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La líder del partido Sinn Fein de Irlanda del Norte, Michelle O'Neill, posa en la caravana de su campaña en la localidad norirlandesa de Coalisland, Reino Unido, el 2 de marzo de 2017

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La nueva líder del partido Sinn Fein en Irlanda del Norte, Michelle O'Neill, de 40 años y con una carrera política desarrollada enteramente en tiempos de paz, advierte de que vienen malos tiempos: "El Brexit será catastrófico".

"El Brexit será catastrófico para la isla de Irlanda", dijo O'Neill a la AFP en una entrevista en el pueblo de Toome, en su circunscripción. O'Neill cree que la salida de la Unión Europea "socava" el acuerdo de paz.

"El Acuerdo de Viernes Santo está reforzado por la legislación europea, particularmente la legislación en derechos humanos, así que el Brexit tendrá serias implicaciones en la garantía de esos derechos", afirmó.

El 55% de los electores norirlandeses apoyaron la permanencia en la Unión Europea, pero su voto quedó diluido en el panorama nacional, donde el Brexit triunfó con el 52% a favor.

- La suspensión de la autonomía se cierne -

La provincia británica de Irlanda del Norte votó el jueves para renovar su asamblea regional por segunda vez en diez meses y este viernes empezó el recuento. El sábado se esperan los resultados.

Un escándalo de corrupción se sumó al mal ambiente creado por el Brexit para dinamitar el Gobierno de unidad entre protestantes pro-británicos y católicos pro-irlandeses, una obligación bajo el Acuerdo de paz de Viernes Santo de 1998 que puso fin a décadas de violencia sectaria.

El Partido Unionista Demócratico (DUP), partidario de mantenerse en el Reino Unido, y el Sinn Féin republicano, de la reunificación con Irlanda, integraban esta coalición.

Si siguen sin entenderse tras las elecciones, Londres podría suspender la autonomía y gobernar la provincia, algo que no sucedía desde hace 10 años.

La irrupción de O'Neill aleja a la provincia un poco más de los años del plomo. Sucedió a Martin McGuiness, que fue comandante de la organización armada IRA (Ejército Republicano Irlandés) antes de convertirse en uno de los personajes destacados del proceso de paz.

Aún así, la vida de la nueva líder no fue ajena a los 'Troubles', como se conoce a las tres décadas violentas anteriores a los acuerdos de paz, que dejaron 3.500 muertos entre 1969 y 1998 (en una población de 1,8 millones de personas): su padre estuvo en la cárcel por pertenecer al IRA, y su primo, también de la organización, murió abatido por fuerzas especiales británicas.

- Nunca con Arlene Foster -

La probable reinstauración de los controles fronterizos entre Irlanda e Irlanda del Norte -la única frontera terrestre británica con la UE, si no se tiene en cuenta a Gibraltar y su estatuto especial de territorio de ultramar- trae ecos del pasado, cuando la patrullaban soldados británicos y era escenario frecuente de ataques.

En un momento en el que Irlanda del Norte debería estar velando por sus intereses en el proceso de ruptura, está enfrascada en una crisis política.

"Estamos dispuestos a volver al Gobierno, pero solo sobre la base de la igualdad, el respeto y la integridad", aseguró O'Neill.

La línea roja del Sinn Féin es Arlene Foster, la jefa del Gobierno y candidata del unionista DUP en las elecciones, que se niega a abandonar, pese a las sospechas de corrupción en torno a un programa para promover la calefacción no contaminante que tuvo un sobrecoste de cientos de millones de libras y que había sido creado por ella cuando era ministra de Economía regional

"No podemos volver al Gobierno con Arlene Foster de primera ministra o de vice primera ministra mientras haya una sombra de sospecha sobre ella, pero eso no significa que no podamos encontrar una salida", señaló.

Sin embargo, si Foster se mantiene, y no hay signos de lo contrario, persistirá el bloqueo y se acercará la intervención de Londres, algo que O'Neill rechaza.

AFP