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El 1º de Mayo se movilizan en las ciudades suizas cada año miles de personas.

(Keystone)

Desde su introducción en 1890, la Fiesta del Trabajo reflejó los altibajos de las reivindicaciones obreras y de la lucha de clases en Suiza. Es lo que recuerda el historiador Urs Anderegg en un libro que acaba de publicar.

La monografía lleva como título "El 1º de Mayo en Suiza - sueño de un mundo mejor" y relata la historia de la Fiesta del Trabajo de 1890 hasta 2005. Entrevista.

swissinfo: ¿Cómo se desarrolló la tradición del 1º de mayo en Suiza?

Urs Anderegg: la Fiesta del Trabajo representó desde el principio un tipo de catalizador de la voluntad de cohesión y de las aspiraciones de la clase obrera, que no dejó de crecer, sobre todo en los barrios populares de las ciudades.

En la época, el Partido Socialista (PS) estaba naciendo y los sindicatos aún estaban en gestación. Los obreros se adhirieron inmediatamente al llamado de la 2ª Internacional Socialista, pero en orden disperso: el 1º de mayo se celebraba de manera muy diferente según los cantones, las ciudades o hasta las fábricas.

swissinfo: ¿Cuál fue la reacción de la burguesía a las manifestaciones obreras?

U. A.: Contrariamente a otros países europeos como Alemania o Francia, donde las intervenciones policiales eran frecuentes, la Fiesta del Trabajo ha sido aceptada relativamente bien en Suiza.

Al principio, por supuesto, la burguesía estaba un poco preocupada y algunos trabajadores fueron despedidos por haber abandonado el trabajo el 1º de mayo. Pero los primeros miedos se disiparon ya que la fiesta se celebraba de manera pacífica. En los primeros años, las manifestaciones eran parecidas a las comitivas de carnaval o a los desfiles de las corporaciones de artesanos.

swissinfo: Pero la lucha de las clases se reforzó progresivamente y se radicalizó a principios del siglo XX, en Suiza como en otros lugares.

U. A.: Sí, esta tendencia se expresó particularmente en el programa marxista adoptado por los socialistas en 1904. Se tradujo en el fuerte aumento del número de adherentes en el PS y en los sindicatos. La clase obrera advirtió de esa manera su fuerza, lo que también se reflejó en las manifestaciones del 1 de mayo. Las comitivas festivas se transformaron así en manifestaciones de reivindicaciones políticas precisas.

Al principio, los obreros marchaban de las ciudades hacia el campo, donde generalmente se hacían fiestas. A principios del siglo XX, nos pusimos a caminar en sentido opuesto, de la periferia hacia el centro; en Zúrich, por ejemplo, hasta la Bahnhofstrasse, el corazón económico de la ciudad.

Otra señal clara de una politización creciente de la manifestación eran los emblemas carnavalescos o corporativos que cedieron lugar a las banderolas y otros símbolos de la izquierda.

swissinfo: ¿Esta toma de conciencia política alcanzó su apogeo con la huelga general de 1918?

U. A.: La revolución rusa y las dificultades de aprovisionamiento consecutivas a la Primera Guerra Mundial habían creado un fuerte clima de tensión política, alimentado por el ardor revolucionario. El ejército estaba preparado para intervenir durante la Fiesta del Trabajo de 1918.

Pero el fracaso de la Huelga General provocó una desilusión evidente en las filas de la izquierda. Fue así como la Fiesta del Trabajo comenzó a perder importancia, sobre todo en las zonas rurales, y que permaneció como un fenómeno más bien urbano.

swissinfo: ¿La lucha de clases entonces dio paso a la política de consenso en Suiza?

U. A.: La izquierda continuó explotando el 1 de mayo para lanzar eslóganes revolucionarios. Pero la situación se calmó rápidamente: desde mediados de los años 20, una política de búsqueda de consenso y de paz social se desarrolló entre la clase obrera y el empresariado.

