Your browser is out of date. It has known security flaws and may not display all features of this websites. Learn how to update your browser[Cerrar]

Trata de seres humanos


De Brasil a Suiza, forzadas a prostituirse


Por Maurício Thuswohl, Río de Janeiro, con la colaboración de Stefania Summermatter


Suiza es el segundo país de destino del tráfico de seres humanos proveniente de Brasil. Así lo revela un reciente estudio del Ministerio de Justicia del país sudamericano. El fenómeno preocupa a las autoridades helvéticas.

Entre 2005 y 2011, al menos 475 personas –en particular mujeres- habrían sido obligadas a abandonar Brasil, a través de la fuerza o del engaño, para ser explotadas sexualmente o como mano de obra barata.  Entre ellas, 337 fueron forzadas a prostituirse.

Suiza figura en la cima de la lista. Con 127 casos registrados, aparece como el segundo destino de la trata de personas procedentes de Brasil, después de Surinam, país de tránsito hacia Holanda (133 víctimas). En el tercer lugar se encuentra España, seguida justamente de Holanda (71). La mayor parte de las víctimas  provienen de las regiones de Pernambuco, Bahía y Mato Grosso del Sur.

Este estudio inédito, publicado a inicios de octubre, fue realizado sobre la base de los datos proporcionados por la Secretaría Nacional de Justicia – del Ministerio de Justicia- de Brasil (SNJ), de la Oficina de las Naciones Unidas Contra la Droga y el Delito (UNODC, según la sigla en inglés) y de las administraciones públicas de diferentes países de destino.

Explotación con nombre de mujer

El perfil de las víctimas responde  a un modelo preciso, según el estudio de la SNJ: se trata mayoritariamente de mujeres de entre 10 y 29 años,  solteras,  y con un bajo nivel de formación y de ingresos.

Los criminales, en cambio, corresponden a dos tipologías. El reclutamiento y el tráfico son normalmente gestionados  por mujeres, mientras que los hombres se ocupan de la segunda fase, o sea, las actividades a las cuales son sometidas las víctimas.

El Gobierno brasileño subraya que estos números reflejan solamente la punta del iceberg: “El estudio se basa únicamente en casos denunciados a los órganos de seguridad y a los centros de apoyo a las víctimas. Muchos datos quedan todavía en la sombra”, afirma Fernanda dos Anjos, directora del Departamento de Justicia. 

El ministro de Justicia brasileño Paulo Abrào concuerda en que “una de las características del tráfico de personas es justamente la invisibilidad y la ley del silencio de las víctimas”.

Del este europeo, con destino a Suiza

Sobre la trata de personas existen pocos datos seguros. El fenómeno se mantiene a menudo en la clandestinidad y a las víctimas les cuesta denunciar a los criminales por miedo a las represalias.

En 2001, la Oficina Federal de la Policía (fedpol) estimaba entre 1.500 y 3.000 el número de víctimas. En los últimos años, sin embargo, los cantones han constatado un fuerte aumento de la prostitución activa sus territorios. El temor es que este fenómeno vaya de la mano con la creciente proporción de extranjeros que llegan a Suiza engañados o contra su voluntad.

Según el informe 2011 de fedpol, la mayor parte de las víctimas, comprobadas o presuntas, proviene de Europa del Este (Rumania, Hungría, y en particular Bulgaria), pero también de Brasil, Tailandia y Asia oriental. Una realidad que confirma también el Centro de apoyo a mujeres migrantes y víctimas de trata de mujeres (FIZ), de Zúrich, el único centro especializado en esta temática en Suiza.

 

La trata de seres humanos constituye una actividad que puede generar significativas ganancias, con riesgos penales relativamente leves, subraya fedpol en su informe.

La ley del silencio parece prevalecer también en Suiza. En los últimos tres años (2009-2011) fueron presentadas 147 denuncias, según los datos de la Oficina Federal de Estadísticas, y desde 2000 hasta hoy, solamente 66 personas fueron condenadas por la trata de seres humanos.

Apoyo suizo y colaboración internacional

Para luchar contra este fenómeno, desde hace varios años ha Suiza intensificado la colaboración internacional con los países de más riesgo y desde el pasado 1º de octubre se ha dotado de un plan nacional que busca, entre otros efectos, reforzar las penas y proteger a las víctimas.

Entre  2008 y  2011, el Gobierno suizo apoyó activamente, además, el trabajo de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) en Brasil. Junto con Noruega y Suecia, contribuyó con 50.000 euros anuales al plan nacional de lucha contra el tráfico de personas, lanzado en 2008 en el país sudamericano y prolongado por cinco años más a partir de 2013.

Según Rodrigo Victoria,  coordinador de la Oficina de Justicia de la UNODC, el apoyo de Suiza y de otros países europeos ha tenido una importancia crucial en la lucha contra la trata de seres humanos. Gracias a dicha ayuda, la UNODC ha organizado campañas de sensibilización en diversas ciudades del país y ha participado en la elaboración de una estrategia con un claro enfoque.

“Brasil está haciendo un buen trabajo en términos de lucha contra el tráfico de personas: está revisando la propia legislación y ha creado nuevos puestos de trabajo en ese campo. Es una experiencia interesante, incluso porque el plano de la acción ha sido el fruto de un trabajo participativo. El país va por el buen camino. Está buscando, en la medida de lo posible, reforzar los rangos de las fuerzas del orden para mejorar la investigación”, matiza el coordinador de la UNODC.

Un negocio rentable

La trata de seres humanos consiste en reclutar, ofrecer, transferir, procurar, hospedar o acoger a seres humanos con el objetivo de explotarlos.

Existen tres tipos de explotación: sexual, laboral o ligada al tráfico de órganos.

  

Según las estimaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), 21 millones de personas en el mundo son víctimas de trabajos forzados y trata de seres humanos (junio 2012).

Entre éstas:

- 5,5 millones, aproximadamente, tienen menos de 18 años;

- 4,5 millones, especialmente mujeres y niños, son explotados sexualmente;

- 880.000 son registrados en la Unión Europea.

En 2002, la Oficina Federal de la Policía (fedpol) estimaba entre 1.500 y 3.000 el número de víctimas de trata con fines de explotación sexual.

Si bien no existen cifras exactas, se estima que entre 13.000 y 25.000 personas –dependiendo de la fuente– se dedican a la prostitución en Suiza.

El tráfico de seres humanos es el más rentable del mundo, después del tráfico de armas y el de las drogas.

Según las estimaciones de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), las ganancias anuales que genera a escala global el tráfico de migrantes ronda los  6.750 millones de dólares.


(Traducción: Sergio Ferrari), swissinfo.ch



Enlaces

×