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Voto y Participación


Videoclips para rejuvenecer la democracia directa


Por Sonia Fenazzi, Ginebra


Concurso de minifilmes: Ginebra innova y convoca a los jóvenes a luchar contra el abstencionismo de sus coetáneos. (CinéCivic)

Concurso de minifilmes: Ginebra innova y convoca a los jóvenes a luchar contra el abstencionismo de sus coetáneos.

(CinéCivic)

La mayoría de los jóvenes en Suiza desdeñan las urnas. Ginebra busca revertir la tendencia con una estrategia original que hace de los muchachos los protagonistas y que incluye un concurso de minifilmes en el que arte y compromiso cívico de la “generación digital” van de la mano.

El hecho de que el abstencionismo es el “primer partido” para los jóvenes, se advierte desde hace tiempo. No es una exclusividad suiza. Sin embargo, cuando el análisis VOX del Instituto gfs.bern y de la Universidad de Ginebra de la votación del 9 de febrero -sobre la iniciativa popular “contra la inmigración masiva”- estimó en 17% la tasa de participación de electores de menos de 30 años, Suiza quedó consternada.  

La controversia no ha terminado, ni siquiera después de que  investigadores universitarios estimaron que la participación juvenil pudo haber alcanzado en realidad el 30%. Es imposible establecer la tasa de participación por edad o sexo en los escrutinios federales, ya que esos datos no son revelados. Solo se registra la tasa de participación del total del electorado, que en ese caso fue de 56,6%. 

Razones complejas

El abstencionismo de los jóvenes en votaciones y elecciones es un fenómeno que preocupa a muchos países occidentales. Varios estudios han demostrado la multiplicidad de sus causas. Las más citadas son la complejidad de los temas y de los puestos en juego, la falta de atractivo de la política, lo inadecuado del lenguaje y de los medios de comunicación. Entre las propuestas para promover la participación de los jóvenes en las decisiones políticas están el fortalecimiento de la educación cívica, las políticas de incentivos que involucren a  jóvenes en todos los niveles, el uso de las nuevas tecnologías de comunicación y la reducción de la edad para votar a 16 años.

Un estudio realizado por la Escuela Universitaria Profesional de Técnica y  Economía de Coira, publicado en septiembre, encontró que dos tercios de los 3.400 jóvenes de entre 14 y 25 años encuestados estaban interesados en la política. Pero sus discusiones tenían lugar principalmente a través de chats y de redes sociales. 

Además de estadísticas detalladas, se ha pedido la aplicación de medidas para estimular a los jóvenes a votar. Entre las medidas sugeridas en la mayoría de los cantones y a escala federal está la reducción de 18 a 16 años en la edad para votar. Actualmente, solo en el cantón de Glarus, los jóvenes de 16 años tienen ese derecho.

En respuesta a un postulado del diputado socialista Mathias Reynard, el Gobierno suizo se ha manifestado en favor de examinar la posibilidad de ese cambio. El voto a los 16 años y la posibilidad de que fortalezca la participación ciudadana generan controversia en muchos países, no solo en la Confederación.

A diferencia del Gobierno Federal, Ginebra dispone de estadísticas sobre la participación por edad en votaciones y elecciones. Esas informaciones revelan, por ejemplo, que el 9 de febrero la participación global en el cantón fue de 58,6%; de 44,5% entre los votantes de 18 a 19 años; 42% entre aquellos de 20 a 24 y de 43,2% entre los de 25 a 29.  

Pero Ginebra no esperó el análisis de la votación del 9 de febrero para reaccionar. La abstención juvenil preocupa a la canciller de Estado Anja Wyden Guelpa desde que asumió el cargo hace poco más de cuatro años. “La tasa de participación de los jóvenes es, por lo general, entre 15 y 20 puntos porcentuales por debajo de la media de todos los electores del cantón”, dice a swissinfo.ch. Una brecha que Anja Wyden Guelpa considera “enorme” y que se extiende a casi 40 puntos en comparación con el grupo de entre 70 y 74 años, es decir, el que tiene el índice más alto.

Del manga a los video clips

Ginebra es el único cantón que ha tomado medidas concretas para revertir la situación. “Nos preguntamos por qué no votan y entendimos que para hablar con los jóvenes es fundamental el uso de su lengua, sus herramientas y sus canales de comunicación”. ¿Quién podría hacerlo mejor que sus coetáneos?  

Instituciones 3D

El manga y el concurso de minifilmes CinéCivic no son las únicas iniciativas de la Cancillería del Estado de Ginebra para promover la participación de los jóvenes en votaciones y elecciones.

En colaboración con otras organizaciones, en 2013 se desarrolló el proyecto piloto ‘Instituciones 3D’ para explicar a los niños la separación de poderes y sus funciones. A través de juegos de rol y animaciones en las sedes oficiales, los chicos están inmersos de una manera lúdica y pedagógica en una  formación cívica que completa los cursos escolares. Este programa se divide en tres grupos: para estudiantes de 10 a 11 años, de 13 a 14 y aprendices. 

