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125 años de la primera ley forestal suiza

El bosque desempeña un importante papel en Suiza

(Keystone)

Ante la necesidad de afrontar inundaciones y corrimientos de tierra, Suiza se dotó en 1876 de una ley forestal bastante avanzada para la época. El espíritu de sus líneas directrices perdura en la ley revisada que rige la política forestal helvética desde 1993. Los 125 años de aquel hito fueron destacados este viernes en el cantón de los Grisones.

Suiza es un país cuya geografía montañosa supone tener el bosque como aliado. La extensión forestal en Suiza abarca 1.204.000 hectáreas equivalentes a casi 30% de la superficie nacional ( 41.293 kilómetros cuadrados de superficie).

Tres cuartas partes de los bosques suizos están en la montaña, y la restante en el valle. Dado su papel esencial en el equilibrio ecológico, reservorio de sistemas de biodiversidad, fuente económica, y centro de actividades sociales al aire libre, la ley vigente recoge los principios fundamentales de la promulgada hace 125 año en materia de protección de los bosques: durabilidad, regeneración, reforestación y explotación racional, entre otros.

Hace más de un siglo, Jeremías Gothlef, además de ser escritor y pastor en la región bernesa de Emmental, era también un gran observador de las personas y del medio ambiente. Ya entonces previno que la tala indiscriminada dejaría montañas desguarnecidas, incapaces de ser reforestadas, con inclinaciones que, en días lluviosos, llevarían torrentes de agua a los valles y elevarían la frecuencia de las inundaciones.

Semejantes premoniciones eran incómodas entonces, tropezaban con la enorme demanda de madera y los grandes interesados empeñados en hacer oídos sordos a tales argumentos.

Pera las referencias del pasado inmediato eran inapelables. En 1868, los ríos en los cantones Uri, St. Gallen, Grisones, Valais y Tesino vencieron su cauce y sembraron destrucción a su paso. 50 personas perecieron en aquella catástrofe que desencadenó una corriente de reflexión sobre la política forestal.

La inquietud surgida de una amarga experiencia dio lugar a la primera ley suiza de protección del medio ambiente, promulgada en 1876. Establecía la guardia forestal y la vigilancia de la tala. Ya no caerían más árboles de los permitidos por la reforestación.

Este principio de durabilidad, mejorado con el paso de los años, no se refiere únicamente a la cantidad, sino también a la calidad de los bosques. La preservación de las diversas especies de árboles, arbustos y plantas, así como de las especies animales forman parte de la política global en esta materia.

La política forestal de los últimos 125 años es un acontecimiento positivo, destaca el presidente de Suiza, Moritz Leuenberger, en el boletín de la Oficina Federal del Medioambiente,los Bosques y el Paisaje. "Hoy no esperamos a las catástrofes, sino que las prevemos en la política de protección del medioambiente, precisa Leuenberger.

La propia naturaleza es la que suele recordar a las personas y a los políticos la gran importancia que tiene cuidar los bosques. Los estragos del huracán Lothar, en 1999, no sólo dejaron un gran volumen de árboles sacados de cuajo en las montañas, sino también en los valles.

"Las catástrofes abren siempre la posibilidad de un comienzo y de la aplicación de ideas nuevas". Esta frase del director forestal, Heinz Wandeler, resume el significado de la fecha y pone de manifiesto la necesidad de no circunscribir el imperioso cuidado de los bosques a un plano nacional, sino de ampliarlo constantemente a nivel internacional.

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