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Vivir aquí y ser de aquí


Inmigrante portuguesa en la política suiza


Por Nelson Pereira, Ginebra


Muchos de sus electores no saben que es extranjera. Miembro del Consejo Municipal de Ginebra, Helena Rigotti, de Portugal, no quiere solo representar a los inmigrantes, sino también a las mujeres en la política local.

Helena Rigotti defiende una mayor participación de las mujeres en la política. (swissinfo.ch)

Helena Rigotti defiende una mayor participación de las mujeres en la política.

(swissinfo.ch)

Helena Rigotti llegó a Suiza en 1987. Muy joven, sin conocer a nadie y con mucha nostalgia por haber dejado a su familia en Vale de Cambra, en el distrito de Aveiro, al norte de Portugal. “El inicio fue difícil.  Casi desistí de permanecer aquí”, confiesa.

Sus primeros trabajos con el ‘Permiso A’ de estancia temporal en Suiza fueron en el sector de la gastronomía, hasta dirigir hoy un restaurante en la zona histórica de Ginebra. Rigotte asegura que esta experiencia de tenacidad empresarial la acercó al Partido Liberal Radical (PLR/centroderecha), calificado con frecuencia como el partido de la economía.

“Si debiera explicar por qué opté por el PLR, lo resumiría en dos palabras: responsabilidad individual”, indica.

Adoptó el apellido de su marido, suizo, lo que hizo que los portugueses, “muy cerrados en su gueto comunitario”, no percibieran que una compatriota figuraba en las listas del PLR. Razón por la que decidió “penetrar en el mundo de las asociaciones portuguesas de Ginebra”, para explicar a sus connacionales que “elegir una vida en Suiza significa inevitablemente una implicación en los procesos políticos y en los asuntos cotidianos de los ciudadanos ginebrinos”.

“Mucho por hacer”

Pero volvamos a esos primeros días de Helena Rigotti en Suiza. Llegó en calidad de trabajadora temporal, con contratos de nueve meses. “Una vez terminado el contrato debíamos volver a Portugal por tres meses, cuando los controles sanitarios (en la frontera) todavía existían”. Dos veces firmó ese tipo de contratos, pero volvió a Portugal. “Me era muy difícil estar lejos de mi familia”. Un año después, la única opción de trabajo era volver a Suiza, otros nueve meses.

La siguiente oportunidad de empleo en suelo helvético fue en el sector de la restauración, en Ginebra. “No fue sencillo conseguir este puesto, pues en esa época había cuotas que limitaban los permisos de trabajo”, recuerda. Decidió entonces tomar cursos de secretariado, contabilidad e informática, para mejorar su posición en el mercado laboral.

Después de residir diez años en Suiza, conoció a su esposo. Helena trabajaba como secretaria en una empresa. En 1999 abrió una joyería en el casco viejo ginebrino. Siete años más tarde transformó ese local en un restaurante. Un nuevo desafío. “No fue sencillo hacerse de una clientela. Al principio hubo mucho qué hacer”.

Política en un restaurante

“Había clientes que eran del Partido Radical y yo comentaba con ellos temas políticos. Insistieron en que participara activamente en la política. La decisión llegó dos años después.

Mientras la portuguesa dudaba si adherirse al Partido Radical o al Partido Liberal, ya estaba en marcha la fusión de ambas formaciones para dar nacimiento, en 2009, al Partido Liberal Radical (PLR).

Con listas comunes para las elecciones al Consejo Municipal de Ginebra en 2010, Rigotti participó como candidata radical.

Debió esperar a septiembre de 2014 para ser elegida para ocupar un escaño libre en el Legislativo local.

¿Por qué formar parte del nuevo Partido Liberal-Radical? “Cuando se tiene una pequeña empresa, es natural inclinarse por un partido que promueve la libertad y la responsabilidad individuales, que defiende la iniciativa privada y que motiva el espíritu empresarial”, responde.

En resumen, “el PLR era el partido que correspondía mejor a mis convicciones”.

La ciudadanía ginebrina reeligió a Helena Rigotti en abril pasado. En el legislativo de la ciudad participa en tres comisiones (vivienda, urbanización y medio ambiente, y comunicación).

Su ángulo de acción, precisa, es la defensa de la pequeña y mediana empresa, “para reducir todas las trabas burocráticas”.

El desafío de coordinar el trabajo con otras fuerzas políticas le entusiasma. Precisa que es posible hacer cambiar los puntos de vista en el seno de las comisiones “con buenos argumentos, suficientemente sólidos para convencer a los otros partidos y alcanzar un consenso”.

Mujeres, a la política

Helena Rigotti, ha sido recientemente designada presidenta de la sección femenina de su partido, ‘Ginebrinas PLR’. Es la célula específica del partido para promover la participación de las mujeres en la política, el trabajo remunerado y la sociedad. “Tenemos pocas mujeres en las listas del PLR y nuestro objetivo es motivarlas a participar”, explica.

Al principio, esta “sección aparte” dedicada a las mujeres en los partidos, le pareció un asunto algo controvertido. “La sola idea de esta separación me irritaba; sin embargo, comprendí que este tipo de estructura es necesaria, pues las mujeres están muy poco representadas en la política”.

Rigotti tiene un nuevo desafío, que asume, entusiasta: atraer a las mujeres, incluidas a las portuguesas, al mundo de la política.


Traducción del portugués: Patricia Islas

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