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"La presencia policial disuade, pero no previene"

Thomas Busset: ¿qué pasa por la mente de un 'ultra'?

La violencia en torno al fútbol vuelve en ciclos: primero en Inglaterra, luego en Italia y también en Suiza, en vísperas de la Eurocopa 2008.

El sociólogo Thomas Busset ha estudiado a los 'hooligans' y a los 'ultras'. Entrevista.

Para comprender mejor la escena militante del fútbol suizo y emprender medidas más eficaces, hay que tener la sensibilidad para conocer la vida cotidiana de los 'fans' y saber lo que pasa por la mente de los aficionados más radicales.

Con este fin, Thomas Busset y su equipo han analizado un cuestionario e interpretado estadísticas ya existentes. Acompañaron a los aficionados a los partidos y les hicieron entrevistas cara a cara.

Los sociólogos consiguieron de este modo conocimientos muy interesantes que han influido en el dispositivo de seguridad que vela por el buen desarrollo de la Eurocopa 2008.

swissinfo: La palabra 'hooliganismo', ¿de dónde viene?

Thomas Busset: Se supone que viene de un clan irlandés o inglés que llevaba el apellido Hoolihan o Hooligan y que a principios del siglo pasado destacaba por su carácter violento.

swissinfo: ¿Por qué despiertan los 'hooligans' el interés de los científicos?

T. B.: No es tanto el concepto 'hooligan' lo que nos interesa, sino sobre todo el fenómeno genérico del 'aficionado militante" en el fútbol. Dentro de esta corriente general hay varios movimientos. Los 'hooligans' son solamente uno de ellos.

El interés sociológico de nuestro equipo se dirige al deporte y a la sociedad. Los aficionados del balompié suscitan también muchas preguntas.

swissinfo: ¿Qué existió primero: el fútbol o los ultras? ¿Y tiene que ser siempre el fútbol?

T. B.: No tiene por qué ser el fútbol, lo que importa es que sea algo que atrae un gran público.

La violencia juvenil siempre existió. Ya Gotthelf (escritor suizo) contaba cómo unos jóvenes se pelearon en una fiesta de 'hornussen' (un deporte típico suizo parecido al béisbol). Lo nuevo es que desde los años 60 existe un movimiento de subcultura en Europa que se expandió por todo el mundo, pero que tiene sus orígenes en Inglaterra.

Estos movimientos se han estructurado y esparcido, y son percibidos hoy como un fenómeno relacionado con el 'hooliganismo'.

swissinfo: ¿Por qué transcurren de forma tan dispar los ciclos violentos en los distintos países europeos?

T. B.: Con la internacionalización de los partidos de fútbol el 'hooliganismo' se ha extendido en toda Europa. Y la afición se ha radicalizado.

Cuando surgió el 'hooliganismo' en Inglaterra fue más un fenómeno social que político. A partir de los años 70, sin embargo, también en Inglaterra, los ultraderechistas han intentado manipular la opinión política de la afición.

A partir de mediados de los 80 esto empezó a divulgarse aquí. Otra influencia vino de Italia, donde los hinchas son politizados y radicalizados a una edad muy temprana como el resto de la juventud. Los 'fans' emplearon para sus acciones dentro del estadio los métodos del ámbito político-social, de ahí viene la noción 'ultra'.

swissinfo: O sea que entonces los ultras eran derechistas al principio, mientras que ahora son más bien militantes local-chovinistas. ¿Qué vendrá después de eso?

T. B.: Esto varía de país a país. Los 'hooligans' pueden ser radicales de derecha o apolíticos. Hoy, los aficionados jóvenes en Suiza se autodenominan 'ultras'. Por eso se comportan de manera distinta a los 'hooligans'.

