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Alexis Tsipras (dcha) recibe a Donald Tusk en su residencia oficial, este jueves 3 de marzo en Atenas

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El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, pidió este jueves a los migrantes económicos que no vayan a Europa, durante una gira por Grecia y Turquía, dos países en primera línea en la crisis migratoria.

"Quiero lanzar un llamamiento a todos los migrantes económicos ilegales potenciales, de donde sean. No vengan a Europa. No crean a los traficantes. No pongan en riesgo sus vidas y su dinero. Todo esto no servirá de nada", dijo Tusk en una conferencia de prensa en Atenas, tras reunirse con el primer ministro griego, Alexis Tsipras.

Tusk se encontraba en Atenas como parte de una gira regional sobre la crisis por los países más afectados por la llegada masiva de migrantes, antes de una cumbre UE-Turquía sobre la crisis migratoria el 7 de marzo. El presidente del Consejo europeo se dirigirá luego a Ankara donde se entrevistará con el primer ministro turco, Ahmet Davutoglu.

"Estamos de acuerdo en cuanto a que el flujo de refugiados sigue siendo demasiado elevado y que son necesarias más medidas", declaró Tusk ante la prensa, sugiriendo la puesta en marcha de un "mecanismo rápido y a gran escala destinado a mandar de vuelta a los migrantes irregulares que llegan a Grecia".

Davutoglu respondió que "ni Turquía, ni Europa son responsables de la crisis siria. Pero son quienes sufren las consecuencias", afirmando que su país hará "todo lo necesario" para luchar contra la migración clandestina.

Estas declaraciones se producen después de que la UE propusiera el miércoles un paquete de ayuda humanitaria de 700 millones de euros para los países más afectados por esta crisis, entre ellos Grecia, donde cerca de 10.000 migrantes que buscan llegar al norte de Europa siguen bloqueados en la frontera macedonia, como consecuencia de nuevas restricciones impuestas por varios países de los Balcanes.

Esto según la ONU, puede degenerar en una crisis humanitaria. Tusk criticó estas "decisiones unilaterales" que -dijo- perjudican el espíritu europeo de "solidaridad".

Más de 130.000 migrantes han llegado a Europa desde enero, según cifras del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR). La mayoría de estos migrantes pasaron por Grecia tras cruzar el Egeo desde Turquía.

Según el viceministro de Defensa griego, Dimitres Vitsas, el número actual de migrantes en su país es de casi 32.000, de los cuales "6.857 se encuentran en las islas (del Egeo) y 24.985 en el continente".

- 'Grave crisis humanitaria' -

La ayuda de la UE podrá ser destinada a cualquier país del bloque en situación excepcional, pero "irá, en gran medida, a Grecia, que vive la crisis humanitaria más grave", dijo el comisario europeo de Ayuda Humanitaria, Christos Stylianides.

Grecia, que actualmente acoge a 23.000 migrantes, advirtió el martes que "no está en capacidad de gestionar a todos los refugiados que llegan" a su territorio y dijo que necesitaría 480 millones de euros para acoger a un total de 100.000 refugiados.

Macedonia por su parte dejó pasar el miércoles por su frontera con Grecia a 300 refugiados sirios e iraquíes. Fueron los primeros grupos autorizados a cruzar su frontera, punto de paso de la ruta de los Balcanes para seguir camino hacia el norte de Europa, tras los enfrentamientos que se produjeron el lunes entre migrantes y policías de Macedonia.

Cerca de la localidad griega fronteriza de Idomeni, en un campamento para 1.600 personas, la situación humanitaria seguía degradándose. "Entre el viernes y el domingo, el número de personas en este campamento pasó de 4.000 a 8.000. Y ahora estamos en 9.000", explicó Jean-Nicolas Dangelser, de Médicos Sin Fronteras (MSF) en Idomeni.

Austria por su parte exhortó este jueves a Grecia a no dejar pasar a más migrantes al norte de Europa.

- Desmantelamiento de Calais -

En Francia, el desmantelamiento de una parte del campamento de inmigrantes en Calais (norte de Francia) se reanudó este jueves. Como en días precedentes, tenían lugar con presencia de un importante dispositivo policial de protección.

Según las autoridades francesas, una hectárea ha sido evacuada en lo que va de semana, del total previsto de 7,5 hectáreas.

Entre 800 y 1000 personas viven en el sector sur de 'la jungla' que será desmantelado, pero las asociaciones estiman ese número en 3.450. El objetivo es recibirlas en albergues en Calais o en otras ciudades de Francia. En todo el campamento hay entre 3.700 y 7.000 migrantes, en su mayoría sirios, afganos y sudaneses que quieren pasar a Gran Bretaña.

En este contexto, el presidente francés, François Hollande, pidió este jueves en Amiens (norte de Francia) al primer ministro británico, David Cameron, que los migrantes menores solos que se encuentran en Calais puedan irse "rápidamente" al Reino Unido si tienen familia allí.

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AFP