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Góndolas desabastecidas en Trujillo, a 570 km al norte de Lima, el 21 de marzo de 2017

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Las avalanchas han bloqueado carreteras, derrumbado puentes y afectado la principal vía férrea de Perú. ¿Por dónde viajará su importante producción minera para exportación? ¿Y los alimentos? "El Niño Costero" amenaza ahora la sólida economía del país.

Ya le ocurrió a Perú en 1925, en 1983 y en 1997, recuerda el exministro de Industria y economista, Guido Pennano. A diferencia de "El Niño", calentamiento de aguas del océano Pacífico que alteran el clima en el mundo entero, Perú sufre estos días un Niño que sólo llora sobre sus costas y las de Ecuador.

"El Niño Costero", calienta las aguas del Pacífico frente a Perú, lo que genera mayor evaporación y desata fuertes lluvias en los Andes. Estas bajan con fuerza convertidas en "huaicos" -avalanchas de lodo y piedras- destruyendo todo a su paso. Desde enero a la fecha, han causado al menos 79 muertos, más de 100 mil damnificados y más de 600 mil afectados, según el último reporte difundido este miércoles por las autoridades.

En 1982-1983, las inundaciones y, sobre todo, las epidemias a causa de El Niño dejaron 9.000 muertos en Perú, y el PIB cayó 11,6%. En 1997-1998 se registraron 500 muertes y una contracción del PIB de 6,2%.

"El impacto de este fenómeno en la producción es muy similar al que afectó a Perú en 1983: ese año se cayó y fue negativo. En esa coyuntura, la agricultura del norte resultó golpeada, la agroexportación, la minería, pesca van a sufrir. Esos son los tres sectores que más impulsan la actividad productiva del país", explica Pennano a la AFP.

Perú, que crece mejor que sus vecinos, redujo recientemente sus expectativas de expansión del PIB a 3,8% para el año 2017, tras los efectos del caso Odebrecht, empresa que deberá dejar importantes proyectos de infraestructura tras aceptar que pagó sobornos a funcionarios para ganar algunos de ellos. El país creció en un 3,9% en 2016, frente a un 3,3% en 2015.

"El Niño Costero" puede afectar aún más a la baja el PIB en al menos 0,3 puntos porcentuales si las lluvias acaban pronto.

- Golpe a exportaciones -

Perú es el segundo mayor productor mundial de plata, tercero de cobre y quinto de oro. En 2016 sus exportaciones totales crecieron en un 7,6%, el mejor de la región, con 1.730 millones de dólares de superávit en su balanza comercial. Hoy tiene cortadas varias vías y puentes además de los rieles del ferrocarril central, por donde baja la producción minera a sus puertos para enviarse al exterior.

Es, además, el mayor productor mundial de harina de pescado, y el sobrecalentamiento de la temperatura del mar puede ahuyentar algunas especies. A ello se suma que su importante producción agrícola para exportación está en el norte, la zona más golpeada.

"El ferrocarril central ha sufrido daños muy importantes en su infraestructura y nos va a tomar tiempo reparar (las vías)", reconoció el ministro de Energía y Minas, Gonzalo Tamayo.

"El primer canal por donde 'El Niño Costero' golpea la economía es la elevación de precios, especialmente de alimentos. Pero eso es estacionario", explica a la AFP González Izquierdo.

Pasó con los limones, producto esencial en la cocina popular peruana. El retraso en su llegada a los mercados los disparó del equivalente de 1 dólar a más de 8 dólares el kilo, aunque días después el precio se desplomó.

"El segundo canal de transmisión viene porque va a reducir la producción agrícola, minera, pesquera, industrial en general. Y de coletazo va a afectar las exportaciones, al haberse interrumpido las líneas férreas y terrestres", agregó González.

-¿Y la reconstrucción?-

Para algunos especialistas, tras el golpe por los desastres naturales, viene un efecto rebote, por la generación de empleo y mano de obra para la reconstrucción de infraestructura. Pero, para el exministro González, no es tan fácil plantearlo de esa forma.

"La reconstrucción viene a compensar el daño. Es como cuando te enfermas y te dan antibióticos, vuelves a tu estado normal. Lo que aquí se hace es recuperar lo perdido: se rompe una carretera y se reconstruye. Pero no es que tengas dos carreteras, es la misma", explica González.

Para él, hasta ahora si "El Niño Costero" se tranquiliza y no sigue en abril, el impacto podría costarle un 0,3 puntos del PIB en crecimiento. Pero, si continúa, podría ser mayor.

"Habrá que tratar de reconstruir lo más rápido posible para reactivar, pero es ingenuo creer que la economía caerá solo un punto porcentual", considera por su parte el exministro Pennano.

AFP