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'TagesWoche': Basilea alumbra el periódico del futuro

El primer número de TagesWoche vio la luz el pasado 28 de octubre. Keystone

El nuevo diario suizo 'TagesWoche' cumple un mes de vida desde su lanzamiento en Basilea y su original concepto empieza a ser considerado como un modelo para el futuro de la maltrecha prensa escrita.

Este contenido fue publicado el 26 noviembre 2011 - 10:00
Iván Turmo Ferrer, swissinfo.ch

La peculiaridad de este medio es que combina el periódico clásico en papel con la versión online, actualizada a diario.

Una de las apuestas de 'TagesWoche' es estimular el diálogo con los lectores y elegir el soporte preferido para contar sus historias y aportar un soplo de aire fresco al panorama mediático de la Confederación.
 
Cuando alguien visita la sede de 'TagesWoche' advierte enseguida que se encuentra ante un diario nada convencional. Su sede se encuentra en pleno centro de Basilea y en un antiguo edificio reconvertido en sede de estudios de artistas, gabinetes de arquitectura y empresas del mundo de la cultura. La redacción digital del diario comparte espacio con una enorme cafetería que da entrada al lugar, en una primera planta con grandes ventanas junto a la calle que permite ver y ser visto con tranquilidad.
 
“Nuestra ubicación representa que somos un medio abierto que trabaja de manera espontánea y distendida”, explica Remo Leupin, redactor jefe de 'TagesWoche', a swissinfo.ch. La empresa no está respaldada por un grupo o corporación editorial, “es más una ‘start-up’ en la que se hace de todo”, que busca trabajar con ‘freelancers’ y colaboradores en otros países y que comparte contenidos con el semanario 'Der Freitag' de Berlín.
 
La dirección del diario dice estar muy contenta con la marcha de la criatura. “Solo tiene cuatro meses y todavía es un bebé”, aunque el trabajo es duro y más si se tiene en cuenta que solo dispone de 17 redactores. “Ahora debemos encontrar nuestra rutina para preparar la edición impresa del viernes, además de actualizar a diario la versión digital, pero hemos tenido un buen comienzo con cuatro números publicados”.

Grandes expectativas

La respuesta del público y los anunciantes ha sido muy positiva. “Tenemos ya 7.000 suscriptores y vendemos entre 4.000 y 5.000 ejemplares en los quioscos, con lo que estamos por encima de los 10.000, algo totalmente inesperado. Lo cierto es que se habían generado grandes expectativas en torno al proyecto, en especial debido a la labor de la propia prensa que había tratado mucho este tema. Esto también planteaba su carga de presión y genera cierto miedo al fracaso, y hemos recibido buenas críticas sobre la calidad de nuestros artículos”, señala el antiguo profesional del 'Basler Zeitung' (BaZ), el mismo rotativo del que proceden el resto de los redactores de ‘TagesWoche’.
 
A pesar de ser el segundo periódico de Basilea, Leupin aclara que nunca ven al 'Basler Zeitung' como competencia. Es malo nacer o trabajar en contra de alguien, además nunca podremos ser comparables. El 'Basler Zeitung' es un medio gigante, nosotros planteamos otro concepto, muy nuevo y sería arrogante intentar compararnos con el 'BaZ'”, apunta el redactor jefe de 'TagesWoche'.

Cultura del diálogo

Una de las premisas del nuevo diario es la “cultura del diálogo” con el fin de fomentar la participación de los lectores, de una forma curiosa. Además de la posibilidad de comentar artículos y participar en debates, la gente puede también descargarse o acceder a los documentos y materiales empleados por los periodistas para elaborar sus noticias.
 
“Abrimos nuestras puertas a la gente, no solo en Internet, no queremos comunicar de manera unidireccional. Casi todo es positivo pero recibimos igualmente críticas y correcciones que nos ayudan a mejorar”. Prueba de ello es que, tanto en la portada de la web como en el diario impreso, aparecen publicados comentarios destacados de los internautas. Y no pinta mal la cosa. En menos de un mes de vida casi 3.000 usuarios se han registrado en la web del diario.
 
