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Acceso 21 días después de la catástrofe en Myanmar

Sólo algunas organizaciones internacionales han tenido acceso limitado en las regiones afectadas.

(Keystone)

La ayuda internacional –que hasta ahora ha llegado sólo a cuentagotas en las áreas más afectadas por el ciclón Nargis en la otrora Birmania- recibe nuevos bríos con el anuncio de la junta militar de que permitirá el acceso a los trabajadores humanitarios.

Un paso político que aún requerirá de trámites administrativos. La Cruz Roja Suiza está a la espera de que sus enviados, ahora en Bangkok, puedan finalmente cumplir su labor. Y no son los únicos en esas condiciones.

Si bien es una "buena" noticia, la cautela prevalece entre los representantes de la ayuda de emergencia a las víctimas de la catástrofe natural en Myanmar, que según los últimos cálculos ha provocado un total de 134.000 personas muertas o desaparecidas.

En visita excepcional a Birmania, en búsqueda de caminos para poder asistir a las 2,4 millones de personas desamparadas tras el paso del ciclón que castigó el área hace tres semanas, el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, llegó al acuerdo con el supremo de la junta, Than Shwe, tras una reunión de más de dos horas en la remota capital de Naypyidaw.

Ban agregó que Than Shwe también accedió a permitir el uso del aeropuerto en Yangón como centro logístico para la distribución de ayuda. Y gracias al consentimiento del régimen, el primero de diez helicópteros del Programa Alimenticio Mundial llegó a la zona de la tragedia.

"Que las promesas se traduzcan en hechos"

La noticia de mayor flexibilidad por parte de los militares birmanos es bienvenida por las organizaciones humanitarias, aunque muestran cierta prudencia.

"Hay que decir que se trata de una buena noticia, aún cuando llega tarde; pero habrá que ver si esas promesas se traducen en actos", declara Karl Schuler, portavoz de la Cruz Roja Suiza (CRS), organismo que tiene en Bangkok a tres delegados en espera de visa de entrada a Myanmar.

"Esperamos que nuestros delegados entren en Birmania en los próximos días. (...) Si realmente hay una apertura para el personal internacional habrá una gran operación de seguridad", considera Schuler, no obstante, "hasta ahora no ha habido una confirmación de visa de entrada".

"Aumentaremos el volumen de la ayuda una vez que tengamos la certitud de que tendremos gente en el lugar de la Cruz Roja Suiza para que nos comuniquen sobre las posibilidades de asistencia y en función de ello, aumentemos nuestra contribución, que justo hasta ahora ha sido de 110.000 francos".

La CRS tomará decisiones sobre su tarea en Myanmar en coordinación con el cuerpo de Ayuda en caso de Catástrofes de Suiza, con el que tiene contacto cotidiano, según explica Schuler.

Por su parte, Fabienne Wydler, portavoz de la ayuda humanitaria por parte de la Agencia Suiza para el Desarrollo y la Cooperación (COSUDE) indicó que tendrá detalles de los siguientes pasos a seguir luego de que el domingo tenga lugar una conferencia internacional de donantes en Myanmar.

Refugios y agua potable, entre las prioridades

"Por el momento hemos recibido 200.000 francos en donativos, más la contribución de las autoridades helvéticas. Haremos un llamado para recaudar más donativos y decidiremos pronto si aún hay que enviar socorristas o si financiaremos el transporte de los bienes en el lugar, porque seguramente será importante respaldar el aspecto logístico", menciona Schuler ante la dificultad para llegar a las zonas de difícil acceso.

Hasta ahora 25 toneladas de ayuda de la CRS han sido enviadas a la región afectada a través de la coordinación de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, que cuenta con 20 delegados en Myanmar, quienes laboran con decenas de voluntarios locales.

"Ya aterrizaron en Yangón 25 aviones de la Cruz Roja y la Media Luna Roja con 302 toneladas de suministros de socorro esenciales. En los vuelos de esta semana se enviarán al país otras 230 toneladas, como mínimo, indica Igor Dmitryuk, jefe de la unidad regional de logística de Kuala Lumpur, quien afirma que "en grandes zonas del país, las necesidades de los damnificados siguen siendo agudas".

El refugio de emergencia y el acceso al agua potable son las necesidades prioritarias, coinciden Dmitryuk y Schuler. El portavoz de la Cruz Roja Suiza subraya los "obstáculos reales" -destrucción de caminos y puentes- a la hora de distribuir la ayuda, luego de que se haya librado el obstáculo político del acceso.

No obstante, Karl Schuler recuerda que "con frecuencia la ayuda internacional olvida el desempeño de la solidaridad local, que es la más importante en el primer momento de todas las catástrofes. Se comparten las provisiones de arroz, el techo, lo que explica que pese a esa situación tan difícil, hay aún cientos de miles que esperan la ayuda del exterior luego de haber sobrevivido tres semanas después del paso del ciclón".

swissinfo, Patricia Islas Züttel

Ciclón Nargis

El 2 de mayo de 2008 el ciclón tropical Nargis afectó la costa de Myanmar y devastó grandes partes del delta de Irrawaddy.

Vientos huracanados, que superaban los 190 kilómetros por hora, atravesaron Yangón, la ciudad más grande de Myanmar, durante más de diez horas.

Unas dos millones de personas perdieron sus hogares. El respaldo a los damnificados no ha llegado a las zonas más recónditas.

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Lo enviado hasta ahora por la Cruz Roja

La Cruz Roja Suiza envió 25 toneladas de ayuda a la Cruz Roja y la Media Luna Roja, que trabaja in situ.

Hasta ahora esta institución ha transportado a Yangón 42.000 mosquiteros, 36.000 toldos alquitranados, cajas con materiales de refugio para unas 35.000 personas, más de 20.000 bidones y más de 7.000 paquetes de utensilios de cocina.

A partir de los puntos de distribución, voluntarios de la Cruz Roja de Myanmar han proporcionado más de 180.000 pastillas para purificar el agua, 28.000 litros de agua potable, 23.000 prendas de ropa y 12.000 bidones a decenas de miles de damnificados por el ciclón en zonas afectadas, incluidas Bogale y Laputta.

La Federación Internacional hizo un llamamiento de emergencia por valor de 52,8 millones de francos suizos (50,8 millones de dólares o 32,7 millones de euros) para apoyar a 500.000 damnificados en los tres próximos años.

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(swissinfo.ch)


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