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Revolución digital Criptomonedas: ¿oportunidad o riesgo para la plaza financiera suiza?

Un hombre trajeado frene a un cajero

La tecnología está lista, pero sustituir monedas tradicionales por virtuales aún es una apuesta incierta.

(swissinfo.ch)

En Suiza, el repunte en el número de empresas dedicadas al negocio de las criptodivisas y la cadena de bloques suscita entusiasmo y temor a partes iguales. Es un revolucionario sector con prometedoras perspectivas, pero que también podría poner en riesgo, una vez más, la reputación de la plaza financiera suiza.

“Las divisas digitales son la suma de todo lo que no comprendemos sobre el dinero y todo lo que no entendemos de la informática”, dijo recientemente el humorista británico John Oliver al hablar de su percepción sobre las criptodivisas. Bitcóin, Ethereum, cadena de bloques y las fichas (también conocidas como tokens: son una nueva realidad que gana terreno en los medios de comunicación, pero cuyo funcionamiento sigue siendo un misterio insondable para mucha gente.

“Incluso entre los especialistas en economía y finanzas reina una falta de comprensión sobre estas nuevas monedas. Y cuando tienen una opinión sobre ellas, con gran frecuencia es contradictoria. Para algunos, son el medio de pago del futuro. Para otros, una catástrofe anunciada.

De acuerdo con el inversor multimillonario Warren Buffet, los bitcoines y el resto de las criptomonedas son un veneno de alta peligrosidad. Estima también que aquellos que las adquieren deben asumir que pagarán un precio alto por su decisión. Una visión que comparte el fundador de Microsoft, Bill Gates, quien las califica como “una locura especulativa que no produce nada”. De acuerdo con el Premio Nobel de Economía, Joseph Stiglitz, las criptodivisas no cumplen ninguna función social y, simplemente, deberían ser prohibidas.

Un país de cadena de bloques

Estas declaraciones pueden quizás afectar temporalmente a los volátiles precios de estas monedas digitales, pero que no desaniman en absoluto a la creciente comunidad de "mineros" (especialistas en extraer bitcoines y otras criptodivisas), ni a los operadores, inversores y especuladores que protagonizan la expansión de este novedoso mercado. Por otra parte, el número de criptomonedas en circulación aumenta cada día: se estima que hay más de 1 600 tipos de monedas virtuales diferentes y que su valor de capitalización es de 340 000 millones de francos suizos, según las principales plataformas en línea dedicadas a este negocio.

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Principales criptomonedas en el mundo

Aunque las criptomonedas despiertan desconfianza y nadie tiene del todo claro su porvenir, las expectativas cifradas en la cadena de bloques parecen ser mucho más prometedoras. Como sucedió en su momento con la incursión de la informática y de Internet en el mundo, esta tecnología –también conocida como ‘blockchain’ – promete revolucionar totalmente el sector financiero al descentralizar transacciones, eliminar intermediarios, reducir los costos de operación y abrir camino a nuevas aplicaciones en los más diversos sectores económicos. Las inversiones en empresas emergentes especializadas en la cadena de bloques están en auge: el banco de datos CrunchbaseEnlace externo asegura que solo durante los primeros cinco meses de este año los capitales dedicados a este mercado superaron el volumen total obtenido en 2017.

Suiza ha sido tierra fértil para la expansión de las empresas dedicadas a la cadena de bloques: en unos cuantos años, un total de 400 compañías –sobre todo en Zug y Zúrich, pero también en otras regiones del país– han emergido en este nicho de negocio. Una revolución que apoyan los ministros de Finanzas, Ueli Maurer, y de Economía, Johann Schneider-Ammann, quien recientemente declaró que “Suiza debe convertirse en una nación de cadena de bloques”, corrigiéndose ligeramente a sí mismo, ya que en un pasado cercano había expresado que Suiza debía ser “una cripto-nación”.

Los bancos, prudentes

Aunque ciertos políticos no ocultan su entusiasmo sobre el tema, el sector bancario se muestra reticente ante la expansión del mercado de las criptomonedas. Hasta ahora, ningún banco suizo ha aceptado abrir cuentas corrientes denominadas en criptodivisas o basadas en la cadena de bloques. Y así algunas de las empresas emergentes de este nicho han desviado la mirada hacia los bancos de Liechtenstein.

La cadena de bloques “es una tecnología con un gran futuro” que permitirá “simplificar, acelerar y hacer más seguros los procesos bancarios”, afirmó Axel A. Weber, presidente de UBS durante la asamblea anual del banco realizada en mayo. Pese a ello, no todas las características de las criptodivisas y de la cadena de bloques son las más deseables. Por ejemplo, somos críticos con respecto a criptodivisas como bitcóin, que con frecuencia adolecen de transparencia y pueden ser utilizadas incorrectamente. Además, se trata de instrumentos de inversión altamente especulativos que pueden, en el peor de los casos, permitir la financiación del terrorismo, el blanqueo de capitales y otras actividades delictivas”.

