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Aporte suizo con corazón


Se acerca “la fase más difícil de la Revolución Cubana”


Por Marcela Águila Rubín, Winterthur


"Primero los niños", divisa con la que Camaquito se une al esfuerzo de Cuba en pro de los pilares de la Revolución: educación y salud para todos.  (camaquito.org)

"Primero los niños", divisa con la que Camaquito se une al esfuerzo de Cuba en pro de los pilares de la Revolución: educación y salud para todos. 

(camaquito.org)

Hace doce años, Mark Kuster se unió a la lucha por la conservación de las conquistas sociales cubanas. Puso fin a su mandato como presidente de los jóvenes de la UDC y se mudó a Camagüey. Hoy, momento crucial para la isla, el artífice de ‘Camaquito’ comparte su experiencia y analiza los logros y retos de un país que “ni es el infierno, ni es el paraíso”.

Los niños de La Andariega están por presentarse en Suiza y Mark ultima los preparativos. Esta segunda gira de la troupe infantil cubana coincide con el viaje de Didier Burkhalter, ministro helvético de Exteriores, a La Habana para asistir al izamiento de la bandera estadounidense, última celebración del restablecimiento de relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos.

La Andariega 

La compañía infantil de teatro y danza (40 niños (as) de 8 a 15 años, cumple este 2015 su 19 aniversario y realiza su segunda gira por Europa. 

Se presenta en Suiza los días 13, 14, 15, 18 y 19 de agosto en Winterthur; 21 y 22 en Neuhausen, Schaffhausen, y 23 en Zúrich.

Siempre de ida y vuelta entre Cuba y Suiza. Ora trayendo a los artistas o futbolistas en ciernes de la isla, ora llevando a los músicos helvéticos. Ora buscando donaciones, ora aplicando los recursos, a Mark Kuster, el histórico 17 de diciembre, lo pilló en Winterthur.

“En un primer momento fue un impacto positivo”, recuerda sobre el anuncio del acercamiento entre Washington y La Habana. “Pero luego me pregunté cuál podría ser la razón final de EE UU. Dijeron: ‘cambiamos porque no pudimos’. No dijeron: ‘los dejaremos en paz’. No quiero ser negativo, pero ¿lo que quieren es cambiar de estrategia con la misma meta?”

Es positivo, insiste, pero recomienda prudencia al evocar los reiterados intentos de EE UU de derrocar al Gobierno de Cuba por diversas vías, incluidas las armas y la asfixia económica.

La Andariega,  compañía infantil de teatro y danza (40 niños (as) de 8 a 15 años, se presenta los días 13, 14, 15, 18 y 19 de agosto en Winterthur; 21 y 22 en Neuhausen, Schaffhausen, y 23 en Zúrich. (camaquito.org)

La Andariega,  compañía infantil de teatro y danza (40 niños (as) de 8 a 15 años, se presenta los días 13, 14, 15, 18 y 19 de agosto en Winterthur; 21 y 22 en Neuhausen, Schaffhausen, y 23 en Zúrich.

(camaquito.org)

Lo que falta es dinero

Contrario a lo que ha sucedido en otros países que han tratado de solventar sus apremios económicos con los recursos del gasto social, Cuba ha mantenido el bienestar de sus ciudadanos como objetivo básico e inamovible, señala Kuster.

“Cuba carece del presupuesto necesario para el mantenimiento de su infraestructura. Su prioridad es garantizar la salud y la educación para todos. Cada niño, desde la Sierra Maestra hasta La Habana, va a la escuela. Todos, inclusive aquellos que necesitan educación especial. Y eso es enorme. Es ejemplar”.

Camaquito se inscribe en ese contexto. Su idea es apoyar con recursos materiales esas conquistas sociales. Decididos en acuerdo con autoridades locales y donantes, sus proyectos se destinan a la remodelación, equipamiento y mantenimiento de infraestructuras de Educación, Cultura, Salud y Acueducto.

Pero su aporte no es meramente financiero: “No podemos aumentar el salario de los maestros, pero sí mejorar sus condiciones de trabajo. Y, al contribuir al bienestar de los niños, también incidimos en el de los padres”.

