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El ministro del Exterior ruso, Sergei Lavrov (izq.), junto al Secretario de Estado estadounidense, John Kerry (centro), y el enviado especial de las Naciones Unidas para Siria, Staffan de Mistura, durante una reunión ministerial en Viena, Austria. 17 de mayo de 2016. Importantes potencias buscaban el martes reimponer un cese al fuego en Siria y asegurar que la asistencia llegue a las zonas devastadas por el conflicto, mientras Estados Unidos y Rusia siguen divididos sobre el destino del presidente Bashar al-Assad en momentos en la violencia vuelve a remecer al país. REUTERS/Leonhard Foeger

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Por John Irish y Suleiman Al-Khalidi

VIENA/AMÁN, 17 mayo (Reuters) - Importantes potencias buscaban el martes reimponer un cese al fuego en Siria y asegurar que la asistencia llegue a las zonas devastadas por el conflicto, mientras Estados Unidos y Rusia siguen divididos sobre el destino del presidente Bashar al-Assad en momentos en la violencia vuelve a remecer al país.

El objetivo de la actual conferencia, que reúne a 17 países que respaldan a uno y otro bando, es convencer a las facciones armadas y a los líderes de la oposición para que reinicien las negociaciones con el Gobierno de Damasco.

Funcionarios y diplomáticos dijeron que es poco probable que las negociaciones -en las que están representados Rusia, Estados Unidos, Irán, la Unión Europea y potencias de Oriente Medio- generen decisiones que puedan cambiar el curso de una guerra que lleva cinco años y en la que han muerto más de 250.000 personas.

"Estados Unidos y Rusia dijeron que están listos para avanzar a nivel técnico para poder chequear quién es (responsable) de quebrar el cese al fuego", dijo a periodistas el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Frank-Walter Steinmeier, luego de que las potencias se reunieran el martes en Viena para intentar revivir el pacto.

Un resurgimiento de la violencia en Alepo, la ciudad más grande de Siria antes de la guerra, produjo un quiebre en el "cese al fuego" parcial patrocinado por Washington y Moscú que regía desde febrero y había permitido que se llevaran a cabo conversaciones comandadas por la ONU entre los bandos opuestos.

Las negociaciones de paz fracasaron el mes pasado, después de que la oposición abandonó la mesa de diálogo debido a nuevos ataques. El enviado especial de la ONU en Siria, Staffan de Mistura, espera lanzar una nueva ronda de conversaciones entre ambas partes a fin de mayo.

De Mistura pretende fijar el 1 de agosto como plazo para establecer una autoridad transicional en Siria que pueda llevar a cabo comicios en 18 meses.

Las negociaciones en Ginebra buscan poner fin a una guerra que ha generado la peor crisis de refugiados del mundo e impulsó el avance del grupo radical Estado Islámico en la región y el mundo.

Mientras tanto, continúa la disputa por el destino de Assad: Washington insiste en que debe irse pero el presidente sirio, respaldado por Moscú y Teherán, está luchando por recuperar territorio y se resiste a dejar el cargo.

(Reporte adicional de Lesley Wroughton y Shadia Nasralla en Viena y Lisa Barrington en Beirut; Escrito por Peter Millership; Editado en español por Ana Laura Mitidieri)

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