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El nuevo presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete (izq), junto a César Alierta (centro) y Ángel Vilà Boix, durante una conferencia de prensa sobre los resultados de la empresa, el 25 de febrero de 2016 en Madrid

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El hasta ahora número dos de Telefónica, José María Álvarez-Pallete, de 52 años, fue nombrado este viernes presidente ejecutivo del gigante español de las telecomunicaciones, con el encargo de culminar con éxito su revolución digital gracias a su perfil de tecnófilo.

El consejo de administración de Telefónica aprobó por unanimidad en Madrid la elección de Álvarez-Pallete para reemplazar a César Alierta, quien llevaba 16 años al frente de la compañía.

A sus 70 años, Alierta propuso que su consejero delegado le sucediera al frente de Telefónica, uno de los cinco actores más importantes del mundo en el sector de las telecomunicaciones.

En su primera intervención, el nuevo presidente se comprometió a respetar "la estrategia de crecimiento de Telefónica y los objetivos comerciales y financieros anunciados al mercado el pasado mes de febrero", señaló la compañía en un comunicado. Además, "asume el reto de capturar todo el potencial que ofrece la revolución digital".

Su principal cometido será continuar desarrollando servicios de alto valor añadido, como la fibra o el 4G, en una compañía que sigue obteniendo beneficios pero a finales de 2015 puso en marcha un plan de despidos voluntarios entre sus empleados.

"Es una persona que viene del mundo de las finanzas, pero se interesa mucho por las cuestiones tecnológicas", explicó a la AFP José Luis Paniagua, delegado de la Unión General de Trabajadores (UGT, uno de los dos grandes sindicatos de España) en la empresa.

"Siempre se ha encargado de transmitirnos las nuevas tendencias en la empresa", agregó, considerando que, además de a su potencial profesional, Álvarez-Pallete debe gran parte de su éxito a Alierta. "Fue él quien lo trajo a Telefónica y le dio la oportunidad de recorrer y prepararse para una futura promoción", explicó Paniagua.

El ejecutivo había sido fichado por el grupo como director financiero de su rama internacional en 1999, un año antes de que Alierta llegara a la presidencia. Poco a poco fue subiendo escalones, hasta entrar en el consejo de administración en 2006 como director general y más tarde presidente para América Latina. En 2011, fue nombrado presidente ejecutivo de la rama europea de Telefónica y promovido un año después a número dos del grupo.

- Revolución digital -

A finales de 2015, el beneficio neto del grupo registró una caída del 8,5%, situándose en 2.750 millones de euros. En el cuatro trimestre, Telefónica había tenido que hacer una importante provisión de fondos, de 2.600 millones de euros, principalmente para financiar el ajuste de plantilla.

Actualmente, el grupo registra una facturación de más de 47.000 millones de euros, está presente en 21 países y tiene más de 332 millones de clientes. Pero también tiene el reto de reducir su enorme deuda, de casi 50.000 millones de euros a finales de 2015.

La crisis económica y este fuerte endeudamiento, llevaron al grupo a recentrar su actividad en un número restringido de mercados: España, Alemania y Latinoamérica.

El nuevo presidente, que habla español, inglés, francés y portugués, tendrá que intentar revertir la tendencia negativa en Brasil, en plena recesión económica y sacudido por una grave crisis política.

Nacido en Madrid en 1963, Álvarez-Pallete es un hombre de la casa con 17 años de experiencia. Aficionado a las nuevas tecnologías, el nuevo presidente fundó también Wayra, la aceleradora de empresas emergentes de Telefónica.

En el comunicado anunciando su nombramiento, la empresa calificaba a este padre de tres hijos muy activo en las redes sociales, como "el directivo más preparado para afrontar con éxito los retos que impone la revolución digital".

Su adicción a las nuevas tecnologías lo puso en aprietos en 2011: un reportaje de la televisión pública lo mostró jugando a un videojuego en su tableta durante una asamblea de accionistas, justo cuando el grupo preparaba un plan para suprimir 8.500 empleos.

Su promoción forma parte del progresivo relevo generacional de los directivos de los grandes grupos españoles. Ana Patricia Botín había tomado en 2014 las riendas de Banco Santander, mayor banco europeo por capitalización bursátil, tras la muerte de su padre, Emilio Botín, de 79 años. Pablo Isla sucedió en 2011 al fundador de Inditex, Amancio Ortega, hoy de 81 años, al mando del gigante español del textil, propietario de Zara, entre otras firmas.

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AFP