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Integración a la sociedad


Proyectos comunitarios unen a suizos e inmigrantes


Por Veronica DeVoreBerna y Zúrich


Las cartas: una manera de reunir a personas de diferente procedencia en torno a una mesa. (swissinfo.ch)

Las cartas: una manera de reunir a personas de diferente procedencia en torno a una mesa.

(swissinfo.ch)

¿Cuál es el mejor camino para que un recién llegado encuentre su lugar  en la sociedad suiza? Ayudarlo a ayudarse a sí mismo, es la repuesta que ofrece una generación de proyectos comunitarios para integrar a la población local con los extranjeros, propuestas que avanzan con paso firme recibiendo apoyo al más alto nivel.

"¿Quién ha jugado antes al jass?", pregunta Simon Marti a un auditorio de 40 personas sentadas alrededor de una gran mesa en la que se pueden ver varios paquetes de naipes. Algunos de los asistentes de esta sala bernesa comienzan a levantar la mano a modo de respuesta.

La existencia de grupos de Facebook y el intercambio de mensajes a través de redes sociales permite hoy reunir a residentes suizos y a solicitantes de asilo en este espacio gracias al proyecto ‘asilo @ctivo’. Su principal objetivo es capacitar de forma periódica a los inmigrantes en materia de computación. Pero el objetivo de esta noche es muy distinto, se trata de que todos los asistentes aprendan a jugar jass, un tradicional juego de cartas que han disfrutado en bares y centros de recreación múltiples generaciones de suizos de habla alemana.

Marti asegura que las primeras reuniones realizadas permitieron a los fundadores del grupo descubrir que los juegos -especialmente en el caso del jass, que tiene un poderoso arraigo en Suiza- son un estupendo camino para acercar a personas que poseen bagajes y estilos de vida diferentes, pero que comparten la misma tierra. En Suiza, 25% de la población es extranjera, de ahí que este proyecto no solo vaya dirigido a solicitantes de asilo, sino también a cualquiera que desee hacer vida comunitaria en Suiza.

Otra noche, en una sala ubicada en Zúrich, influyentes funcionarios del Gobierno suizo, empresarios y representantes de organizaciones de caridad se han reunido para discutir la conveniencia de crear una aplicación móvil destinada a conectar a extranjeros solicitantes de empleo con capacitadores laborales. En otra mesa se observa un acalorado debate sobre cómo dotar de herramientas a los inmigrantes para crear sus propias empresas emergentes (‘start-ups’).

Y hay mucho más. En otro corrillo se habla sobre la necesidad de reformar las leyes vigentes para que los extranjeros puedan votar. Y uno más, intercambia ideas sobre cómo mejorar el acceso a formaciones para las inmigrantes. Algunos de estos proyectos son viables. Otros son meras quimeras.

Pero los 15 proyectos que se discuten en este momento son los finalistas de un concurso convocado por foraus, un centro de estudios especializado en política exterior que busca enfoques nuevos para resolver los retos que impone la inmigración. El concurso se abrió para cualquiera que tuviera ideas por compartir a través de una plataforma en línea creada por foraus. De las 101 propuestas recibidas, 15 se convirtieron en finalistas. La reunión que se celebra esta noche permitirá a todos los asistentes opinar sobre los proyectos para decantarse por los tres ganadores definitivos.

"Suiza es una tierra de inmigrantes. Asumámoslo. Necesitamos encontrar soluciones", dice la maestra de ceremonias de la velada, Nicola Forster, tras haber sido presentadas todas las propuestas.

Según Gianni D'Amato, director del Foro Suizo para los Estudios sobre la Migración y la Población, asumir que en Suiza la inmigración es una realidad es un tema que ya está también en la mente de los políticos, especialmente ahora que crece el número de habitantes del país que no tienen pasaporte helvético.

"Hace 40 años no existía una política de integración. No se esperaba que la gente se quedara. Pero durante los últimos 20 años ha habido un cambio relevante, y los políticos están aceptando esta nueva y cambiante realidad", añade.

En su opinión, la decisión tomada por el pueblo suizo -el 9 de febrero del 2014- de imponer cuotas a la entrada de inmigrantes, provoca una profunda desazón. "Se ha puesto muy alta la barra para aquellos que intentan integrarse a Suiza", precisa.