Los 'ultras' suizos prefieren ser políticamente neutrales porque dicen que la política no tiene cabida en los estadios. Con sus coreografías intentan ampliar la participación de la afición. Por eso perciben la política y a las mujeres como elementos perturbadores.

swissinfo: Los 'ultras' son casi siempre jóvenes suizos militantes. Se dice con frecuencia que antes los disciplinaba el servicio militar. Hoy, sin embargo, se dice que el Foro Económico Mundial en Davos es la única plataforma que les queda para desahogarse. ¿Es verdad eso?

T. B.: Es verdad que la mayoría de los aficionados son suizos, pero hay más 'secondos' (hijos de padres inmigrantes) de lo que se piensa. Éstos están totalmente integrados en su ciudad o región, disponen de una red de contactos y se identifican con su club que les sirve de 'nueva patria'.

Desde fuera se tiene la impresión de que se trata de grupos compactos. Pero, en realidad, están fragmentados en pandillas que se reúnen también fuera del estadio en la vida cotidiana, en las escuelas o en el barrio.

Los inmigrantes que llevan menos tiempo en Suiza y que quieren atraer la atención no van al estadio, suelen congregarse en las calles, donde se entretienen con otras cosas, con carreras de coches por ejemplo.

swissinfo: Entretanto, esos 'local-chovinistas' han generado un gran daño a la imagen del país en los partidos previos a la Eurocopa. ¿Por qué los responsables de la seguridad no han procurado obtener estos datos ya antes?

T. B.: Una de las respuestas fundamentales que hemos obtenido es que aquellas personas que confiesan pertenecer a los 'ultras' de un club no suelen reunirse con aficionados de otras ciudades para animar al equipo nacional.

Como individuos siguen los partidos, pero no 'en grupos'. A lo mejor se reúnen con amigos de otros países para escandir en público o provocar.

Pero esto no se producirá dentro de los estadios porque las medidas de seguridad son muy estrictas. La situación es más peligrosa en las ciudades, en las zonas de los aficionados y en los campamentos de los 'fans'. Sin querer, se ha creado allí un problema adicional.

swissinfo: ¿Qué hay que hacer ahora?

T. B.: La afición que a lo largo del año despieta la atención es una cosa, otra muy distinta es la Eurocopa, que supone un acontecimiento excepcional.

Hay quienes piden más represión en lugar de hacer hincapié en la prevención y de buscar el diálogo con la afición, por ejemplo. Marcar presencia policial no es prevención, sino disuasión.

Cuánta más presencia policial haya, más probable es que se formen cuadrillas y que se produzcan incidentes, que —aunque no sean muy frecuentes— pueden ser bastante violentos.

Entrevista swissinfo: Alexander Künzle
(Traducción del alemán: Antonio Suárez Varela)

Datos clave

En el marco del Programa Nacional de Investigación "Extremismo derechista – causas y contramedidas" (NFP 40+), los sociólogos de Neuchâtel Thomas Busset y su equipo analizaron la escena militante de la afición de tres clubes suizos.

Son clubes de la 'Super League' (primera división) y de la 'Challenge League' (segunda división): FC Basilea, BSC Young Boys (Berna), FC Servette (Ginebra).

Se concentraron en 60 encuentros, la mitad de ellos disputados en casa y analizaron las entrevistas realizadas a 30 hinchas del núcleo más duro de la afición.

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Thomas Busset

El historiador fue asistente y colaborador en varios institutos de la Universidad de Lausana, la Escuela Politécnica Federal de Zúrich y miembro experto de la comisión independiente encargada de analizar el papel de Suiza durante la II Guerra Mundial.

Realizó investigaciones en el ámbito de las ciencias sociales urbanas y regionales (política local, participación) y se dedicó a la historia de las estadísticas oficiales de Suiza.

En la actualidad estudia el entorno social del 'hooliganismo' y la historia del deporte de invierno en Suiza.

Desde 2004 trabaja en el Centro Internacional de Estudios de Deporte (CIES, por sus siglas en francés), que está asociado a la Universidad de Neuchâtel.

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