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Un asta con las banderas del Reino Unido y la Unión Europea, el 25 de marzo de 2017 frente al Parlamento británico, en Londres

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Reino Unido activó el miércoles el artículo 50 del Tratado de Lisboa, que prevé la salida de un país de la Unión Europea, pero el carácter irreversible de esta "intención" es controvertido.

El divorcio "no tiene vuelta atrás", advirtió el miércoles la primera ministra británica, Theresa May, inmediatamente después de que la UE recibiera la carta con la que Londres lanzaba el proceso de separación.

La cláusula de retirada, que desde 2009 establece una salida voluntaria y unilateral del bloque, es escueta.

"El Estado miembro que decida retirarse notificará su intención al Consejo Europeo", señala el punto segundo del artículo 50. En el plazo de dos años, ambas partes pueden intentar alcanzar un acuerdo de divorcio.

El Tribunal Supremo británico indicó en enero que parte del principio de que la notificación es "irrevocable" y "no puede ser condicional", en un fallo centrado, no obstante, en determinar las competencias del Parlamento británico en el Brexit.

Aunque para algunos esta irrevocabilidad garantiza que Reino Unido no jugará la carta de un cambio de opinión durante las negociaciones, tampoco descartan una eventual marcha atrás.

"Si Reino Unido cambia ahora de opinión, no puede hacerlo solo. Todos los demás Estados miembros de la Unión deben decidir si pueden hacerlo o no", dijo el miércoles el presidente de la Eurocámara, Antonio Tajani.

La Comisión Europea, cuyo miembro Michel Barnier liderará las negociaciones en nombre de los 27, considera también que el procedimiento, una vez lanzado, "no prevé la retirada unilateral de la notificación".

La aparente controversia refleja una ambigüedad política y legal sobre si los británicos dijeron adiós para siempre.

- ¿Vuelta al 'statu quo'? -

Un informe de la comisión de Asuntos Constitucionales de la Eurocámara subraya que el artículo 50 prevé en su último punto la posibilidad de regresar al bloque.

Aunque este párrafo señala que un país que se ha retirado de la Unión debe solicitar de nuevo la adhesión, el informe reconoce que no hay nada en el artículo que prohíba formalmente a un Estado en pleno proceso de divorcio dar marcha atrás.

Al principio, "el análisis del servicio jurídico del Consejo era decir que el artículo 50 es irreversible", si bien "se admitió que podría considerarse reversible en casos excepcionales", explicó a la AFP un experto europeo.

El redactor del artículo 50, el británico John Kerr, también apoya esta hipótesis. "El hecho es que el artículo 50, que nació bajo el título de 'Retirada voluntaria', no es un procedimiento de expulsión", explicó ante la cámara de los Lores durante un debate el 12 de febrero.

"Si, tras mirar en el abismo, debemos cambiar de opinión sobre la retirada, podríamos sin duda hacerlo y nadie en Bruselas podría impedírnoslo", agregó lord Kerr.

Jean-Claude Piris, exdirector general de los servicios jurídicos del Consejo Europeo convertido en consultor, destaca que el artículo 50 evoca la "intención" de un país de partir y no su "decisión".

"Si las autoridades británicas dicen: 'Ya no quiero', no podemos forzar a un Estado miembro a partir", explicó a la AFP. "Mi tesis es decir: volvemos al 'statu quo'".

- Una cuestión política -

La cuestión aparece como más política que jurídica. Por el momento, el ambiente en Reino Unido no deja entrever un posible cambio de opinión. Según un sondeo realizado por YouGov el 26 y 27 de marzo, un 44% de los británicos no lamenta la decisión de salir, frente a un 43% que la considera una mala elección.

"Es atrevido pensar que la situación se mantendrá estable", apunta Jolyon Maugham, un abogado que lanzó una acción legal en Irlanda y espera obtener la opinión del Tribunal de Justicia de la UE (TJUE) sobre la revocabilidad del artículo 50.

Para Maugham, la opinión pública podría expresar remordimientos cuando se conozca la factura del Brexit y las consecuencias en su vida diaria.

Todo el mundo está de acuerdo en decir que, si se vuelve necesaria una interpretación del artículo 50, el TJUE la proporcionará "incluso si uno de los motivos de la marcha británica es escapar a su jurisdicción", constatan diputados franceses de la Misión de Información sobre el Brexit.

AFP