Opinión Trump o el conflicto de intereses en la democracia moderna




Desde que fue electo, Donald Trump ha hecho sus declaraciones esencialmente desde la 'Trump Tower', su torre en Nueva York en la que dirige un imperio que comprende más de 500 empresas.

Desde que fue electo, Donald Trump ha hecho sus declaraciones esencialmente desde la 'Trump Tower', su torre en Nueva York en la que dirige un imperio que comprende más de 500 empresas.

(Reuters)

Por Martin Naville

Con la elección del magnate inmobiliario Donald Trumpo a la presidencia de Estados Unidos, el tema del “conflicto de intereses” recobra impulso y tendrá una gran importancia también para Suiza.

Una democracia que funciona depende de que sus representantes en el poder estén libres de conflictos de interés y puedan ejercer sus cargos sin colisión con sus objetivos financieros o de otra índole.

Este artículo forma parte de #DearDemocracyEnlace externo, la plataforma de la democracia directa de swissinfo.ch.

Pero es igualmente importante que los ciudadanos tengan conciencia de ello.  Las autoridades del Estado deben estar libres de conflictos de interés reales pero también de aquellos que pudieran ser percibidos (quizá erróneamente) como tales. No es un tema nuevo en Suiza.

Las acusaciones de corrupción y asociaciones sospechosas en la quiebra de la otrora línea aérea nacional Swissair provocaron debates apasionados en los medios de comunicación y entre los ciudadanos. Lo mismo sucedió con la decisión de Christoph Blocher de transferir su participación mayoritaria en su grupo de especialidades químicas a sus hijos, cuando fue elegido miembro del Gobierno suizo. O el mandato de Moritz Leuenberger en el Consejo de Administración de la importante empresa de construcción suiza, Implenia, cuando el exministro del Transporte concluyó su cargo.

Martin Naville preside la Cámara de Comercio Suiza-EE UU. Es simpatizante republicano pero no de Donald Trump.  

(Keystone)

El caso de la administración Trump tiene, por supuesto, una dimensión mucho mayor. Donald Trump es el primer empresario multimillonario que ocupa un cargo tan alto. Los conflictos de interés de Silvio Berlusconi (exprimer ministro de Italia) parecen insignificantes en comparación.

El imperio Trump comprende 515 empresas en cerca de dos docenas de países diferentes, con actividades comerciales que van desde la gestión de la propiedad hasta hoteles, revistas, vinos, artículos de moda, carnes, campos de golf y muchos más.

Con la excepción del presidente y el vicepresidente, los miembros del Gobierno y del Congreso están sujetos a leyes muy estrictas para evitar conflictos de interés. Tienen que vender todos sus activos y entregarlos a un administrador independiente (‘blind trust’).

No se les permite aceptar regalos de ningún tipo. ¡Hubo un caso de un senador de EE UU que de visita en Zúrich insistió en pagar los 25 francos de la cuenta de su comida! Un alto funcionario del Gobierno me pidió devolver una navaja suiza que le habían regalado.

Pero incluso todas esas restricciones no pueden evitar posibles conflictos de interés. ¿Qué pensarían los ciudadanos y los medios de comunicación si Rex Tillerson, exdirigente de ExxonMobil, a quien eligió Trump como secretario de Estado de Estados Unidos, cerrara un acuerdo con Rusia que beneficiara a las compañías petroleras? ¿O, si Andrew Puzder, exdirector general de una importante cadena de comida rápida, seleccionado por Trump como secretario del Trabajo, tratara de bloquear un eventual aumento del salario mínimo?

Peso pesado de la economía

Estados Unidos es uno de los socios comerciales más importantes de Suiza.

Suiza es el segundo mayor exportador de bienes y servicios a Estados Unidos, que representa el mercado con mayor potencial de crecimiento (casi el 50% desde 2011).

Las exportaciones suizas a Estados Unidos superan las ventas combinadas a Francia e Italia.

Estados Unidos es el principal inversor extranjero en Suiza y aporta una importante contribución en las áreas del conocimiento y la innovación.

Suiza es el sexto inversor extranjero en Estados Unidos. Esta presencia en el nuevo continente es de vital importancia para las sociedades helvéticas en la  competencia mundial para los talentos, los mercados y la fuerza de innovación. 

Todo queda entre familia

En el caso del presidente Trump, su vicepresidente, Mike Pence, y sus asesores, estas reglas no se aplican. En una conferencia de prensa el 11 de enero, Trump dijo que haría todo lo posible por evitar cualquier tipo de conflicto de intereses.

Sin embargo, estas preocupaciones persistirán mientras sus hijos manejen el conglomerado de negocios y Trump pueda volver a tomar el control de las empresas y la riqueza al final de su presidencia.

Si, por ejemplo, fuera aprobado un nuevo impuesto que beneficiara a las compañías de bienes raíces o a cualquier otro proyecto del grupo Trump, no sería difícil que surgieran acusaciones de conflictos de interés e incluso de corrupción.

Las actividades empresariales de los asesores también serán vistas críticamente, no cabe duda.

El 9 de enero, el yerno de Trump, Jared Kushner, concluyó un importante acuerdo con un banco chino. Un día más tarde, fue nombrado asesor especial del presidente.

Los conflictos de interés, aunque se basen en premisas falsas, estarán en el centro de atención del público y de los medios de comunicación durante las próximas semanas y meses.

¿Qué puede aprender Suiza de todo esto? En primer lugar, la cuestión no desaparecerá, sino que cruzará el Atlántico e influirá en nuestros medios y debates políticos. En segundo lugar, debemos discutir de forma proactiva las soluciones viables y pragmáticas para prevenir una populista caza de brujas de todas las personas expuestas políticamente.

Por último, debemos impedir el ‘Swiss Finish’, es decir, esa tendencia suiza de querer hacer todo de la manera más precisa, perfecta y elaborada posible. No existe una solución “perfecta”, sino algunas que son, en cierta forma, “adecuadas”.

Los puntos de vista expresados en este artículo pertenecen al autor y no reflejan necesariamente las opiniones de swissinfo.ch.

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook


Traducido por Marcela Águila Rubín, swissinfo.ch



Enlaces

×