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Según los detractores, la iniciativa de la UDC es favorable al modelo de familia tradicional, en detrimento de otros. (Keystone)

Según los detractores, la iniciativa de la UDC es favorable al modelo de familia tradicional, en detrimento de otros.

(Keystone)

La derecha conservadora propone reducir la carga fiscal de las familias que no hacen uso de las guarderías para sus hijos. Otras fuerzas políticas, el sector empresarial y grupos de mujeres rechazan la iniciativa . Los suizos se pronunciarán sobre el tema el 24 de noviembre.

Los defensores de las concesiones fiscales para padres que deciden quedarse en casa al cuidado de sus hijos afirman que la iniciativa solo intenta colocar en situación de paridad a todas las familias y poner fin a un sistema impositivo que es discriminatorio.

Aunque la iniciativa no propone ningún monto específico de deducción, la regulación vigente permite que las familias que utilizan servicios de cuidado infantil deduzcan de la base de sus ingresos gravables hasta 11.000 francos suizos anuales (11.094 dólares) por hijo.

“Aquellos que no solicitan una plaza en las guarderías no generan costos adicionales para el Estado. Y terminan pagando más impuestos, porque no tienen derecho a reclamar el descuento correspondiente al pago por cuidados infantiles”, afirma el senador Hannes Germann, de la Unión Democrática de Centro (UDC, derecha conservadora).

Su colega de partido y diputada desde marzo pasado, Verena Herzog, considera que la propuesta aborda un problema serio que existe en la sociedad que es el abandono de los valores tradicionales de la familia.

“Frecuentemente, los maestros y los tutores deben asumir el rol de los padres, situación que coloca sobre sus hombros una carga adicional”, critica Herzog.

La legisladora considera que no hay nada de malo en que las mujeres con diplomas profesionales y una formación universitaria se queden en casa durante algunos años para cuidar de sus hijos. Después, cuando éstos hayan crecido, explica, pueden plantearse la opción de reincorporarse a sus trabajos.

Para dar mayor fuerza a su argumento, Herzog añade que las madres que intentan compaginar vida laboral y familia están permanentemente sometidas a un gran estrés.

“Es importante que se desarrolle una amplia discusión pública sobre este tema y esperamos convencer a los votantes de nuestras ideas”, dice.

Asuntos de familia

La iniciativa la UDC para conceder desgravaciones a los padres que no requieren servicios de guarderías para sus hijos es una de las tres propuestas que analiza Suiza para aligerar la carga fiscal de las familias.

Las otras dos corresponden al Partido Demócrata Cristiano (PDC) que reunió las firmas necesarias para respaldar sus propuestas de exentar las prestaciones financieras que reciben las familias con hijos y reducir la carga tributaria de los matrimonios para igualarla a la de las parejas que viven en concubinato.

Las dos iniciativas están pendientes de que el Gobierno adopte el texto definitivo presentarlo al Parlamento y presente eventualmente un contraproyecto.

El tema de la familia y los impuestos ha generado controversia en Suiza durante este año.

En marzo fue rechazada con un estrecho margen una enmienda constitucional que buscaba mejorar las condiciones de los padres que desean compaginar vida laboral y familiar. Una iniciativa parlamentaria que estaba destinada a impulsar la oferta de centros de cuidado infantil y guarderías.

Los viejos modelos

Sin embargo, el apoyo de otros partidos políticos, de empresarios y de asociaciones femeninas a esta propuesta parece limitado.

La izquierda y algunos miembros del centroderecha se manifiestan abiertamente en contra de la iniciativa de la UDC.

Un comité de mujeres que incluye a representantes de casi todo espectro político nacional la ha calificado como un retroceso en la historia.

“La UDC quiere grabar en piedra un modelo familiar que pertenece al siglo pasado y que se sustenta en la figura de la mujer como ama de casa y del hombre como sostén de la familia”, refiere la citada alianza. A su juicio, esta iniciativa complicaría la vida de las familias que hoy utilizan los servicios de guardería u otros centros dedicados al cuidado infantil.

Los principales actores de la comunidad empresarial, como la Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas (SME) y la federación patronal economiesuisse, también rechazan otorgar privilegios impositivos a las familias tradicionales.

Para Roberto Colonello, portavoz de economiessuisse, esta iniciativa atenta contra el principio de que trabajo y familia sí son actividades compatibles. Y haría que se desperdicie el potencial profesional de personas que se quedarían en casa pese a la costosa inversión que implicó su formación y la escasez de expertos que existe en el mercado laboral.

Hans-Ulrich Bigler, director de la SME, argumenta que avalar una propuesta de este tipo tendría, además, un impacto importante sobre los ingresos del Estado, que dejaría de percibir 390 millones de francos anuales por esta causa.

Otros dos temas se deciden en las urnas

Además de las propuestas para conceder rebajas fiscales a las familias que cuidan de sus hijos en casa, el 24 de noviembre los suizos votan otros dos temas.


Una iniciativa de las Juventudes Socialistas pretende limitar los salarios desorbitados que perciben los ejecutivos. Proponen que el sueldo de un directivo no rebase jamás el equivalente a 12 veces el salario más bajo de los empleados de una compañía.

Otra iniciativa propone desechar la decisión del Parlamento de aumentar de 40 a 100 francos el precio de la viñeta, el adhesivo indispensable en Suiza que  funge como derecho de peaje para circular por las carreteras y autopistas del país.

Lógica impositiva

Los detractores de la iniciativa sostienen, por otra parte, que otorgar rebajas fiscales a las familias tradicionales es incompatible con el sistema impositivo actual.

“Es como si la gente que trabaja desde casa y no se beneficia de un descuento oficial en gastos de transporte reclamara una deducción de impuestos”, afirma Lucrezia Meier-Schatz, directora de la organización Pro Familia y diputada del

Partido Demócrata Cristiano (PDC). Meier-Schatz no oculta su desazón por la posición de su agrupación política.

Tanto el líder del PDC como la mayoría de sus parlamentarios se oponían inicialmente a la propuesta de la UDC, pero ahora se manifiestan a favor.

De hecho, los democratacristianos -frecuentemente abocados a iniciativas en torno a temas familiares- recogieron el número de firmas necesario (100.000) para un par de propuestas destinadas a aliviar la carga fiscal de los matrimonios –con respecto a las parejas que viven en concubinato- y exentar de pago de impuestos las ayudas y prestaciones financieras que reciben las familias con hijos pequeños o adolescentes en formación.

Una ventaja injusta

El Gobierno suizo tampoco está a favor de la iniciativa de la UDC y exhorta a la población a rechazarla para evitar que se concedan “ventajas injustas” a las familias que apoyan un modelo familiar tradicional.

El Ejecutivo hace referencia a una enmienda legal que tuvo lugar en Suiza en 2011 y que permitió desechar el tratamiento fiscal preferencial del que gozaban las familias que prescindían de los servicios de las guarderías.

A principios de este año, la ministra de Finanzas, Eveline Widmer-Schlumpf, esgrimió ante el Parlamento que recuperar prácticas fiscales del pasado equivalía a promover un modelo familiar por encima de otro.

Algo que consideró injusto, ya que “hay muchas familias que no pueden elegir entre vivir con uno o dos ingresos de. Necesitan que ambos cónyuges trabajen para poder llegar a fin de mes”, sentenció.


(Traducción del inglés: Andrea Ornelas), swissinfo.ch



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