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El presidente colombiano, Juan Manuel Santos, gesticula durante una entrevista con Reuters en el Palacio de Nariño en Bogotá, Colombia, 5 de septiembre de 2016. Foto tomada el 5 de septiembre de 2016. REUTERS/John Vizcaino

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Por Luis Jaime Acosta y Helen Murphy

BOGOTÁ (Reuters) - Un "No" de los colombianos a los acuerdos de paz entre el Gobierno y la guerrilla de las FARC sería "catastrófico" porque abriría la puerta al retorno del conflicto armado de 52 años y cerraría una gran oportunidad para la expansión económica del país, advirtió el presidente Juan Manuel Santos.

Los acuerdos para silenciar las armas deberán ser aprobados el 2 de octubre en un plebiscito para que el Gobierno pueda implementarlos. Aunque el presidente no tenía la obligación de someterlos a una consulta y legalmente podía firmarlos, decidió hacerlo para darles legitimidad política.

"Yo estoy seguro que va a ganar el 'Sí'. No tengo plan B. Si llega a ganar el 'No', volvemos a lo que teníamos al comienzo de este Gobierno hace seis años, volvemos al conflicto armado", dijo Santos el lunes en la noche en una entrevista con Reuters.

"Eso sería catastrófico para el país", sostuvo el mandatario, quien vestía una camisa blanca con las frases "Sí a la paz" y "Todos por un nuevo país".

El Gobierno y las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) concluyeron en Cuba una negociación de casi cuatro años para acabar con un conflicto armado que ha cobrado unas 220.000 vidas e impedido un mejor desempeño a la cuarta economía de América Latina.

Luego de que concluyó el diálogo el 23 de agosto, la tendencia de las encuestas de opinión cambió y la más reciente mostró que la mayoría de colombianos dispuestos a votar en el plebiscito se inclinan por el "Sí".

Santos afirmó que el fin del conflicto permitirá el crecimiento de sectores que tienen un "potencial enorme" como la agricultura, el turismo y la construcción de obras de infraestructura como aeropuertos, puertos y carreteras.

"Eso todo va a traer mucha inversión que yo creo que nos va a permitir crecer a tasas más altas a través de los próximos años", sostuvo en un salón de la sede de la presidencia en el centro de Bogotá. El Gobierno calcula que la paz aportará uno o dos puntos porcentuales al año al crecimiento de la economía.

LLAMADO Y ADVERTENCIA AL ELN

El mandatario de centro-derecha se abstuvo de revelar cuánto costará la implementación de los acuerdos con las FARC y la reintegración de sus 7.000 combatientes, aunque aclaró que se financiará responsablemente a lo largo de varios años teniendo en cuenta las capacidades fiscales.

"Algo muy importante que yo he cuidado y que seguiré cuidando es la confianza de los mercados en la economía colombiana y no voy a destruir eso por hacer algo irresponsable", sostuvo el economista de 65 años educado en Estados Unidos e Inglaterra.

El presidente, que ha jugado todo su capital político a la búsqueda de la paz, hizo un llamado al Ejército de Liberación Nacional (ELN), el segundo grupo rebelde del país, para que inicie una negociación de paz y le advirtió que de no hacerlo enfrentará todo el poder de las Fuerzas Militares.

"Van a recibir todo el peso del Estado y de una Fuerza Pública que se va a dedicar es precisamente a combatir a los que no estén en el proceso de paz, llámense disidentes, llámense bandas criminales o inclusive el ELN si no participa, que son un número más reducido", aseguró.

"Entonces vamos a tener más fuerza para combatir a un número más reducido y por consiguiente las probabilidades de que sobrevivan van a ser cada vez menores", enfatizó.

Santos admitió que su Gobierno está listo a sentarse con esa guerrilla, que cuenta con unos 1.500 combatientes, siempre y cuando libere a los secuestrados y suspenda los ataques, exigencias que sus dirigentes rechazan.

Las bandas criminales, conformadas por antiguos paramilitares de ultraderecha y que se dedican al narcotráfico y la minería ilegal en varias zonas del país de 48 millones de habitantes, sólo tienen la opción de someterse a la justicia y con ellas no habrá ninguna negociación, advirtió.

Santos reconoció que la ratificación de un acuerdo es sólo el comienzo de la construcción de la paz, que incluye pactos sobre el acceso a la tierra a los campesinos pobres, la participación política de los guerrilleros desmovilizados, el narcotráfico, la justicia, la reparación a las víctimas y el desminado.

"Es una oportunidad única para Colombia. Colombia es un país con potencial enorme que si logramos encausar, ese potencial positivamente aquí no hay quien nos pare", concluyó.

(Reporte de Luis Jaime Acosta; Editada por Silene Ramírez)

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