"Quise servir a mi país", declaró el agente israelí ante el Tribunal Federal de Suiza

Ralph Zlochzower (centro) defiende al agente del Mossad en el Tribunal Federal de Lausana. Keystone

Comparece con el seudónimo de Isaac Bental, nació en 1954, es economista de profesión y se dice espía por convicción. El agente del Mossad, admitió ante el Tribunal Federal, los cargos que se le imputan. Este martes prosiguió el juicio, en Lausana.

Este contenido fue publicado el 04 julio 2000 - 16:44

El agente israelí afirmó que no tiene antecedentes penales y que vino a Suiza a realizar una misión encomendada por el Mossad. "Crecí en un Estado en el que reinaba un clima de terror y quise servir a mi país" declaró el acusado para justificar su actitud.

Contrastando con las medidas de seguridad que rodean el juicio, la primera audiencia (03.07) fue pública y se desarrolló en un clima distendido. El acusado reconoció su participación en el operativo que condujo a su arresto en 1998 en un barrio de Berna.

Cabe recordar que "Bental" y otros cuatro agentes del Mossad fueron sorprendidos por la policía en un sótano de un edificio en el que vivía un suizo de origen libanés. Pretendían, aparentemente, "pinchar" el teléfono de un presunto contacto de la guerrilla "Hezbollah".

No obstante, tras insistir en su inocencia, sólo Bental quedó detenido por posesión de pasaporte falso y de un sofisticado sistema de escucha telefónica.

Tras las investigaciones de rigor, fue acusado de actos impropios en un Estado extranjero y entrada ilegal a Suiza con documentos falsos. El asunto dio lugar entonces a cierta tensión diplomática entre Suiza e Israel, aspereza que se resolvió con las disculpas pertinentes, aunque de mala gana, por parte de Jerusalén.

Después de 65 días de cárcel y una fianza de tres millones de francos, el acusado salió en libertad con la promesa de comparecer en su juicio. Este lunes (03.07) lo hizo ante los cinco jueces del Tribunal Federal, en Lausana. Su apariencia física es conocida, pero su identidad no será revelada.

El juicio continuó este martes con el testimonio del "blanco" del operativo, es decir del suizo libanés, cuyas conversaciones querían escuchar los agentes del Mossad, porque lo consideraban un contacto del movimiento guerrillero Hezbollah en Suiza.

El ciudadano suizo libanés negó cualquier vínculo con Hezbollah e insistió en que sus actividades se limitaban a la difusión de la religión islámica.

Los cinco jueces del Tribunal Federal pronunciarán su veredicto el próximo viernes.

swissinfo y agencias






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