estoy un poco en contra porque creo que debes respetar a los gays, las lesbianas (...) todos tienen derecho a ser libres y decidir cómo quieren ser", dijo Alejandra Parres, de 35 años, quien trabaja en una empresa de inversiones.

(Información de Belén Carreño; reporte adicional de Ingrid Melander y Sabela Ojea. Editado por Rodrigo Charme)

Neuer Inhalt

Horizontal Line


Instagram

Síganos en Instagram

Síganos en Instagram

subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes