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Sobrecarga laboral ¿Callar o volver a casa? Au pairs atrapadas en el limbo

Au Pair

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(AFP)

Cada año, unas 600 au pairs llegan a trabajar a Suiza, sea a través de agencias o por su cuenta. Pero si sus condiciones laborales devienen de explotación y deciden defenderse, pueden encontrarse en una situación complicada.

Trabajo extenuante, 13 a 15 horas por día de tareas domésticas, cuidado de los niños, además de la obligación de levantarse en medio de la noche para atender a los más pequeños: es parte de la historia que Jenny* narra a swissinfo.ch. Procede de Filipinas, de donde llega el mayor número de au pairs a Suiza.

La ley suiza establece, para el trabajo en cuestión, un máximo de 30 horas por  semana, cinco o seis horas por día.

Heidi Konrad, que trabaja para Pro Filia, la mayor agencia del ramo en Suiza, dice que ha visto numerosos casos en los que no se han respetado las regulaciones.

Ruth Derrer, de la Unión Patronal Suiza, reconoce que hay un problema, aunque es imposible cuantificar cuántos casos similares existen, porque no hay manera de saber exactamente lo que pasa en los hogares.

Precisa que las cosas se ponen especialmente difíciles cuando las chicas terminan siendo empleadas como sirvientas porque, en realidad, la suya no se considera una situación de empleo formal, lo que dificulta la supervisión.

El programa suizo de intercambio de chicas au pair está diseñado principalmente como un intercambio cultural. Para incentivarlo, las participantes deben tomar un curso de idioma y no pueden quedarse con una familia de la misma lengua.

Las jóvenes procedentes de países de la Unión Europea solo pueden venir a Suiza a través de una agencia registrada. El año pasado llegaron 332 a través de tales organismos.

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Lisa*, una mujer que ha seguido clases de alemán con muchas filipinas y se ha convertido en una especie de mentora para ellas, dijo a swissinfo.ch que solamente una, entre una docena que ha conocido, trabajaba las 30 horas permitidas por semana. El resto, mucho más. A menudo en la limpieza general de la casa, a pesar de que durante el reclutamiento, en Filipinas, se les prometió que solamente cuidarían de un niño y se encargarían de algunos quehaceres sencillos del hogar cinco horas por día.

Konrad señala que cuando se trata de hacer algo contra ese tipo de situaciones,  las personas implicadas tienen que estar dispuestas a hablar, o no cambia nada. Pero en general no quieren hacerlo. ¿Por qué? Porque tienen miedo de las consecuencias: ser enviadas a su casa antes de que concluya su contrato.

“Yo no quiero terminar en la calle o afrontar la vergüenza de regresar a Filipinas antes de tiempo”, explica Anna*.

Anna y la mayoría de las chicas au pair de Filipinas, así como muchas otras provenientes de los llamados “terceros países” (situados fuera de la Unión Europea y la EFTA), envían la mayor parte del dinero que ganan a su familia.

Jenny terminó por hablar de su situación con su agencia, pero los resultados no fueron los que esperaba. “Fui a la agencia y les dije que no podía hacerlo todo. Me respondieron que debía volver a Filipinas”, narra. “Tenía la esperanza de ser asignada a otra familia”.

Una vez que la agencia dijo que no podía resolver las cosas con la familia, Jenny fue enviada a su casa en el lapso de 48 horas.

Emplear a una au pair

Una familia en Suiza que quiera contratar a una au paire de un país fuera de la Unión Europea debe hacerlo por intermedio de una agencia de colocación reconocida por la Secretaría de Estado de Economía.

La familia debe llenar un formulario en el que indique la situación en el hogar, los idiomas que se hablan y sus preferencias respecto a la au pair, entre otros detalles.

La agencia pone en contacto a la familia con una au pair en busca de empleo y se inicia el proceso para la obtención de una visa ante la Oficina Federal de Migración.

Según Heidi Konrad, de la agencia Pro Filia, la obtención de ese documento lleva entre dos semanas y tres meses.

Costos (basados en estimaciones del cantón de Zúrich)

Honorarios de procedimiento de obtención de visa y gastos de la agencia: 1.400 francos.

Estipendio mensual: 700 a 800 francos dependiendo del tamaño de la familia y la edad de la chica au pair.

