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Una excavadora caterpillar mostrada en una exposición minera en Pekín. 22 de octubre de 2013. Los nuevos pedidos de bienes a fábricas de Estados Unidos subieron por segundo mes consecutivo en julio debido a un aumento de la demanda de maquinaria y otros productos, lo que ofrece un indicio de que la caída en el gasto de las empresas estaría empezando a ceder. REUTERS/Kim Kyung-Hoon/File Photo

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Por Lucia Mutikani

WASHINGTON (Reuters) - Los nuevos pedidos de bienes a fábricas de Estados Unidos subieron por segundo mes consecutivo en julio debido a un aumento de la demanda de maquinaria y otros productos, lo que ofrece un indicio de que la caída en el gasto de las empresas estaría empezando a ceder.

El panorama económico mejoró también por otro informe que mostró un descenso inesperado en el número de estadounidenses que pidió el subsidio por desempleo la semana pasada, sugiriendo un fortalecimiento sostenido del mercado laboral.

Ambos datos respaldan la visión de que la Reserva Federal subirá las tasas de interés en diciembre. La presidenta de la entidad, Janet Yellen, podría aportar pistas sobre el panorama de la política monetaria estadounidense en el corto plazo cuando hable el viernes en la conferencia que celebran los banqueros centrales del país en Jackson Hole, Wyoming.

"Esta clase de datos es consistente con lo que la Fed busca en relación al mercado laboral y al crecimiento económico. Si logramos más datos así, eso sugeriría que probablemente veamos un alza de las tasas de interés, posiblemente en diciembre", afirmó Gus Faucher, economista de PNC Financial Services Group.

El Departamento de Comercio señaló que los pedidos de bienes de capital fuera del sector de defensa y excluyendo a aeronaves, considerados una medición de los planes de gastos de las empresas, subieron un 1,6 por ciento el mes pasado, su mayor incremento desde enero.

Estos pedidos de bienes de capital subyacentes avanzaron un 0,5 por ciento en junio. La mejora de julio significó la primera ganancia en meses consecutivos desde enero de 2015. Economistas sondeados por Reuters preveían un avance de apenas un 0,3 por ciento el mes pasado.

Hubo fuertes alzas en pedidos de maquinaria, metales primarios, productos fabricados de metal, computadores y productos electrónicos, electrodomésticos y componentes.

Los mercados financieros estadounidenses no se vieron muy afectados por los datos, ya que los inversores están centrados en el próximo discurso de Yellen. El dólar bajaba levemente frente a una cesta de seis destacadas monedas, mientras las acciones en Estados Unidos cotizaban estables. Los precios de los bonos del Tesoro caían un poco.

BAJA INVERSIÓN EMPRESARIAL

Tras contraerse desde el cuarto trimestre de 2015, la inversión de las empresas ha sido un foco de atención para los funcionarios de la Fed, considerada por algunos como un riesgo bajista para el crecimiento económico. La inversión declinó en parte porque las firmas redujeron sus presupuestos de gasto de capital en respuesta a unos precios más bajos del petróleo.

La presión aumentó entonces sobre las manufacturas, que también se vieron afectadas por la fortaleza del dólar, la débil demanda global y una corrección de los inventarios en Estados Unidos. El avance de julio en los pedidos de bienes de capital subyacentes se produjo tras una mejora de la actividad productora de crudo y gas en los últimos meses.

Pese a todo, es probable que la inversión empresarial sea tenue en el tercer trimestre por la incertidumbre sobre la economía global tras la decisión británica de abandonar la Unión Europea y antes de la elección presidencial del 8 de noviembre en Estados Unidos, dijeron economistas.

Ante el brusco aumento de la demanda de bienes de capital subyacentes el mes pasado, los pedidos totales de bienes duraderos -productos que van desde tostadoras a aviones destinados a durar tres años o más- treparon un 4,4 por ciento en julio. Los inventarios de bienes duraderos crecieron el mes pasado tras seis meses seguidos de declives.

En otro reporte presentado el jueves, las solicitudes iniciales del beneficio estatal por desempleo cayeron en 1.000, a una cifra desestacionalizada de 261.000, en la semana que terminó el 20 de agosto. Se trató de la tercera caída semanal seguida en las solicitudes.

Economistas encuestados por Reuters habían pronosticado un aumento a 265.000 pedidos de subsidio por desempleo en la última semana. Las solicitudes se han mantenido por debajo de 300.000, un umbral asociado con condiciones saludables del mercado laboral, por 77 semanas consecutivas, el período más largo desde 1973, cuando el mercado laboral era mucho más pequeño.

"El continuo declive en las solicitudes iniciales indica una fortaleza subyacente sustancial en los mercados laborales", dijo Rob Martin, de Barclays en Nueva York. "Los trabajadores no están perdiendo sus trabajos en grandes cantidades y los que son despedidos probablemente están encontrando empleo", agregó.

(Editado en español por Carlos Serrano)

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