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Suiza, capital mundial del deporte




En Lausana, sede del Comité Olímpico Internacional (COI), muchas federaciones y organizaciones deportivas internacionales se han sumado al abanico de instituciones que a nivel internacional tienen su sede en el cantón de Vaud.

En tiempos de la globalización del “deporte-negocio”, Suiza conserva más que nunca su atractivo.

En los accesos viales de los alrededores se observan sin falta los anuncios que señalan la relevancia que se le atribuye al hecho de que la ciudad helvética acoja el COI. “Bienvenido a Lausana, capital olímpica”.
El 23 de junio de 1994, fecha del centenario del Comité Olímpico Internacional (COI), Lausana fue designada oficialmente con este título honorario por el otrora presidente del COI, Juan-Antonio Samaranch.

No obstante, el inicio de esta historia de amor entre el cantón de Vaud y el movimiento olímpico es mucho más antiguo. Ya en 1915, el barón Pierre de Coubertin decidió establecer la sede del COI en Lausana, a orillas del lago Lemán, con una vista majestuosa hacia los Alpes y, sobre todo, en esta esquina de Europa entonces alejada de los tambores de guerra de la época.

Hoy día, 23 federaciones y 20 organizaciones internacionales imitaron al fundador del olimpismo moderno y vinieron a instalarse en las tierras de Vaud. Y en todo su territorio, Suiza cuenta hoy con 47 organizaciones deportivas internacionales. A título comparativo, Mónaco, segundo país del palmarés, contabiliza 5 en su territorio.

Legislación atractiva

“La tradición de acoger a las organizaciones internacionales data de la década de 1920, especialmente ante la creación de la Sociedad de las Naciones en Ginebra”, recuerda al profesor Jean-Loup Chappelet, especialista en administración de las organizaciones deportivas en el Instituto de Estudios superiores en Administración Pública (IDHEAP) de Lausana. Siguendo los pasos del COI, llegaron a Suiza instancias como la UEFA y la FIFA”.

Apreciada situación geográfica, mano de obra cualificada, estabilidad política, neutralidad, seguridad, aeropuerto internacional cercano, alto nivel de calidad de vida, sin olvidar la ventajosa fiscalidad: los activos de Suiza son numerosos.
Para el profesor Piermarco Zen-Ruffinen, especialista en derecho del deporte en la Universidad de Neuchâtel, la legislación suiza es también un factor de poder de atracción de primer orden: “El derecho suizo sobre las asociaciones, con una veintena de artículos en el Código Civil, es extremadamente simple y ofrece una enorme flexibilidad. Además, la lentitud del proceso legislativo es garante de una gran seguridad jurídica”.

Esta legislación “muy liberal”, según los términos de Jean-Loup Chappelet, no obliga a las asociaciones a registrarse ante el Estado ni a publicarse sus cuentas. “Cuando el Código Civil se escribió en 1912, nadie se imaginaba que tales asociaciones mastodontes iban a crearse. La FIFA pasó a ser de hecho una holdig, propietaria de sociedades anónimas, pero conserva los mismos estatutos de un club de bridge”.

¿Exoneraciones justificadas?

Y las autoridades suizas saben perfectamente utilizar su legislación para justificar los descuentos fiscales. En su artículo 56, la ley sobre el impuesto federal directo precisa que la exención fiscal directa es posible para las personas jurídicas que persiguen “objetivos de servicio público” o “de servicio público”.

¿“Es realmente legítimo conceder regalos fiscales a multinacionales como la UEFA o la FIFA que reúne millonadas de beneficios anuales? ”, se cuestionaron algunos parlamentarios federales al margen de la Eurocopa 2008, que se disputó en Suiza. Sin sorpresa, el Gobierno de Suiza se limitó a destacar la importancia de estas organizaciones para el país, dejando de lado la espinosa cuestión de fondo.