Por lo tanto, la Cancillería acudió a un joven artista de Ginebra, para crear un manga (cómic) que tiene como objetivo sensibilizar a los jóvenes sobre la importancia de la participación cívica. ‘El futuro está en nuestras manos’, publicado en 2012, es distribuido entre los jóvenes al cumplir 18 años.

Siempre con base en el principio “para los jóvenes, por los jóvenes”, al año siguiente fue creado el concurso de videoclip CinéCivic. Directores en ciernes fueron convocados para crear minipelículas que respondieran a determinados criterios, tanto desde el punto de vista técnico como de contenido, para incitar a los jóvenes a votar. Y ello, “con medios técnicos tan simples, como un teléfono inteligente, o una cámara y un micrófono. Es decir, con poco dinero”, precisa Anja Wyden Guelpa.

Escena poco convencional para una reflexión seria

Con imaginación, ironía, estética, los jóvenes cineastas hacen reflexionar a sus compañeros sobre la importancia de votar. Un proceso que en primer lugar han pasado ellos mismos, como swissinfo.ch pudo constatar en entrevistas con algunos de entre ellos:

Valeria Mazzocchi, estudiante de 24 años, ganadora del Gran Premio de 2013, opina que esta competencia “estimula la reflexión de los participantes y, al mismo tiempo, de los destinatarios” del mensaje cívico. Destinatarios a los que Valeria envía un mensaje claro a través de su ingenioso miniclip: “Votar es decidir”. 

Los realizadores aseguran que han aprendido las lecciones de su propio análisis. Y el tema, “durante meses ha sido el foco de la conversación en nuestro círculo de amigos, tanto durante la preparación como tras la proyección del video”, narra  el estudiante de 22 años, Mateo Ybarra, correalizador de la película casera “El gesto justo”, que ganó el Premio de los medios de comunicación en 2013. 

“Cuando hice la película, la mostré a otras personas, busqué diversas opiniones para saber qué podría haber hecho para hacer mejorar mi trabajo. De esa manera he tenido diversos intercambios de opiniones y he podido explicar a los abstencionistas porqué es importante votar”, revela por su parte Michel Thorimbert, de 21 años, quien compite en la edición 2014 de ‘CinéCivic’, cuya ceremonia de premiación se llevará a cabo el 13 de octubre.

“Esta experiencia me ha convencido para animar a mis amigos y conocidos a votar y a hacerlo yo mismo cuando sea adulto”, dice Matthis Pasche, un estudiante de secundaria de 16 años, en la competencia de este año.

La participación de los jóvenes se amplía

El éxito de la primera edición animó a Anja Wyden Guelpa y a su personal a continuar con esta iniciativa y a aumentar su potencial con la integración de  jóvenes en la organización y el desarrollo de nuevas asociaciones. Con base en la experiencia de la primera edición, la fórmula del concurso ha sido renovada.

Pero los cineastas jóvenes se preguntan sobre lo que se hará después del concurso. “Espero que la Cancillería vaya a fondo y los difunda. Por ejemplo, en los autobuses, las cadenas locales de televisión u otros medios de comunicación. Con dejarlos simplemente en el sitio web, sin promoverlos, no se alcanzará el objetivo de la sensibilización”, comenta Michel Thorimbert. “Una buena idea sería la de integrarlos en los festivales de cine como el de Locarno”, sugiere Mateo Ybarra.

Una serie de observaciones y sugerencias interesantes, a las que la Cancillería presta gran atención. “La idea es involucrar a los participantes en la mayor medida de lo posible”, anota Anja Wyden Guelpa. Las películas ganadoras del año pasado se proyectaron en salas cinematográficas durante un mes, en el Openair Cinétransat y en las escuelas, amén de que hay negociaciones en curso con un festival de cine. Pero con un presupuesto de 25 mil francos no pueden hacerse milagros.

En cada caso se exploran todas las vías posibles de cooperación y divulgación. “Nuestra visión es que ‘CinéCivic’, además de la competencia, se convierta en una verdadera plataforma de intercambios durante todo el año, con la animación de la página web y las redes sociales”, dice. “El objetivo es que los jóvenes voten, porque solo con su participación las ideas políticas pueden renovarse”. 

CinéCivic 2014

El concurso de mini filmes, tendiente a estimular a los jóvenes a votar, está abierto a los chicos de 15 a 25 años residentes en el cantón de Ginebra.

La ceremonia de premiación tendrá lugar el 13 de octubre en la sede de la Radio y Televisión Suiza RTS, en Ginebra.

Los premios para cada grupo, 15 a 18 años y 19 a 25, están dotados con un monto de 2.000 francos, y el Premio medios y cine, de 3.000 francos.

Entre las entidades asociadas con la Cancillería del Estado está ‘RTS Découverte’, la sección pedagógica de la Radio y Televisión Suiza de lengua francesa. 


Traducido del italiano, Marcela Águila Rubín, swissinfo.ch



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