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Viraje energético


No será sencillo abandonar la energía atómica




Central nuclear japonesa de Shimane, donde actualmente se construye un reactor. (Reuters)

Central nuclear japonesa de Shimane, donde actualmente se construye un reactor.

(Reuters)

Varios países han cambiado drásticamente su política de energía tras la catástrofe que tuvo lugar en un reactor de Japón en el mes de marzo de 2011. Una comparación con el extranjero muestra que Suiza ya ha dado un gran paso con respecto a otras naciones.

Entre los países que como Alemania o Japón decidieron o dieron a entender su intención de dejar la energía nuclear, Suiza se sitúa en primera línea porque más del 40% de su abastecimiento eléctrico proviene de plantas nucleares.

“Estamos ante un reto mayúsculo agravado por la falta de otras centrales eléctricas que podamos reactivar, como están haciendo los alemanes”, señala Hans Björn Püttgen, director de los Centros de Energía en la Escuela Politécnica Federal de Lausana (EPFL).

“Es como si abriésemos la ventana para lanzarnos al vacío, y nuestra única alternativa es volar”.

Problemas de almacenamiento en Alemania

Alemania dio un giro inmediato tras la catástrofe de Fukushima y de un día para otro dejó de ser exportador de electricidad para convertirse en importador, explica el experto. “Las centrales nucleares en Alemania fueron cerradas y la energía eléctrica reemplazada en el acto con energía nuclear de Francia y energía fósil y nuclear de la República Checa”.

El plan a largo plazo de Alemania es emplear energía renovable que -según los cálculos del Ministerio de Economía y Tecnología-, proveería el mayor volumen del abastecimiento eléctrico al promediar este siglo. “Eso significa una reforma fundamental de nuestro sistema de energía”, afirman.

Alemania pone especial atención en las energías eólica y fotovoltaica para lograr ese fin. Pero dado que la energía producida por esos recursos depende de las variaciones estacionales, el mayor problema es el almacenamiento, precisa Püttgen. “Debido a esas fluctuaciones considerables hacen falta redes eléctricas capaces de absorber tal cantidad de energía una y otra vez. Ahí es donde tienen que invertir”. Además, las nuevas redes deben ser aceptadas por la población.

Japón descontento de la energía nuclear

 La política oficial en Japón no emplea la frase “dejar la energía nuclear”.  A solicitud de swissinfo.ch, Tokio señala su postura actual con respecto a la energía atómica: “en principio, el Gobierno va hacia la realización de una sociedad independiente de la electricidad generada por la fuerza nuclear”, reza el concepto oficial.

Y añade que con ese propósito, el Gobierno “moviliza todas las políticas de recursos posibles para conseguir que en la década de los 2030 se ponga fin al funcionamiento de las centrales nucleares”, a tenor de su “Estrategia Innovadora de Energía y Medioambiente”.

Püttgen considera, sin embargo, que los dos reactores en actual construcción serán terminados. “Es una decisión correcta”. Esas instalaciones modernas podrían, en su opinión, remplazar los reactores viejos.

Las supresión de todos los reactores (dos de los cuales han sido reactivados) haría que Japón volviera a emplear grandes volúmenes de combustibles fósiles. “En Japón hay sitios donde tuvieron que instalar hasta 180 generadores diesel en un parque de estacionamiento”, relata Püttgen, quien desde la catástrofe de Fukushima ha ido cuatro veces al país nipón. “Eso provoca la emisión de enormes cantidades de CO2”.

Las fuerzas del viento y del sol podrían ser las alternativas, pero el viento y el sol son más fuertes en las islas del norte y del sur. “Las conexiones entre estas y la isla principal son débiles, por lo cual deben ser elevadas considerablemente. Aún así, están demasiado lejos de los centros de consumo de Tokio y Osaka”, precisa Pütggen.

Autonomía necesaria

El ejemplo mundial más extremo es Francia por su altísimo empleo de energía atómica, que en el año 2011 rondó el 80% de su producción eléctrica combinada.