Otros gastos mensuales (alojamiento, seguro de salud, cursos de idiomas, impuestos): 1.500 francos.

Visa y gastos de viaje (generalmente pagadas por la au pair, a veces por la familia): de 50 a 500 francos por la visa y de 200 a 2.000 por el viaje.

Pocas opciones

De acuerdo con la Oficina Federal de Migración, las au pairs no tienen el derecho legal automático de ser reasignadas a una nueva familia si las cosas no van bien. Su permiso de trabajo, categoría “L”, por lo general no permite un cambio de empleo, a menos que la agencia lo solicite a las autoridades cantonales de migración.

Manuela Schatzmann, quien dirige la agencia Perfect Way, dice que muchas agencias solo se molestan en hacer las solicitudes en “casos excepcionales” y que en el resto envían a las chicas automáticamente a casa si hay algún problema.

Por su parte, Konrad dice que, en algunos casos de abusos, ha sido capaz de asignar las au pairs procedentes de países externos a la UE a nuevas familias. Precisa, sin embargo, que es mejor actuar lo más pronto posible, ya que las au pairs pueden permanecer en Suiza un máximo de 12 meses.

“Si llevan aquí cinco meses, es muy difícil encontrar una nueva familia, ya que toma otros dos meses la obtención del nuevo permiso”, asegura. “Además, hay una gran cantidad de gastos para todos los permisos”.

Contexto cultural

Según Konrad, las experiencias culturales suelen determinar la decisión de denunciar. Explica que, por ejemplo, las chicas procedentes de Filipinas tienden a ser más “sumisas” y vacilan en hablar, mientras que las europeas orientales y las rusas se defienden solas  -“casi demasiado a veces” - contra lo que perciben como una injusticia.

En casos extremos, las muchachas más indecisas tienen tanto miedo de manifestarse desde los primeros signos de problemas que terminan en situaciones que no pueden manejar, por ejemplo, cuando la familia las echa de repente a la calle después de un conflicto.

¿A quién dirigirse en caso de problema?

La agencia que trajo a la au pair a Suiza es generalmente el primer punto de contacto para cualquier problema o duda.

Los centros de asesoramiento para inmigrantes: Junto con las iglesias y las organizaciones no lucrativas, muchos cantones operan centros para migrantes a los cuales pueden dirigirse si tiene preguntas o inquietudes.

Las oficinas cantonales de trabajo son responsables de garantizar que los empleados reciban un trato justo y generalmente manejan las denuncias de au pairs a pesar de que estas no sean consideradas formalmente como “empleadas”.

Ayuda y consejos

Konrad constata ese problema entre jóvenes procedentes de la UE por su propia cuenta y no por medio de una agencia. “Es un problema creciente, tenemos más y más au pairs de la UE que nos llaman todos los días”.

Derrer atribuye la responsabilidad del bienestar de las chicas a las agencias y coincide en que deben hacer más para garantizar que las au pairs conozcan sus derechos:

“Es una ilusión total pensar que una joven de un país extranjero pueda seguir todos los procesos para averiguar a quién debe acudir. Sabe que si se pone en contacto con las autoridades laborales eso significa  más o menos el final de su estancia en Suiza”.

Todas las agencias que colocan a au pairs de países extranjeros deben obtener permisos, tanto de la Secretaría de Estado de Economía (Seco) como del Departamento de Empleo del cantón correspondiente, y cumplir con ciertos requisitos.

Sin embargo, tras las comprobaciones iniciales para la expedición del permiso, asegura Konrad, las autoridades no han controlado las operaciones de su agencia durante 12 años. No obstante, sabe de empresas más recientes que desde su apertura han sido objeto de frecuentes chequeos.

Para Konrad, las au pairs tienen que expresarse durante el período de prueba, lo que hace más probable una transferencia a otra familia y otorgaría a las chicas el sentimiento de que contribuyen a evitar nuevos abusos.  

Para Derrer, la reputación de Suiza está en juego.

“Es importante para Suiza que las au pairs que vienen aquí no sufran abusos”. “Sería el peor tipo de publicidad si se corriera la voz de que jóvenes que llegan a Suiza como au pairs son empleadas efectivamente como sirvientas”.


Traducción del inglés: Marcela Águila Rubín , swissinfo.ch

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