En este ámbito del diálogo, 'TagesWoche' lo fomenta con blogs y medios sociales, sobre todo con Twitter, que emplean tanto como fuente informativa como canal de difusión de sus contenidos. Aunque, según Leupin, “se precisa un tiempo para que la gente se acostumbre, ya que Suiza es un país de diarios clásicos, de periódicos de toda la vida. Una nueva realidad a la que también deben acostumbrarse los periodistas que proceden de la prensa escrita”.

Modelo del futuro

El concepto de vincular el periódico impreso semanal con la versión online podría ser un enfoque eficaz para asegurar la supervivencia o la aparición de nuevas publicaciones.
 
“Hemos escuchado varias voces que así lo creen y lo vemos con optimismo. Podría ser un ejemplo para el futuro, combinar la actualidad diaria con el papel, aunque creo que el papel no desaparecerá y seguirán ambos modelos”.
 
Mientras la página web se dedica más a ‘breaking news’ y noticias de última hora, los temas que 'TagesWoche' aborda en su edición impresa son artículos de fondo, análisis, comentarios, entrevistas y reportajes.
 
De cara a la planificación editorial, el hecho de contar con ambos formatos plantea cierta complejidad pero brinda muchas sinergias. 'TagesWoche' elige cuál es el canal más adecuado para difundirlo ya que ambos se retroalimentan. “Hay historias de la actualidad que podemos cubrir en profundidad en el diario en papel que generan reacciones en la web y viceversa. Es fascinante vivir esta interacción y fluidez entre los dos medios de comunicación”.
 
Para terminar, Leupin destaca que es necesario adaptarse a la revolución digital que vivimos, que se ha visto incrementada con la aparición y mejora de los teléfonos inteligentes y las tabletas electrónicas, lo que ha cambiado la forma y el ritmo de consumo de medios de comunicación.

Reacciones

El rotativo 'Neue Zürcher Zeitung' (NZZ), de Zúrich, apunta en sus páginas sobre 'TagesWoche' que los escasos recursos que tiene puede suponer un problema para responder a la actualidad de manera apropiada.
 
El NZZ cree además que 'TagesWoche' “enriquece el panorama de los medios de Basilea y claramente tiene el potencial para avivar una tímida resurrección de la cultura del debate”.
 
“Los ciudadanos de Basilea no deben cometer de nuevo el error de menospreciar el medio antes de que tenga la oportunidad de desarrollarse”.
 
Por su parte, el redactor jefe de 'Tages-Anzeiger', Res Strehle, declaró al portal suizo Werbewoche.ch que “el nuevo diario está hecho de manera muy atractiva. Su enfoque de la información local es el correcto”. 
 
En Alemania y Austria el modelo de 'TagesWoche' ha recibido el nombre de “periódico híbrido”, como destaca, entre otros, 'Der Standard' de Viena.

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Respaldo económico

El 14 de abril de 2011 se creó en Basilea la Fundación para la Diversidad de Medios.
 
Esta fundación fundó el mismo día Neue Medien Basel AG, que a su vez actúa como editor de 'TagesWoche'.
 
El proyecto está financiado por la Fundación Levedo, a cargo de Beatrice Oeri, heredera de la compañía farmacéutica Roche y filántropa de Basilea.
 
El semanario tiene formato tabloide, con 64 páginas a color. Imprime 35.870 ejemplares cada viernes en un centro impresor de Wil.
 
Cubre las secciones de Basilea, Suiza, Internacional, Deportes, Cultura, además de ofrecer dosieres especiales y una completa agenda cultural.
 
El modelo de negocio de 'TagesWoche' se basa en un cálculo mixto:
 
La suscripción anual al periódico impreso cuesta 220 francos (unos 180 €) y el portal es de libre acceso.
 
El precio en el quiosco es de 5 francos.

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