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Manifestación contra el presidente estadounidense, Donald Trump, y su decreto migratorio, ante el edificio del Tribunal Supremo en Washington, el 30 de enero de 2017

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La Corte Suprema estadounidense está formada por nueve jueces designados por el presidente del país para un mandato de por vida, aunque deben ser confirmados por el Senado.

Como en muchos países, la Corte Suprema es la más alta instancia judicial de Estados Unidos y tiene como tarea esencial velar por la constitucionalidad de las leyes.

Los integrantes de la Corte Suprema estadounidense pueden jubilarse, si lo desean, al llegar a los 70 años, aunque eso raramente ocurre.

En febrero de 2016, sin embargo, el juez ultraconservador Antonin Scalia falleció a los 79 años durante sus vacaciones y la Corte quedó con solamente ocho integrantes, cuatro togados progresistas o moderados y cuatro claramente conservadores.

El entonces presidente estadounidense, Barack Obama, llegó a nominar un juez para la plaza de Scalia, Derrick Garland, pero el Senado, dominado por la oposición del Partido Republicano, se negó a realizar una audiencia de confirmación alegando que era un año preelectoral.

El nuevo presidente, Donald Trump, anunciará este martes su nominado para completar la Corte.

Implantada en 1789, la Corte Suprema estadounidense tiene su sede en un imponente edificio con columnas de mármol situado frente al Capitolio.

En ese escenario la Corte se manifiesta sobre temas fundamentales como el derecho al aborto, derechos de las minorías, matrimonio homosexual, discriminación racial, vigencia de la pena de muerte o posesión de armas de fuego, entre otras.

La Corte efectúa una temporada de sesiones al año que va del primer lunes de octubre a los últimos días de junio.

Para presentarse ante la Suprema Corte un abogado debe presentar un cuestionamiento sobre la constitucionalidad de una decisión de un tribunal inferior.

Los nueve jueces son soberanos para decidir los temas que analizarán. Por ello, de los miles de pedidos que recibe a cada año, la Corte apenas analiza alrededor de 80 por temporada.

Una vez que los jueces aceptan una demanda, las partes son invitadas a presentar sus argumentos por escrito y posteriormente esas partes participan de una audiencia en la que responden preguntas.

Cuando la Corte se expide mediante el voto, uno de los jueces del bloque mayoritario es encargado de redactar el texto de la decisión, y los jueces del bloque minoritario pueden publicar una "opinión de disenso".

En esos casos, la Corte Suprema divulga el resultado de cada votación, lo que permite conocer la posición de cada uno de los jueces.

La Corte también puede decidir anular una decisión emanada de una jurisdicción inferior y pedirle un nuevo examen de un caso específico.

También puede analizar pedidos de urgencia, como ocurre en casos de ejecuciones de la pena capital.

De acuerdo con varios estudios, la confianza de los estadounidenses en la Suprema Corte ha sufrido una clara erosión.

Esto ha ocurrido más claramente después del caos en que se convirtió la elección presidencial de 2000, marcada por la confusión en el conteo de los votos en el estado de Florida.

La Corte Suprema falló en favor de George Bush, declarado ganador de la elección, en detrimento de Al Gore.

AFP