“Ueli Maurer (Ministro de Deportes) recientemente nos garantizó el apoyo total de la Confederación. No tenemos temores que tener en ese ámbito”, confirma Nicolas Imhof, jefe del servicio de Deportes en el cantón de Vaud.
Para Jean-Loup Chappelet, esta desfiscalización es legítima: “Sin esto, las asociaciones irían a otra parte. La competencia internacional es cada vez más dura. Además de una exención total del impuesto directo e indirecto, Malasia no dudó en poner dinero sobre la mesa para atraer a la Federación internacional de bádminton.”

Promoción activa

En Suiza, nadie se queda cruzado de manos ante esta nueva competencia. Como en el ámbito de la promoción económica, el cantón de Vaud aplica desde hace una década una política muy activa en este ámbito. Entre las medidas adoptadas: creación de una Casa del Deporte Internacional, concesión de dos años de alquiler gratuito o la creación de una oficina de información dedicada a las federaciones interesadas.

A veces, la competencia se practica incluso al interno. En 2006, la Federación Internacional de Gimnasia había decidido dejar su sede en Moutier, en el Cantón de Berna, para instalarse en el de Neuchâtel, antes de optar finalmente por Lausana (Vaud). Esta animado movimiento, sobre fondo en torno a una guerra fiscal intercantonal, suscitó muchos alborotos.

“Vamos a ofrecer nuestras propuestas a las federaciones en el extranjero, pero nunca en los cantones vecinos, defiende Nicolas Imhof. Los cantones, por su parte, acordaron practicar la misma política en cuanto a exención fiscal”.

Repercusiones importantes

Los esfuerzos desplegados por el cantón de Vaud dan frutos, puesto que varias organizaciones deportivas internacionales, como la Federación Internacional de Judo o el World Series of Boxing, se instalaron recientemente en Lausana y sus alrededores.
Piermarco Zen-Ruffinen destaca la importancia de este círculo virtuoso: “Las otras federaciones y organizaciones tienen aún más interés en integrar esta red debido a que las relaciones de proximidad son esenciales”.

Y todo esto coadyuva a la satisfacción de la economía local. Un estudio publicado a finales de 2007 calcula en 200 millones de francos las repercusiones de estas organizaciones en la zona que diseña el lago Léman. “En 2007, mil empleos estaban vinculados a su presencia, en comparación con la cifra de 300 en 1998”, destaca Nicolas Imhof.
“Pero más allá de estos aspectos, es sobre todo una tarjeta de visita increíble para la ciudad y el cantón”, puntualiza.

Samuel Jaberg, swissinfo.ch
(Traducción: Patricia Islas Züttel)

SUIZA, SEDE DEL DEPORTE MUNDIAL

Numerosas. Suiza cuenta actualmente con cerca de medio centenar de federaciones y organizaciones deportivas internacionales en su territorio. El Comité Olímpico Internacional (COI) fue pionero ya que se instaló en Lausana en 1915.

Vaud. Sólo en este cantón hay más de una veintena, además del COI, el Tribunal Arbitral del Deporte (TAS), la UEFA, la Unión Ciclista Internacional (UCI), la Federación Internacional de Gimnasia (FIG) o incluso la de Voleibol.

Suiza. Otras federaciones y asociaciones se han establecido además en el país. Entre las más conocidas figuran la FIFA (Zúrich), las Federaciones Internacionales de Baloncesto (Ginebra), la de Balonmano (Basilea), de esquí (Oberhofen, cantón de Berna) o de Hockey sobre Hielo (Zúrich).

CONSECUENCIAS INDIRECTAS

Universitarias. Les universités et les hautLas universidades y las escuelas superiores se han beneficiado de la presencia de estas instancias internacionales para desarrollar sus competencias en materia de deporte. La Universidad de Neuchâtel y la FIFA se aliaron para crear el Centro Internacional de Estudios del Deporte (CIES), la Universidad de Lausana ofrece estudios completos en este campo y algunos laboratorios de la EPFL colaboran estrechamente con el mundo de la vela (Alinghi) y de la natación.

Presidencia. Algunos ciudadanos suizos dirigen las Federaciones Internacionales, como Sepp Blatter (FIFA), Gian-Franco Kasper (Federación Internacional de Esquí, FIS), René Fasel (Hockey sobre Hielo) o Patrick Baumann (Baloncesto).



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