“La energía nuclear es una parte esencial del sistema energético francés”, escribe el Ministerio de Ecología, Desarrollo Sustentable y Energía. “El objetivo de la política francesa en este ámbito es posibilitar el desarrollo de la energía nuclear en Francia y el extranjero”.

Francia se apoya conscientemente en lo nuclear para conseguir que la producción de su energía eléctrica sea lo más independiente posible del petróleo, gas y otros combustibles fósiles, explica el experto en energía.

El presidente Francois Holland ha prometido en su campaña electoral reducir un 50% de la energía nuclear hasta el año 2025 , y que eso seguiría siendo “parte de las metas establecidas por la política global. La única decisión firme tomada desde entonces es el cierre de Fessenheim I y II, a finales del año 2016”, remarca Püttgen.

Por tanto, ni hablar de un viraje energético. “Eso costará una enorme cantidad de dinero, y Francia pasa actualmente dificultades económicas”. La esperanza estaría en la fuerza eólica, sobre todo en el mar. Francia se propone crear un sector industrial dedicado a la fabricación de turbinas.

¿Gas Pizarra para el futuro?

La autonomía energética es el factor más importante de la política de energía de Estados Unidos. El presidente Barack Obama incluye también a la electricidad generada por fuerza nuclear entre las más limpias.

A muchos reactores con 40 años de funcionamiento en Estados Unidos se les otorga 20 años de prolongación. “En la actualidad, 70 de los 104 reactores nucleares han recibido la autorización que amplía su uso hasta los 60 años”, explica Püttgen. Aún después de Fukushima, en Estados Unidos se ha autorizado la construcción de cuatro reactores nuevos.

En vista de la enorme importancia que tiene asegurar el abastecimiento, habría en la actualidad una fuerte inclinación por el gas Pizarra. “Estados Unidos y Canadá poseen reservas de gas de esquisto suficientes como para cubrir durante muchas décadas la producción total de electricidad del país, si fuera necesario”. Püttgen supone que este hecho repercute positivamente en la balanza comercial, pero hay resistencia de la población.

Obama pretende disminuir 15% del consumo energético hasta el 2020. Según las normas establecidas por el presidente estadounidense para el uso eficiente de la energía, las nuevas casas deben consumir 50% menos de electricidad en los próximos diez años; las existentes, ahorrar un 25%. Dado que la mayor parte de las casas en Estados Unidos son de madera, Püttgen considera que “será acelerada” la construcción de nuevos edificios con uso energético eficiente.

Datos comparativos

 En la actualidad hay 437 reactores nucleares que funcionan en 31 países del mundo. Los primeros lugares, por mayor número, corresponden a Estados Unidos, Francia, Japón, Rusia y Corea.

Casi el 41% del abastecimiento eléctrico de Suiza en el año 2011 provino de centrales nucleares. Actualmente funcionan cinco reactores, uno  (el de ensayo de Lucens) ha sido desactivado definitivamente. Se ha decidido abandonar la energía nuclear de aquí al año 2034.

La electricidad generada por fuerza nuclear en Alemania durante el 2011 fue apenas 18% del abastecimiento combinado. 9 reactores están en funcionamiento, 27 han sido desactivados definitivamente. Alemania ha decidido dejar la energía nuclear en el 2022.

Francia empleó en el 2011 casi el 78% de electricidad generada por fuerza nuclear. 58 reactores están en funcionamiento, uno en construcción y 12 cerrados definitivamente.

La electricidad de fuente nuclear en Estados Unidos en el año 2011 constituyó el 19% del abastecimiento combinado. 104 reactores están en funcionamiento, uno en construcción y 28 parados definitivamente.

La electricidad creada por la fuerza nuclear en Japón representó el 18% del suministro combinado. 50 reactores están en funcionamiento (48 de los cuales fueron apagados momentáneamente), 2 están en construcción, 1 desactivado por mucho tiempo, y 9 cerrados definitivamente. Japón se propone independizarse de la energía nuclear, de aquí a la década de los 2030.

(Fuente: Organización Internacional de Energía Atómica)


Traducción, Juan Espinoza, swissinfo.ch



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