Your browser is out of date. It has known security flaws and may not display all features of this websites. Learn how to update your browser[Cerrar]

Día Universal del Niño


La justicia suiza es... injusta con los menores




 Otros idiomas: 3  Idiomas: 3
Según los expertos, la gran mayoría de los casos de maltrato contra menores no se conocen.

Según los expertos, la gran mayoría de los casos de maltrato contra menores no se conocen.

(Keystone)

En materia de prevención de abusos y maltrato de menores, así como en la promoción de la buena conducta, el trabajo en Suiza ha permitido avances. Sin embargo, persisten obstáculos. Uno de ellos es la ausencia de una justicia adaptada a los niños. La reciente celebración del Día Universal del Niño, ofreció la oportunidad de tomar conciencia y promover el cambio.

“A los 13 años, yo era un niño rebelde. Me iba de pinta, me escapaba de la casa, frecuentaba jóvenes no recomendables, tenía comportamientos que yo calificaría de delictivos. Me llevaron dos o tres veces a la comisaría. Los servicios tutelares también estuvieron implicados. Teniendo en cuenta ese pasado, estoy convencido de que tuve la suerte de caer con policías de calidad que me pusieron en guardia de manera inteligente, que establecieron que no había motivos para perseguirme, aun si tenían derecho de hacerlo. Incluso un policía al que traté de imbécil manejó la situación con un excepcional autocontrol y no me condujo ante la justicia de menores”.

El que habla con calma de su tumultuosa juventud es el profesor Philip Jaffe, director del Centro Interdisciplinario de los Derechos del Niño en la Universidad de Ginebra y responsable de la sección Política de la Infancia y la Juventud del Centro Suizo de Competencia para los Derechos Humanos.

Reconocido especialista en psicología clínica y psicología legal, narra las experiencias turbulentas de su juventud en el marco del Congreso Internacional Interdisciplinario sobre la Prevención del Maltrato y la Promoción del Buen Trato al Niño, celebrado en Lugano del 26 al 28 de octubre por la Fundación Suiza de habla italiana para la Ayuda, el Apoyo y la Protección de la Infancia (ASPI).

Esta conciencia de haber tenido suerte resulta de su experiencia profesional. Philip Jaffé ha constatado que en Suiza, la justicia para menores, al contrario de lo que debería ser, no es en realidad igual para todos. Varía en función de la implicación y la competencia de quienes la aplican.

Día Universal del Niño

Se celebra el 20 de noviembre, aniversario de la conclusión, en 1989, en Nueva York, de la Convención sobe los Derechos del Niño.

Aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, la Convención fue ratificada posteriormente por Suiza, país en el que entró en vigor el 26 de marzo de 1997.

Las desigualdades debidas al federalismo

A pesar de que Suiza ratificara la Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño y adoptado las líneas directrices del comité de ministros del Consejo de Europa sobre una justicia adaptada a los niños, “persisten grandes diferencias entre los cantones”, dice Philip Jaffé.

“También hay diferencias notables de formación profesional”, precisa el experto. “Es escandaloso que en algunos cantones existan autoridades de protección que no tienen ninguna formación específica. No se puede actuar en el interés de los niños sin las competencias necesarias”, enfatiza.

En general, en el sistema judicial suizo “hay muchas partes que intervienen - jueces, abogados, asistentes sociales-  que no están suficientemente capacitados para trabajar con niños. Y si lo están, no tienen el tiempo para sentarse y jugar con un niño para hacerlo sentir cómodo”, lamenta.

Violación del derecho a ser oído

De hecho, según el profesor, “Suiza no tiene una justicia adaptada a los niños” y su derecho a ser escuchados es ampliamente violado. “Se estima que alrededor del 10% de los menores solamente son escuchados durante los procedimientos administrativos y civiles que les conciernen, puntualiza. Sin embargo, se trata de un derecho fundamental. No se le ocurriría a nadie dejar de escuchar a un adulto en el contexto de un caso que lo implique”.

El profesor sabe perfectamente lo que significa esta injusticia, no solamente por sus conocimientos profesionales, sino también para haberla experimentado personalmente en su adolescencia.

“Incluso si todo el mundo quería mi bien, nadie se tomaba el tiempo de escucharme. Lo que yo no habría dado por que el sistema judicial se tomara el tiempo de escucharme, para que pudiera decir cosas que fueran tomadas en consideración y contribuir en la determinación de lo que era lo mejor para mí”.

Papel preventivo

La vigencia del principio de que no hay derecho sin justicia, “significa también que no hay derechos del niño sin una justicia adaptada a los niños”, estima el especialista. Considera que esa carencia va en detrimento de la prevención del abuso y la promoción del buen trato. Al condenar los abusos y el maltrato, la justicia llama la atención sobre lo que no se debe hacer. “Pero la justicia tiene también un papel extremadamente importante en la medida en que ella misma no debe incidir en maltrato”.

“Para un buen tratamiento y la prevención del maltrato, hay una manera de actuar que debe ser transversal para todos: de la familia a los maestros, pasando por los monitores deportivos, los asistentes sociales y los magistrados. La idea es que el niño tiene derecho a ser respetado y bien tratado en todas las situaciones posibles de la vida”, precisa  Myriam Caranzano-Maitre, directora de ASPI.

Si el niño ya está sufriendo, “es grave que la justicia u otras instituciones añadan otros traumatismos. Por esta razón, es esencial que la justicia no empeore las cosas, sino que por el contrario, pueda interactuar con ese niño, sujeto y no objeto, escuchándolo y respetándolo”, agrega.

La pediatra, que es también miembro del consejo de la Sociedad Internacional para la Prevención del Abuso y la Negligencia en la Infancia, insiste en que “el tratamiento es fundamental: es el antídoto a los abusos y la violencia . Y eso se aplica para todas las formas de abuso”.

La Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño “indica todo lo que es necesario” para un buen tratamiento. “Si se aplicara realmente, ya no tendríamos trabajo”, concluye Myriam Caranzano-Maitre

El problema de los datos

Entre los problemas encontrados en Suiza por quienes trabajan en la prevención del abuso y el maltrato contra los menores, está la falta de datos.

“Hay cifras proporcionadas por los pediatras, los hospitales y la policía. Pero eso es solamente la punta del iceberg, e incluso la punta de la punta. Hay tantas otras situaciones que no son conocidos. Hay una gran nebulosa”: Myriam Caranzano-Maitre.

La directora de ASPI subraya la importancia de disponer de datos fiables y completos para identificar los problemas y poder prevenirlos, o para comprobar el impacto de las estrategias de prevención.

Esta laguna tendría que ser gradualmente colmada en los próximos años a través de una investigación nacional - el estudio Optimus Suisse y a través de iniciativas suizas e internacionales.

¿Considera usted que los niños son suficientemente protegidos en Suiza?



Traducido del francés por Marcela Águila Rubín

×