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"Puente cultural" con Estonia

Lennart Meri (izda) y Moritz Leuenberger comparten intereses culturales. Keystone

El presidente helvético, Moritz Leuenberger, se entrevistó este jueves con su homólogo estonio, Lennart Meri, en Tallin. Ambos mandatarios destacaron que la eventual adhesión del país báltico a la Unión Europea no restará importancia a las relaciones bilaterales con Suiza.

Este contenido fue publicado el 19 julio 2001 - 17:30

La capital de Estonia ha sido la primera escala de la visita de dos días que realiza el presidente de Suiza a la región báltica y que le llevará también a Lituania.

"Me he alegrado tanto de esta visita que la llegada de mi avión se adelantó media hora", bromeó Moritz Leuenberger al término de su reunión con Lennart Meri.

Importancia de la dimensión cultural

El presidente helvético felicitó a su anfitrión, con quien ya se había entrevistado este año en el Foro Económico Mundial de Davos y hace algunas semanas en Zúrich, por haber sabido dar una identidad a su país con su compromiso cultural.

"El primer puente entre los dos países es el puente cultural", insistió el mandatario suizo. La cultura ha llevado a Estonia a la libertad. "Es la razón por la cual no separamos de forma consciente la cultura de la política en nuestras entrevistas", dijo.

Minorías y UE

Suiza y Estonia comparten problemas similares. Ambos poseen además minorías.

Leuenberger subrayó la forma ejemplar en la que Estonia ha solucionado la cuestión de la minoría rusa, que constituye 28% de su población y que goza de una situación mejor que la comunidad turca en Alemania, puntualizó.

Para los dos presidentes, la adhesión de Estonia a la Unión Europea (UE) no restará importancia a las relaciones bilaterales.

Las negociaciones entre Tallin y Bruselas concluirán previsiblemente en 2002. Una mayoría de los estonios se manifiesta euroescéptico.

Relaciones bilaterales

Relaciones bilaterales
Las conversaciones entre Leuenberger y Meri, reelegido en septiembre de 1996 para un segundo mandato de cinco años, se desarrollaron en la residencia oficial del presidente en el castillo de Kadriora.

Suiza entabló relaciones diplomáticas con Estonia y Lituania en 1991. Berna jamás había reconocido la anexión en 1940 de los tres estados bálticos (Estonia, Lituania y Letonia) por la Unión Soviética.

La última visita del un presidente helvético a la región se remonta a 1997.

swissinfo y agencias

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