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El astronauta francés Thomas Pesquet, en entrevista exclusiva con la AFP el 30 de mayo de 2017, desde la Estación Espacial Internacional (ISS)

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El astronauta francés Thomas Pesquet, tiene las maletas listas para emprender el viernes el regreso a la Tierra, con "una nueva mirada" sobre el planeta azul, "una verdadera joya", de cuya "frágilidad no tenemos consciencia", dijo a la AFP en una entrevista en exclusiva.

Tras pasar un poco menos de 200 días en la Estación Espacial Internacional (ISS), a 400 km de la Tierra, el astronauta de 39 años se siente "preparado" para volver a casa, según dijo este martes desde el módulo europeo de la ISS.

El viernes, se instalará con su colega ruso en una nave Soyuz, que se separará de la ISS y emprenderá un viaje de 3h 20' de duración que los llevará a la estepa de Kazajistán.

"El espacio me ha cambiado un poco", reconoció Pesquet, que compartió en las redes sociales numerosas fotos de la Tierra tomadas desde el espacio. Regresa convencido de que "el planeta es una verdadera joya", aunque "frágil".

"El hecho de ver el planeta, de ver su fragilidad con cierta perspectiva, permite apreciarla", aseguró. "No tenemos consciencia de hasta qué punto es delgada la atmósfera (...), de hasta qué punto somos capaces de dañar el planeta", continuó.

Durante la misión, Pesquet llevó a cabo muchas experiencias científicas y salió dos veces al espacio en "caminata".

- Breve paréntesis -

"He hecho más o menos todo lo que quería hacer (...) Los objetivos principales de la misión se han cumplido", afirmó mientras hacía malabarismos con su micrófono, jugando con la ingravidez.

Para Pesquet, el semestre transcurrido en la ISS fue "un breve paréntesis al margen de la vida normal".

Está contento de regresar a casa, porque "al cabo del tiempo, uno quiere volver al hogar, reencontrarse con su familia, sus amigos de la infancia y retomar su vida real".

"Estoy un poco triste de abandonar este entorno, sobre todo porque no sé si volveré algún día", pero "seis meses es mucho tiempo", dijo.

Allí arriba echó de menos a su pareja, su familia, sus allegados, y también "el hecho de poder pasearse en libertad", de salir a dar una vuelta y poder sentir "el viento, la lluvia".

Horas después de su aterrizaje, Pesquet viajará en avión a la ciudad de Colonia, en Alemania, donde se encuentra el centro europeo de astronautas. Los médicos examinarán allí su estado de salud y su readaptación tras un largo periodo en situación de ingravidez.

Los médicos también proseguirán la parte científica de la misión. "En cuanto regrese, me harán una biopsia del músculo" en la pierna, explica Pesquet. También le harán análisis de sangre y de orina.

Durante semanas, "me someteré a los médicos", bromeó el astronauta. "A menudo tengo la impresión de ser una cobaya, pero forma parte del juego", sentenció.

AFP

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