Una visión que comparte la Asociación Suiza de BanquerosEnlace externo (ASB): “La tecnología de cadena de bloques puede crear nuevas y prometedoras oportunidades para las plazas financiera y tecnológica de Suiza”, explica la portavoz de la ASB, Michaela Reimann. Desde su perspectiva, los bancos “tienen interés en establecer relaciones comerciales con las empresas dedicadas a la cadena de bloques y a las criptodivisas, pero son reticentes a abrir cuentas corrientes comerciales debido a los riesgos de fraude y lavado de dinero que podrían entrañar”.

Mapa de Suiza con principales empresas de criptomonedas y blockchain

Las principales sedes de empresas relacionadas con las criptomonedas y la cadena de bloques en Suiza.

(swissinfo.ch)

La ASB ha creado un grupo interno de trabajo que labora estrechamente con empresas del sector de las criptodivisas para determinar las condiciones necesarias para la apertura de cuentas y la gestión de modelos comerciales. "La integridad y la reputación del centro financiero suizo son y seguirán siendo la gran prioridad", puntualiza Michaela Reimann.

Fácilmente disimulable

La prudencia de los bancos es fácilmente comprensible, según el abogado Paolo BernasconiEnlace externo, ya que la plaza financiera suiza aún no se ha recuperado del todo de la tormenta internacional que vivió con la extinción del secreto bancario. "La comunidad internacional ha luchado durante décadas contra los delitos relacionados con el manejo de dinero en efectivo. Y ahora nos enfrentamos a un mercado que permite reemplazar el dinero en efectivo y que facilita su ocultamiento. Es como participar en el Juego de la Oca, estamos llegando de pronto a la casilla de las criptomonedas y esto implica descender hasta el punto de partida [de los esfuerzos realizados]", dice el experto en banca y exasesor del Gobierno suizo en asuntos financieros internacionales.

Sin embargo, mientras que muchos países analizan la creación de complejas normas, o prohibiciones parciales para el uso de criptomoneda, la Autoridad Supervisora de los Mercados Financieros (FINMA) Enlace externo ha decidido actuar con pragmatismo, dice Paolo Bernasconi. "Hace unos meses, FINMA publicó un manual que deben seguir los participantes del mercado financiero en el que fija reglas para las criptodivisas. Esto la convierte en pionera desde el punto de vista regulatorio, lo que permite que este sector siga evolucionando".

La pregunta es: ¿significa esto que las leyes actuales bastan para mantener bajo control este nuevo mercado? Y la respuesta, según Paolo Bernasconi es “no”. "Por ejemplo, la legislación suiza actualmente distingue entre bienes tangibles, como automóviles o dinero, e intangibles, como derechos de autor. Pero una cadena de bloques y las monedas digitales están en un vacío legal porque se basan en algoritmos, en algo que no está cubierto aún por la ley. Probablemente sea necesario realizar reformas, como sucedió cuando irrumpió Internet”, afirmó el abogado.

Libro blanco

Sin embargo, los principales desafíos del sector de las criptodivisas se centran en su supervisión de las operaciones y la forma en la que actuará el gobierno de cara a su expansión, según explica el experto: “Por ejemplo, en caso de fraude, ¿cómo haría el gobierno para embargar criptomonedas? Lo mismo se aplica para la oficina encargada de las quiebras, no está claro qué haría con una empresa que entra en bancarrota y tiene activos en bitcoines. El cantón de Zug ha anunciado que es posible pagar impuestos con divisas digitales. Pero no está claro cuáles está considerando, ya que hay tantas en la actualidad. Para comenzar, los servicios públicos deberían disponer de su propio portafolio de monedas digitales”, dice Bernasconi.

Los operadores del sector defienden la introducción de un marco jurídico claro. A finales de abril, la llamada Blockchain TaskforceEnlace externo – integrada por una cincuentena de empresas emergentes, políticos y expertos jurídicos y financieros- entregó a Johann Schneider-Ammann un “libro blanco”Enlace externo con reglas que privilegian la libertad, pero también la responsabilidad en las operaciones con la cadena de bloques. Los autores formulan recomendaciones que buscan un marco favorable y que eliminan la incertidumbre jurídica que nubla el desarrollo futuro de este sector.

Pero Paolo Bernasconi advierte que este esfuerzo no conjura todos los riesgos, “pues en un mercado complejo e insidioso, solo los expertos y las organizaciones más poderosas estarán en capacidad de protegerse contra el riesgo de pérdidas enormes; y la euforia de pequeños y medianos inversores amenaza con unos cuantos ricos y muchos pobres”.


Traducción del francés: Andrea Ornelas

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