Contenido externo

El siguiente contenido proviene de socios externos. No podemos garantizar al usuario el acceso a todos los contenidos.

Othman Yahyaoui (centro) y miembros de su familia con un retrato de Ridha Yahyaoui, de 28 años, el 21 de enero de 2016, cinco días después de la muerte del joven en protestas contra la situación económica y laboral en Kasserine

(afp_tickers)

"Mi hijo es una víctima de la corrupción, de la marginación y de las promesas incumplidas", acusa Othman Yahyaoui, el padre del joven desempleado cuya muerte en una manifestación en Kasserine (centro) desató una oleada de protestas en Túnez.

Ridha Yahyaoui, de 28 años, falleció electrocutado el pasado sábado después de haberse encaramado a un poste eléctrico durante una protesta contra su retirada de una lista de empleo en la administración pública.

Después de dos días de protestas en esta región empobrecida del centro del país, donde el índice de desempleo se ha disparado, la revuelta se ha propagado a otras gobernaciones. El motivo es el mismo: la exclusión social.

En Kasserine, un responsable fue destituido tras la muerte del joven y se ha abierto una investigación sobre los motivos de los cambios de la lista de contrataciones, pero el padre asegura que no es un hecho aislado. "Si no hubiera corrupción, el nombre de mi hijo nunca habría sido borrado y todavía estaría vivo".

"Mientras se siga contratando por amiguismo, otros jóvenes morirán como él", dijo a AFP Othman, de 65 años.

Ese sábado, su hijo, diplomado en electromecánica, quiso reunirse con el gobernador para que le explicara por qué su promesa de contratación había desaparecido de repente, cuenta el padre. Las autoridades hicieron caso omiso de su solicitud, añade Othman Yahyaoui, residente en Cité el-Karma, uno de los muchos barrios pobres de Kasserine, una ciudad de más de 80.000 habitantes cercana a la frontera argelina.

"Si no consigo que reconozcan los derechos de mi hijo, estoy dispuesto a sacrificar a otros miembros de mi familia", advierte este padre de ocho hijos, seis de ellos varones. Pide una indemnización financiera por la muerte de Ridha y que sea reconocido como "mártir", al igual que las 338 víctimas de la represión sangrienta de la revuelta de 2010-2011 contra el régimen de Zine el Abidine Ben Ali, o las del terrorismo.

Desde el sábado, Othman Yahyaoui participa, junto a cientos de personas, en las protestas diarias delante de la sede de la gobernación, bajo un imponente dispositivo de seguridad.

- 'Juventud pobre' -

Mehrez, de 36 años y hermano del difunto, también atribuye la muerte de Ridha al "desinterés del Estado por esta región marginada desde hace décadas". "La situación social es muy difícil", suspira el treintañero, también desempleado.

Según él, las autoridades empujan a "la juventud pobre a orientarse hacia el tráfico de droga o el terrorismo", en alusión a los miles de jóvenes tunecinos que engrosaron las filas de organizaciones yihadistas como el grupo Estado Islámico (EI), en Siria, Irak o la vecina Libia.

Muchos jóvenes de Kasserine, una ciudad donde la pobreza salta a la vista, tienen la misma sensación que él. "Somos un blanco idóneo para los grupos terroristas. Estamos en semejante estado de pesimismo, hastío y desesperación que podríamos seguir al mismísimo diablo con tal de salir de la miseria", suelta Ibrahim, de 24 años.

-'Los políticos no entienden' -

"Sufrimos demasiadas injusticias, somos incapaces de soportar más. ¡Estamos hasta la coronilla", exclama Faouzia Rtibi, licenciada en Filosofía. Lleva tres años en paro y eso que está dispuesta a trabajar por 200 dinares mensuales (90 euros, 97 dólares) para poder curar a su madre enferma.

Cinco años después de la inmolación de un vendedor ambulante el 17 de diciembre de 2010, la chispa que desató la revolución, Slim, de 27 años, se queja de que "los políticos no han comprendido nada".

"¡Creo que ya es hora de hacerles entender y de echarlos del poder!", propone mientras, con unos compañeros, bloquea con neumáticos la carretera principal del centro de la ciudad.

"¡Trabajo! ¡Libertad! ¡Dignidad nacional!", grita el grupo, retomando el lema de la revolución que derrocó a Zine El Abidine Ben Ali después de 23 años en el poder.

Neuer Inhalt

Horizontal Line


subscription form

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

Regístrese para recibir en su correo electrónico nuestro boletín semanal con una selección de los artículos más interesantes

Formulario para abonarse al Newsletter de swissinfo

swissinfo en español en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

Únete a la nueva página de SWISSINFO EN ESPAÑOL en Facebook

AFP