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Vida laboral y privada


¿Por qué solo el 14% de los suizos trabaja a tiempo parcial?


Por Jo Fahy


Son pocos los jefes que aceptan que un empleado trabaje a tiempo parcial.  (Keystone)

Son pocos los jefes que aceptan que un empleado trabaje a tiempo parcial. 

(Keystone)

Según un estudio, 9 de cada 10 hombres desean reducir su jornada laboral, pero solo uno o dos de ellos concretizan ese anhelo. Y esto en el segundo país de la OCDE que cuenta con más opciones para el empleo a tiempo parcial.


“Muchos hombres se sienten responsables de la seguridad económica de su familia. Les preocupa que reducir sus horas de trabajo remunerado pueda afectar su carrera profesional. El temor esencial es que sus empleadores los consideres poco responsables”, indica Jürg Wiler, uno de los coordinadores de la campaña ‘Trabajo a tiempo parcial para los hombres’.

Wiler defiende y orienta a los hombres que quieren alcanzar un poco más de equilibrio entre su vida laboral y privada.

En el marco de sus tareas de sensibilización sobre el valor y la importancia del trabajo a tiempo parcial para el sexo masculino, Wiler conversa con muchos hombres que temen la estigmatización. “Se cuestionan si la decisión de reducir las horas en la oficina significará una pérdida de estatus laboral y social”.

La Asociación Suiza de Hombres y Padres de Familia ‘männer.ch’, precursora de la campaña para el trabajo masculino a tiempo parcial, llevó a cabo una encuesta en el cantón de San Gall en 2011, con hombres de todos los estratos sociales, profesiones e ingresos económicos. El 90% de los 1.200 participantes expresó su deseo de reducir el tiempo que dedican a su ocupación laboral.

Ante la constatación, en 2012, la agrupación buscó a hombre que han convertido en hechos su voluntad. Thomas Stucki es uno de ellos. Trabaja a tiempo parcial desde que a los 30 años de edad se matriculó para obtener un segundo título universitario, en el ámbito de las Ciencias Sociales.

"Cuando inicié estos estudios en la universidad mantuve un empleo a tiempo parcial para ganar el dinero necesario. Y a partir de ese momento, nunca volví a un trabajo a tiempo completo. Me di cuenta de que era justo lo que me convenía”.

Cuando Stucki estaba a unos meses de concluir sus estudios académicos, su esposa esperaba ya a su primer hijo. “Ni siquiera nos cuestionamos si yo quería trabajar a tiempo parcial. Era una decisión mutua y no vacilamos en intentarlo”.

Para las parejas como Stucki y su esposa, psicóloga infantil y juvenil, compartir el cuidado de los hijos y la responsabilidad económica de una familia fue una elección “natural”.

Thomas Stucki se siente afortunado de las reacciones que provoca al comentar cómo compagina su vida familiar y laboral. “Generalmente me encuentro con personas que comparten los mismos valores. No tengo mucho contacto con gente que sigue los caminos clásicos del mundo de los negocios y que probablemente cuestionarían mi decisión”.

No se trata de desinterés

El temor a repercusiones negativas en el trabajo lleva a que haya más hombres que se quedan con el deseo de trabajar menos, en comparación con aquellos que deciden, sin miedo, reducir su cuota laboral, comenta Irenka Krone, especialista del trabajo a tiempo parcial de la Secretaría de Estado de Economía (Seco).

"Muchos empresarios tienden a pensar que un empleado que solicita reducir su jornada laboral está menos interesado en su trabajo, lo cual es una percepción errónea”, afirma Krone.

Wiler, de la asociación ‘männer.ch’, cree que este tipo de reacciones están disminuyendo: "Parece que hay mayor aceptación para el empleado que ofrece un pleno rendimiento en su trabajo, pero no está dispuesto a aceptar una sobrecarga que le significa trabajar un 120% o un 140%”.

El objetivo de la asociación ‘männer.ch’ es lograr que el 20% de la mano de obra masculina en Suiza trabaje a tiempo parcial en 2020 para acercarse, al menos un poco, a la situación de la fuerza laboral femenina:, desde principios de 1990, más de la mitad trabaja con contratos de ocupación parcial. Actualmente la cuota es del 58,6%.

Menos horas, pero más eficiencia

Wiler se apoya en diversos estudios para convencer de que también en el caso de los hombres, el trabajo a tiempo parcial tiene beneficios para las empresas. Por ejemplo, cita una investigación alemana que señala un incremento del 17% en la productividad de los empleados a tiempo parcial, menos absentismo y mayor eficiencia y motivación del personal con este tipo de contratos.

"Los hombres necesitan la aceptación de sus empleadores y de sus socios. Y para los empleadores es importante saber que su inversión se revierte", aclara Wiler.

La especialista del gobierno suizo en la materia, Irenka Krone, y su equipo, analizaron la situación para definir posibles soluciones a las dificultades que hoy existen para obtener un contrato a tiempo parcial. "Creemos en un modelo de trabajo compartido que permita a los hombres seguir su carrera y, al mismo tiempo, tener horarios de trabajo reducidos”.

Krone hace referencia al modelo del Deutsche Bank, una gran institución dirigida conjuntamente por dos directivos. Para la economista es un ejemplo de que el trabajo compartido demuestra que repartir responsabilidades puede ser posible a cualquier escala dentro de la jerarquía de una empresa.

"Si usted tiene una posición sobre la base de una actividad a tiempo completo y después pretende dividir la tarea entre dos personas, la cuestión de sueldo puede ser, evidentemente, el problema, pues el ingreso también se reduce al 50% o al 60%.”

Los tiempos cambian

Thomas Stucki es consciente de que reducir el tiempo de trabajo significa también menos ingresos y menos reservas para la jubilación. “El trabajo a tiempo parcial no puede ser una solución para todo el mundo, a causa de estos argumentos económicos. Ni siquiera es fácil para mí y mi esposa, que tenemos estudios universitarios, una buena formación y buenas oportunidades salariales”.

Pero se percibe un cambio de mentalidad entre los jóvenes padres de familia, indica Jürg Wiler, convencido de que, pese a todo, las reacciones al tiempo parcial resultan cada vez menos negativas para los patrones y para la sociedad en general. 


Traducción del inglés: Patricia Islas, swissinfo.ch

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