Esta política se acentuó en los años 30, tras la llegada al poder de Hitler en Alemania: la amenaza del fascismo y la guerra favoreció un espíritu de cohesión y de identidad nacional. Durante el 1º de mayo de 1938, se observaron banderas suizas ondear junto a los emblemas tradicionales del socialismo.

Esas amenazas reforzaron los valores democráticos de la izquierda, que se distanció cada vez más de la lucha marxista de clases.

swissinfo: ¿Cómo es que, contrariamente a otros países europeos, la clase obrera suiza no haya recuperado su combatividad después de la Segunda Guerra Mundial?

U. A.: Durante la posguerra, la estabilidad política y la prosperidad económica ciertamente contribuyeron calmando toda veleidad de lucha de las clases en Suiza. Esto se observó también durante las manifestaciones del 1º de mayo: la voluntad de manifestar y de reivindicar disminuyó progresivamente después de 1945. Las manifestaciones se transformaron en desfiles de funcionarios y de obreros, en general más bien de edad.

Es sólo más tarde que el espíritu reivindicativo de la Fiesta del Trabajo fue reavivado, esencialmente por los trabajadores inmigrantes y los diversos movimientos de izquierda surgidos después de 1968, de inspiración pacifista o antinuclear.

swissinfo: ¿Cuál es el valor de esta fiesta hoy?

U. A.: En Suiza, representa desde hace tiempo un tipo de ritual, que permite a los militantes y a los simpatizantes de la izquierda encontrarse y ratificar su vínculo con ciertos valores. Al nivel sindical, tiene aspectos un poco conservadores, porque se privilegian los logros sociales.

El 1º de mayo sigue siendo importante para los grupos extraparlamentarios y las asociaciones de trabajadores inmigrantes que generalmente no disponen de ninguna otra plataforma para dar a conocer sus reivindicaciones.

Entrevista swissinfo: Armando Mombelli
(Traducción, Marcela Águila Rubín)


'Der 1. Mai in der Schweiz - Der Traum einer besseren Welt " (El 1º de Mayo en Suiza - sueño de un mundo mejor) apareció este año en las ediciones Tectum, Marburgo. Por lo pronto sólo es disponible en lengua alemana.

Contexto

En 1889, 2ª Internacional Socialista proclamó el 1º de mayo 'Día de las reivindicaciones obreras'. El año siguiente, millones de trabajadores respondieron al llamamiento en diversos países de Europa, incluida Suiza.

Suiza figura entre los raros países del mundo que han celebrado la Fiesta del trabajo sin interrupción desde 1890.

En Suiza, el número más elevado de manifestantes fue registrado durante el 1º de mayo de 1919: 50.000 personas participaron entonces en el cortejo, sólo en la ciudad de Zúrich.

Hoy, la fiesta reúne año tras año, entre 10.000 y 20.000 participantes en todo el país. Estos últimos años, las manifestaciones de Zúrich han sido acompañadas por incidentes violentos provocados por grupos autónomos como el de los 'Black Blocks'.

Oficialmente, este día es feriado sólo en una decena de los veintiséis cantones.

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Urs Anderegg

Urs Anderegg nació en 1970 en Wangen del Aar, en el cantón de Berna.

En 2007 obtuvo su Doctorado en Historia en la Universidad de Berna.

En abril de 2008, publicó su obra 'Der 1. Mai in der Schweiz – Vom Traum einer besseren Welt'(El 1º de Mayo en Suiza - sueño de un mundo mejor).

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Disturbios en Suiza

Millares de personas se manifestaron este 1º de mayo, para reclamar salarios mínimos correctos y una jubilación flexible.

En Zúrich, la mayor movilización reunió a 10.000 personas bajo el lema "el progreso social ahora".

Los manifestantes criticaron los salarios de los jefes, en particular en el contexto de la crisis bancaria.

En el curso de la jornada se produjeron disturbios en Zúrich, donde la policía hizo uso de bolas de goma y gas lacrimógeno; en Lausana y en Ginebra.

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