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Una manifestante porta una bandera de Turquía con el retrato de Mustafa Kemal Ataturk durante una marcha del Partido Republicano del Pueblo (CHP) el 7 de julio de 2017 en Estambul

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La "Marcha de la Justicia", emprendida el 15 de junio en Ankara por el principal partido de oposición en Turquía para protestar contra la encarcelación de uno de sus diputados, llegó este viernes a Estambul.

El artífice de este movimiento, el líder del Partido Republicano del Pueblo (CHP), Kemal Kiliçdaroglu, logró, avanzando sin insignias partidistas y con "Justicia" como único eslogan, reunir a una multitud que no cesó de crecer.

Este viernes, ésta se extendía hasta perder la vista, comprobó un periodista de la AFP, con 45.000 participantes, según la CHP.

La marcha de más de 400 kilómetros, que partió de la capital, Ankara, debe terminar el domingo con una gigantesca concentración en Maltepe, cerca de Estambul, frente a la prisión donde está encarcelado desde el 14 de junio Enis Berberoglu, un diputado del CHP condenado a 25 años de cárcel por haber revelado secretos de Estado.

"Hoy entramos en Estambul y estoy extremadamente feliz", declaró este viernes Kiliçdaroglu. "Estoy tranquilo porque hemos recorrido un largo camino sin que la más mínima persona haya resultado herida", agregó.

Cuando el cortejo cruzaba una zona industrial, muchos trabajadores salieron de sus fábricas o se asomaron a las ventanas para saludar a los manifestantes y aplaudirlos. También los vehículos hacían sonar sus bocinas en señal de apoyo.

"Juntos, este domingo 9 de julio, vamos a terminar nuestra marcha", agregó Kiliçdaroglu. "Pero no nuestra búsqueda de justicia", declaró.

Algunos grupos organizaron contramanifestaciones de desaprobación coreando el nombre del presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, sin que estallasen enfrentamientos.

Erdogan acusó a Kiliçdaroglu de apoyar a los terroristas con esta marcha, advirtiéndole de una potencial convocación judicial. Pero hasta ahora las autoridades no han impedido la celebración de la protesta y han proporcionado los medios necesarios para garantizar su seguridad.

La oposición en Turquía denuncia una deriva autoritaria del presidente Erdogan, en particular por la adopción por referéndum de un incremento de sus poderes en abril y por las purgas realizadas desde el intento de golpe de Estado del verano pasado: unas 50.000 personas fueron detenidas y más de 100.000, despedidas o suspendidas de sus funciones.

AFP