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El logo del Fondo Monetario Internacional en la sede del organismo en Washington, el 30 de noviembre de 2015

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Los Derechos Especiales de Giro (DEG) son desde 1969 la unidad de cuenta del Fondo Monetario Internacional (FMI) y sirven, entre otras cosas, para determinar el interés de los préstamos otorgados por la entidad.

Inicialmente, los DEG se enmarcaban en el sistema de tasas de cambio instaurado en 1947 por los acuerdos de Bretton Woods y servían para respaldar al dólar y al oro como haberes de reserva.

Sin embargo, el fin del régimen de tasas de cambio fijas y de la convertibilidad del dólar en oro, a comienzos de los años 1970, los despojó de ese papel y redujo su importancia. Hoy se han convertido esencialmente en una herramienta de funcionamiento del FMI.

Los DEG no constituyen una moneda y carecen de existencia material. Su valor es calculado en función de una canasta de divisas que comprende desde el lunes al yuan chino (renmimbi), que se suma al dólar estadounidense, el euro, la libra británica y el yen japonés.

La incorporación del yuan a la canasta de monedas será efectiva desde el 1 de octubre de 2016. Con la moneda china, la cesta del FMI se compondría con 47,7% para el dólar, 30,9% para el euro, 10,9% para el yuan, 8,3% en yens y 8,8,1% en libras esterlinas.

Cada divisa, integrada o no a la canasta, tiene una tasa de cambio equivalente en DEG que es revisada todos los días en función de los movimientos en los mercados monetarios mundiales.

Además de para calcular las tasas de interés sobre los préstamos, actualmente de 0,05%, los DEG pueden ser otorgados por el FMI a los países miembro para que entren en el cálculo de sus reservas monetarias. Este procedimiento es excepcional y ha sido utilizado apenas en tres ocasiones desde 1969 (1970-1972, 1979-1981 y 2009). En total, estas "distribuciones" de DEG ascendieron a unos 204.000 millones de dólares.

Los países que poseen DEG pueden utilizarlos para reembolsar sus obligaciones ante el FMI o para ajustar sus reservas monetarias.

El FMI sirve en esa caso de intermediario entre los vendedores y los compradores potenciales, y tiene en principio la facultad de obligar a un país comprar DES si un Estado vendedor encuentta comprador, con el fin de garantizar el buen funcionamiento del mercado.

AFP