Un año en cautiverio Video, prueba de vida de rehén suiza en Malí


Imagen de Beatrice Stöckli captada del último video divulgado por sus captores esta semana. La misionera suiza, residente en Malí, es rehén de Al Qaeda desde hace más de un año. 

Imagen de Beatrice Stöckli captada del último video divulgado por sus captores esta semana. La misionera suiza, residente en Malí, es rehén de Al Qaeda desde hace más de un año. 

(AFP)

Una filial de Al Qaeda en el norte de África divulgó este martes un tercer video para demostrar que Beatrice Stöckli está con vida. Hace más de un año los yihadistas secuestraron, por segunda vez, en Malí, a la misionera suiza.

La división del Sahara de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) publicó un tercer video de prueba de vida de Stöckli, según el ‘SITE Intelligence Group’Enlace externo, una organización no gubernamental de contraterrorismo que monitorea y verifica tales materiales.

El video muestra a la misionera, oriunda de Basilea y establecida en Malí desde hace más de 15 años. Stöckli saluda en francés a su familia y agradece al Gobierno suizo por “todos los esfuerzos que se han hecho” - sin éxito hasta ahora - para tratar de lograr su libertad. Señala que la fecha es el 31 de diciembre de 2016 y se dice “sana”, pero habla con voz cansada. Un velo negro le cubre la cabeza.  

El 7 de enero de 2016, unos hombres llamaron a la puerta de su casa. Iban armados y la capturaron en cuanto les abrió.

Stöckli había vivido de manera muy simple en una casa de una habitación con jardín. Actuaba como misionera y ayudaba a los niños del barrio.

En videos anteriores, divulgados a finales de enero de 2016 y seis meses más tarde, también había sido mostrada con un velo. Con una voz apenas audible, en francés, había asegurado igualmente que estaba en buena salud, pero que luchaba con el calor del desierto del Sahara.

Segunda captura

En 2012, el grupo yihadista Ansar Dine capturó a Stöckli en Tombuctú y la retuvo durante nueve días.

“No puedo hablar de ello, estoy realmente en shock”, dijo Stöckli a los medios de comunicación tras su liberación. Llamó a su madre desde el helicóptero de rescate, pero no le hizo ninguna promesa de regresar a casa, según declaraciones de esta última a la televisión pública suiza, SRF, en ese entonces.

Poco tiempo después, Stöckli regresó a Tombuctú para vivir en la misma comunidad y trabajar con los mismos niños.

Comenzó su trabajo en África en respuesta a un anuncio hecho en 2002 por un pastor evangélico cristiano que dirigía un grupo misionero con sede en Alemania, denominado ‘Neues Leben Ghana’ (Nueva vida Ghana). Stöckli viajó a Malí con el grupo y trabajó con ellos en Tombuctú durante unos años.

Posteriormente partió por su cuenta merced a desacuerdos con el grupo, que en 2012 suprimió las misiones en Malí por razones de seguridad.

Motivo

Ningún grupo se responsabilizó inmediatamente del último secuestro de Stöckli. Más tarde, combatientes islámicos enmascarados aparecieron en un video para acusar a Stöckli de “intentar cristianizar a los musulmanes” y exigieron la liberación de algunos de sus miembros encarcelados por el Gobierno de Malí.

También pidieron la liberación de Ahmad al-Faqi al-Mahdi, quien está bajo la custodia de la Corte Penal Internacional.

El Ministerio suizo de Exteriores creó un grupo de trabajo para intentar lograr la liberación de Stöckli y mantener el contacto con las autoridades locales en Malí.

Cuando un suizo tiene problemas en el extranjero, Berna interviene normalmente como último recurso. De los casos individuales se encarga la sección de protección consular del Ministerio de Exteriores.

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