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Suiza UE


El franco fuerte arrebata protagonismo a los bilaterales


Por Andreas Keiser


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Hace un año la economía suiza reaccionó con inquietud al ‘sí’ del pueblo helvético (09.02.14) a una iniciativa  para frenar la inmigración masiva. Hasta ahora no se han resentido consecuencias económicas importantes  de la votación, pero la súbita e imprevisible apreciación del franco sí ha deteriorado las perspectivas económicas del país.

La economía suiza aún resiente el efecto de la votación del 9 de febrero del 2014 sobre la inmigración masiva. (Keystone)

La economía suiza aún resiente el efecto de la votación del 9 de febrero del 2014 sobre la inmigración masiva.

(Keystone)

Para Klaus Abbeger, responsable de Asuntos Coyunturales del Instituto de Investigación Económica (KOF) de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (EPFZ), en el entorno económico actual influye en gran medida la incertidumbre sobre cuánta inversión recibirá la economía suiza tras la aprobación – aunque por un escaso margen – de la iniciativa ‘contra la inmigración masiva’.

“Pensamos que Suiza puede encontrar una solución razonable junto con la Unión Europea”: Jan Atteslander, economiesuisse.

El economista explica que, comparada con la de otros países, la economía suiza está en forma. Pero la iniciativa del 9 de febrero de 2014 “es un factor que se ha resentido, ya que las empresas han postergado, al menos parcialmente, sus inversiones”. Concretamente, el instituto KOF estima que la inversión habría sido entre un 0,5 y 1% superior el último año, si la iniciativa no hubiera sido aprobada.

Para sustentar su afirmación, el estudio de KOF refiere que alrededor de 15% de las empresas modificaron sus planes de inversión tras conocer que se acotaría la llegada de extranjeros.

Jan Atteslander, responsable de Asuntos Internacionales en la organización patronal empresarial economiesuisse, considera por su parte que con esta decisión, las relaciones bilaterales entre Suiza y la UE se han visto seriamente dañadas.

Pero deja claro simultáneamente que tampoco deben exagerarse las consecuencias que esto tendrá para la economía doméstica. “Ciertamente, las empresas multinacionales y los inversionistas europeos se han vuelto más prudentes, pero casi tres cuartas partes de las empresas parten del principio de que los acuerdos bilaterales seguirán operando”.

Nada ha cambiado

Lo cierto es que la economía suiza registró un 2014 generoso. Las exportaciones crecieron 3,5%, sumando 208.000 millones de francos suizos, con lo que batieron el histórico reportado en 2008, el año previo a la crisis.

Por su parte, las importaciones avanzaron 0,4%, al totalizar 178 000 millones de francos suizos, lo que se tradujo en un superávit comercial récord de 30 000 millones de francos en 2014. Todas, cifras positivas que anticipan un buen cierre del año aunque aún no se conozca el dato definitivo de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del año pasado.

Los bilaterales benefician a Suiza

La extinción de los acuerdos bilaterales entre Suiza y la Unión Europea (UE) comprometería el exitoso modelo económico de Suiza, según un estudio realizado por el Instituto de Investigación Económica (KOF) de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (EPFZ).

KOF recomienda analizar todos las posibilidades que permitan mantener en marcha los acuerdos bilaterales.

Publicado el pasado 3 de febrero, el estudio de KOF escudriña el impacto general que han tenido los acuerdos bilaterales en el crecimiento económico suizo de durante los últimos años, y pone énfasis en el efecto generado por el Acuerdo para la Libre Circulación de Personas.

De dejar de operar, las principales repercusiones se dejarían sentir en el ámbito de las inversiones, especialmente en el sector de la construcción. Y en el futuro, el Producto Interno Bruto (PIB) dejaría de crecer el equivalente a 0,2 puntos porcentuales cada año, según el documento.

Daniel Lampart, economista en Jefe de la Unión Sindical Suiza (USS), coincide con esta visión. “No ha habido ningún impacto sensible. Mientras no se haya decidido nada (con respecto a los acuerdos bilaterales), nada cambia en lo fundamental”.

Suiza aún dispone de dos años para encontrar una solución con la UE en lo relativo a poner en marcha el nuevo artículo constitucional que prevé la incorporación de cuotas a los trabajadores de la UE, concediendo preferencia a los empleados nacionales a la hora de atribuir un puesto.

Pero las negociaciones parecen haber comenzado con el pie izquierdo, ya que Bruselas rechaza categóricamente que Suiza aplique cuotas de entrada a sus ciudadanos. Y en un escenario extremo podría esperarse que el enfrentamiento conduzca a poner fin a los acuerdos bilaterales, lo que para Suiza implicaría perder el acceso privilegiado que tiene al mercado europeo.

“¿Solución razonable a la vista?”

El escenario antes descrito tendría graves consecuencias para la economía suiza, pero por el momento parece distante. Próximamente, el Gobierno presentará un mandato para renegociar con la UE el Acuerdo para la Libre Circulación de Personas que está vigente.

“Pensamos que Suiza puede encontrar una solución razonable junto con la Unión Europea”, afirma Jan Atteslander, ya que el artículo constitucional prevé, en efecto, que la iniciativa sea puesta en marcha considerando de forma general los intereses económicos.

Sin embargo, con la decisión tomada en enero por el Banco Nacional de Suiza (BNS) de abolir el tipo de cambio mínimo de 1,20 francos suizos por euro, las preocupaciones sobre el futuro de los acuerdos bilaterales fueron relegadas a un segundo plano. “El curso del franco suizo es capaz de provocar todo un giro económico. Y la incertidumbre relativa al futuro de los bilaterales tienen un efecto mucho más moderado”, explica Klaus Abbeger.

Previsiones a la baja

Tras el shock monetario que provocó la decisión del BNS, KOF decidió revisar a la baja sus previsiones coyunturales de corto y mediano plazos.

El instituto zuriqués parte del principio de que el franco se mantendrá más o menos a la par del euro al menos durante los próximos dos años. Ha considerado también el efecto que tiene la caída en los precios internacionales del petróleo sobre el futuro de la economía suiza.

Teniendo en cuenta estos nuevos parámetros, la economía helvética tendría que prepararse para una breve recesión este verano. Y KOF espera que el PIB se contraiga 0,5% durante el 2015. En diciembre pasado su expectativa era mucho más alentadora, ya que esperaba un crecimiento del PIB de 1,9% para este año.

Y para el 2016, Suiza se enfrentará a un estancamiento económico, según las nuevas estimaciones. Y en diciembre, los expertos de KOF anticipaban un generoso crecimiento del 2,1% para el año próximo.


Traducido del francés por Andrea Ornelas, swissinfo.ch

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