El compromiso de la ONG incorpora también cultura y deporte. Su fundador ha construido puentes entre Suiza y Cuba por los que han transitado los niños de La Andariega y de la sub15 de futbol, los músicos de las sinfónicas de Zúrich y de Winterthur y el otrora portero de la escuadra suiza de balompié, Jörg Stiel.

Entre sus embajadores están Anita Buri, ex-Miss Suiza; Ernst Wohlwend, expresidente de la ciudad de Winterthur, y Heinrich Villiger, productor de puros.

Obras de remodelación en un hogar para personas con capacidades diferentes, en Camargüey, en 2012. (camaquito.org)

Obras de remodelación en un hogar para personas con capacidades diferentes, en Camargüey, en 2012.

(camaquito.org)

Una historia de corazón

Entre Cuba y Kuster, como dice él mismo, “hay una historia de corazón” que nació en 1998 cuando el joven suizo llegó por primera vez a la isla, para festejar el cumpleaños de un amigo, y sintió “un coctel de emociones: Como si Cuba me diera una misión, no como salvador, sino como partícipe”.

Entre el asombro y el escepticismo inicial de su entorno, el entonces presidente de la sección juvenil de la UDC (Unión Democrática del Centro/derecha conservadora) se fue abriendo paso. En 2001 renunció al partido: “No porque me sintiera mal ni porque ya no me quisieran”, sino porque quería que la ONG, que fundó ese mismo año, fuera independiente (de partidos políticos y de credos religiosos).

Así nació Camaquito, nombre que fusiona Camagüey y chamaquito y que, por extensión, aplican también a Mark Kuster, quien poco más tarde se afincó en Cuba, donde luego fundó una familia y donde ha vivido el proceso de apertura de un sistema que ha resistido medio siglo de hostilidades.

Entre controles y burocracia

“Para conservar la paz en medio de tantas presiones externas, ha sido necesario aplicar una serie de controles. Pero también hay muchos trámites innecesarios que afectan el desarrollo”, comenta nuestro interlocutor. “Veo lo positivo y lo negativo. Cuba no es el paraíso que pretenden los turistas que vienen dos semanas, ni el infierno que algunos quieren hacer creer”.

Formado en el ámbito del comercio, Kuster observa entre complacido y preocupado las reformas económicas adoptadas en años recientes. “Es bueno, porque hay más inversiones y el país necesita recursos, pero hay que tener cuidado porque Cuba puede perder más de lo que puede ganar”.

Es contundente: Se acerca “la fase más difícil de la Revolución Cubana”.

Explica que la apertura económica comienza a traducirse en desigualdades sociales que no existían en la isla. “Hay gente que siente que tiene menos. No porque así sea, sino porque hay otros que tienen más”, señala en referencia a los ‘cuentapropistas’ que han iniciado algún negocio.

En contrapartida, subraya, los salarios de los trabajadores al servicio del Estado se mantienen exiguos, lo que contribuye a ahondar las diferencias. “Los niños que no pueden ir dos semanas a un hotel se preguntan por qué algunos amiguitos sí”.

Vecinos con más recursos y mejores posibilidades. Jóvenes que, como en todo el mundo, sueñan con tenis de marca, viajes, celulares sofisticados. “Es lindo soñar, lo importante es no caer en la frustración”, y el espejismo consumista que asoma también desde un generalizado internet, espada de dos filos…

Para Mark Kuster, amén del mejoramiento salarial de los empleados estatales, el mejor antídoto contra los riesgos de la apertura económica está en los valores mismos de la Revolución Cubana. “Los padres deben insistir en esos valores, en la solidaridad que ha caracterizado siempre a Cuba, aún en los momentos más apremiantes”.

Camaquito

Fundada por Mark Kuster en 2001 en Suiza y en 2003 en Alemania, la ONG apoya logros sociales de la Revolución Cubana (en Camagüey) con el sostén de donantes en Europa y en coordinación con las autoridades cubanas.

Entre sus proyectos: Remodelación, equipamiento y mantenimiento de centros de Educación, Cultura, Salud y Acueducto.

Apoyo a: ‘Viva el futbol’ (con la participación del excapitán de la escuadra nacional suiza, Jörg Stiel); Ballet de Camagüey; Compañía Infantil Teatral Danzaria La Andariega (que realiza este mes de agosto su segunda gira por Europa);  Asociación Hermanos Saíz (socio cultural).

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