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Un yemení combatiente en los Comités de Resistencia Popular, que apoyan a las fuerzas leales al presidente Abderabo Mansur Hadi, respaldado por Arabia Saudí, en Taez el 15 de noviembre de 2016

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Una tregua de 48 horas comenzó en la mañana del sábado en Yemen, propuesta por la coalición árabe dirigida por Arabia Saudita, que interviene en la guerra civil yemenita desde marzo de 2015, y respetada por los rebeldes hutíes.

Poco antes de las 09H00 GMT, hora del inicio del alto el fuego, los rebeldes hutíes, que controlan la capital Saná y otras grandes zonas de Yemen, anunciaron que iban a acatar la tregua.

Su portavoz militar, el general Sharaf Loqman, precisó que respetarían el alto el fuego "si la otra parte lo respeta".

Los combates disminuyeron este sábado en varios frentes, pero seguían causando estragos alrededor de la ciudad de Taez, en el sudoeste del país.

El sorpresivo anuncio de la coalición tuvo lugar después del fracaso de un alto el fuego impulsado por Estados Unidos, que debía entrar en vigor el pasado jueves pero que el presidente yemenita, Abd Rabbo Mansur Hadi, exiliado en Arabia Saudita, rechazó.

Hubo "presiones internacionales para una tregua y un reinicio de las negociaciones de paz", declaró una fuente cercana al presidente Hadi, que cuenta con el apoyo de la coalición árabe.

Después del fracaso de la iniciativa del secretario de Estado estadounidense, John Kerry, los combates se habían intensificado en todos los frentes de esta guerra que desgarra al país desde hace casi 20 meses.

El alto el fuego se prolongará si los rebeldes hutíes y sus aliados aceptan la entrega de ayuda humanitaria en ciudades asediadas como Taez, precisó el comunicado de la coalición difundido por la agencia de prensa oficial saudita SPA.

- Hartos de la guerra -

Yemen, el país más pobre de la península arábiga, está siendo devastado por los combates entre el bando del presidente Hadi, apoyado por la coalición árabe, y los rebeldes chiitas, los hutíes aliados con el expresidente yemenita Alí Abdalá Saleh.

El conflicto ha dejado más de 7.000 muertos y cerca de 37.000 heridos, según la ONU.

"De verdad esperamos que termine la guerra. Todos los yemenitas están hartos de este conflicto", dijo este sábado Jaled al Waysi, un habitante de Saná.

Otro residente de la capital, Sadeq Juhaifi, aseguró: "Queremos que una de las partes sea lo bastante valiente para anunciar una paz a largo plazo, no sólo una tregua de uno o dos días".

Fuentes militares informaron que los combates entre el ejército y los rebeldes continuaban en torno a Taez, la tercera ciudad del país, donde más de 50 personas murieron desde el jueves. Esos enfrentamientos eran especialmente intensos en Salo, al sudeste de Taez.

En la propia Taez, un civil murió y dos resultaron heridos al estallar un cohete lanzado por los rebeldes, indicaron las mismas fuentes.

Según el comunicado de la coalición árabe, la tregua fue decidida a pedido del presidente yemenita, reconocido por la comunidad internacional, en una carta dirigida al rey Salman de Arabia Saudita.

Se trata de una "adhesión a los esfuerzos de la ONU y la comunidad internacional para restablecer la paz en Yemen", afirmó la coalición.

La coalición exige, según el comunicado, que los rebeldes envíen una delegación a la "comisión de desescalada y coordinación" creada por la ONU y basada en Dhahrán, en el sur de Arabia Saudita, para supervisar una cese de hostilidades.

Expertos de la ONU ya se encuentran en esa ciudad, a la espera de los representantes de ambos bandos, declaró este sábado Ismail Uld Sheij Ahmed, mediador de la organización en Yemen, que volvió a pedir "un acceso libre y sin obstáculos para los cargamentos humanitarios".

El bloqueo naval y aéreo impuesto por la coalición seguirá vigente y los aviones continuarán efectuando misiones de vigilancia, aclaró la coalición.

- Seis fracasos -

Hasta la fecha, seis altos el fuego pronunciados en Yemen acabaron fracasando.

El anterior intento, anunciado bajo los auspicios de Washington, Londres y la ONU para el 20 de octubre, apenas llegó a entrar en vigor.

Tampoco tuvieron éxito las negociaciones interyemenitas auspiciadas por la ONU en Kuwait, que duraron tres meses y fueron suspendidas en agosto pasado.

El bando del presidente Hadi exige la retirada de los rebeldes de los territorios conquistados desde 2014, entre ellos Saná, la capital de Yemen, y la devolución de las armas pesadas.

En cambio, los hutíes exigen el fin de los ataques aéreos de la coalición y la formación de un gobierno de unidad nacional con vistas a una solución política.

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