 "Y como el resto de Europa, nos estamos encaminando hacia el endurecimiento de los discursos, al menos de forma simbólica, para demostrar que los suizos somos los dueños de lo que hay aquí y que queremos medir las aptitudes que tienen los otros para adaptarse a nuestra sociedad”, añade.

Hasta ahora, el enfoque del gobierno federal en el tema de la integración había consistido simplemente en permitir que se manifestaran iniciativas locales y que los cantones se ocuparan de algunos proyectos. Hoy apoya sólidamente iniciativas como asilo @ctivo porque confía en que harán el trabajo comunitario necesario para que los inmigrantes encuentran su propia ruta hacia la integración. El proyecto de Marti es uno de los 56 que se están desarrollando en Suiza financiándose con recursos de la Comisión Federal de Migración, entre otros patrocinadores.

Para D'Amato, las inversiones en proyectos de integración ya están dando sus frutos. Una prueba de ello, dice el director del Foro Suizo para los Estudios sobre la Migración y la Población, es que Suiza ha sido convocada por el gobierno alemán para asesorarle en proyectos similares porque se le considera un país más avanzado en la materia.

"En Alemania, la gente está ayudando a la gente. Aquí, los proyectos permiten a la gente ayudarse a sí misma", dice.

Siguiente paso: la acción

De vuelta a Zúrich, Forster realiza el esperado anuncio de los ganadores del concurso. Se trata de tres jóvenes mujeres que suben al escenario cuando conocen que sus propuestas -hechas en línea en los meses previos- se convertirán en realidad.

El primer proyecto triunfador es un portal en línea dedicado a mostrar la diversidad de Suiza. Se prevé que se convierta en una herramienta de enseñanza en las escuelas.

El segundo es una aplicación para teléfonos móviles que enlazará las solicitudes de empleo de inmigrantes con la oferta de capacitaciones impartidas por voluntarios suizos.

El tercero es una estructura especializada en ayudar a los recién llegados a encontrar formaciones en las empresas suizas.

"Ya hay organizaciones realizando un trabajo semejante, pero siempre se requiere de financiamiento. Fue interesante discutir lo que es necesario hacer para que todo esto se vuelva realidad. Quienes hicimos algunas de las propuestas estábamos convencidos de que eran viables, pero lo que obtuvimos aquí fueron voces críticas, lo que también resulta de gran utilidad”, dice Milena Müller, una de las creadoras de los proyectos discutidos esta noche.

"No esperaba que esto se convirtiera en un evento con asistentes de alto nivel", dice Miriam Walser, creadora de la aplicación que buscará empatar a capacitadores con solicitantes de empleo. Añade que “poder presentar su propuesta ante una multitud como ésta es una oportunidad que no esperaba tener".

Walser tiene claro que aún hay un largo camino por recorrer antes de que todas las iniciativas se vuelvan realidad.

"Espero que nos volvamos a reunir bajo la dirección de foraus y que ellos convoquen a los políticos adecuados para seguir desarrollando ideas", dice. El citado grupo de expertos ha expresado su intención de seguir brindando apoyo a los proyectos ganadores a través de la Fundación Müller-Möhl, de personajes clave del gobierno y de la iniciativa privada.

No es solo un juego

En Berna, los jugadores de jass se han divido en equipos de cuatro integrantes para poner manos a la obra. Al inicio de la velada, ninguno conocía el nombre del resto de los miembros de su equipo, pero a lo largo de las semanas siguientes se reunirán en su tiempo libre o se verán para almorzar o cenar, para preparase a fondo para un gran torneo organizado por asilo @ctivo.

Al fondo del salón se encuentran ubicados algunos de los ordenadores que el grupo utiliza para sus capacitaciones. Un solicitante de asilo llamado Madhani se desconecta por un momento de las partidas de naipes que tienen lugar en su entorno para concentrar la atención en los ejercicios de lenguaje que pueden leerse sobre una de las pantallas. Ahora mismo, el principal reto que tiene en mente es aprender alemán.

“Tomé algunos cursos de alemán antes, pero ahora estoy estudiando yo solo”, dice.

Vendrá la próxima semana y luego, la semana que sigue y la que sigue… Perseverará hasta lograr su objetivo.


Traducido del inglés por Andrea Ornelas

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